Convertir un dulce tan icónico como el Miguelito de La Roda en una delicia apta para personas celíacas no era una tarea sencilla, pero Fernando y Elvira Martínez lo han conseguido. Los propietarios de ‘El Capricho de Celia’ en Albacete han demostrado que tradición e inclusión pueden ir de la mano, y su esfuerzo acaba de recibir un importante reconocimiento: su Miguelito sin gluten se ha colado entre los finalistas de los Premios Influceliac.
Detrás de este logro hay mucho más que una receta. Hay años de trabajo, dedicación y el compromiso de ofrecer a las personas con celiaquía la posibilidad de disfrutar de uno de los dulces más representativos de Albacete sin preocupaciones. Ahora, su creación opta a uno de los galardones más destacados del sector, convirtiéndose en un motivo de orgullo tanto para el establecimiento como para la gastronomía albaceteña.

Así, Fernando Martínez, propietario de ‘El Capricho de Celia’ comparte con El Digital de Albacete que van a por todas “con nuestro producto estrella”. «Cuando abrimos, hace 8 años, queríamos hacer el producto típico de Albacete para que las personas con celiaquía también pudieran disfrutarlo”, sostiene, y manifiesta que “modificamos la receta y se venden muy bien”.
Así consiguió ‘El Capricho de Celia’ crear un Miguelito sin gluten sin perder la esencia del dulce más famoso de Albacete
Una receta que ha sufrido pequeñas modificaciones, pero que tiene toda la esencia del Miguelito tradicional. “Lo hacemos con almidón de maíz, amor y mucha paciencia”, asegura, y explica que “nosotros no hacemos el mítico Miguelito de La Roda, nosotros hacemos nuestra versión, que es igual, pero con hojaldre sin gluten, y a partir de ahí vamos incorporando variantes sin lactosa y nata vegetal 100%”.

Eso sí, señala que se trata de un proceso laborioso, ya que “lo hacemos todo nosotros, incluida la crema pastelera. Todo el proceso es artesanal”. Así, manifiesta que “damos opciones a esas personas, igual que hay Miguelitos de nutella, chocolate o dulce de leche, para todos los gustos, también para las personas celíacas o intolerantes”.

Así, para Fernando y Elvira, el hecho de ser finalistas en este concurso ya supone un reconocimiento al trabajo bien hecho, pero más allá de los premios, su historia es la de quienes trabajan cada día para que nadie tenga que renunciar a un sabor tan ligado a nuestras raíces. Su Miguelito sin gluten representa la unión entre tradición, esfuerzo e inclusión, y demuestra que la gastronomía también puede ser un lugar donde todos tengan cabida. Sea cual sea el resultado final de los Premios Influceliac, llegar hasta aquí ya es un motivo de celebración y un orgullo para ‘El Capricho de Celia’, y para todos aquellos que creen que las mejores recetas son las que se comparten.
Se puede votar por el Miguelito de ‘El Capricho de Celia’ en este enlace.

