Albacete ha vuelto a estallar de alegría con la Selección Española. La Plaza de Toros se convirtió en una auténtica fiesta después de que España derrotara por 1-0 a Argentina en la final del Mundial y conquistara la segunda estrella de su historia.
El pitido final desató la locura en el coso albaceteño. Abrazos, saltos, lágrimas, banderas al viento y miles de gargantas celebrando un triunfo que vuelve a colocar a España en lo más alto del fútbol mundial.
Las imágenes tomadas en la Plaza de Toros de Albacete muestran la explosión de felicidad vivida entre los aficionados, que habían seguido el encuentro con máxima tensión a través de las pantallas gigantes instaladas para la ocasión. La ciudad se llenó de vehículos con banderas de España que hacían sonar el claxon. España se había proclamado Campeona del Mundo de fútbol por segunda vez en su historia.

Del sufrimiento a la explosión de alegría
La noche comenzó mucho antes del inicio del partido. Desde las 17:30 horas ya se habían formado colas en los alrededores de la Plaza de Toros, con numerosos seguidores deseosos de conseguir un buen sitio para presenciar una final histórica.
Una vez comenzó el encuentro, la fiesta previa dio paso a los nervios. Cada ataque español fue acompañado por el rugido de las gradas, mientras que las aproximaciones argentinas provocaban instantes de silencio y preocupación.
El paso de los minutos fue elevando la tensión. España dominaba el balón y trataba de encontrar espacios ante una Argentina ordenada y resistente, pero el marcador no se movió durante el tiempo reglamentario.
El empate sin goles obligó a disputar la prórroga y prolongó todavía más el sufrimiento de los aficionados congregados en Albacete.

Ferran Torres desata la locura
El momento más esperado llegó en el minuto 106. Ferran Torres, que había comenzado el encuentro desde el banquillo, aprovechó una asistencia de cabeza de Nico Williams para marcar el único gol de la final.
El tanto hizo temblar la Plaza de Toros. Miles de personas saltaron al mismo tiempo, se abrazaron y celebraron un gol que acercaba definitivamente la Copa del Mundo a España.
Argentina afrontó los últimos compases con un jugador menos después de la expulsión de Enzo Fernández al final del tiempo reglamentario. A pesar de ello, el combinado albiceleste trató de buscar el empate hasta el último instante.
España resistió, protegió su mínima ventaja y terminó certificando una victoria por 1-0 después de 120 minutos de máxima tensión.

España vuelve a ser campeona del mundo
El pitido final abrió definitivamente las puertas de la celebración. España volvía a ser campeona del mundo 16 años después del histórico triunfo conseguido en Sudáfrica en 2010.
La Selección dirigida por Luis de la Fuente culminaba así un Mundial extraordinario y conseguía su segunda estrella tras imponerse a la vigente campeona del mundo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
En Albacete, la victoria se vivió como una auténtica liberación. Los nervios acumulados durante toda la final desaparecieron de golpe para dar paso a una celebración multitudinaria en la Plaza de Toros.
Las camisetas rojas, las banderas de España y los abrazos entre familiares, amigos y desconocidos protagonizaron una noche histórica. La Plaza de Toros volvió a demostrar que se ha convertido en el gran punto de encuentro de los albaceteños para acompañar a la Selección en las grandes citas.

Una noche para el recuerdo en Albacete
Niños, jóvenes y mayores compartieron una celebración que quedará guardada en la memoria de quienes presenciaron el partido desde el coso albaceteño.
España ya tiene su segunda estrella y Albacete puede presumir de haber empujado a la Selección desde cientos de kilómetros de distancia. Una noche de sufrimiento, emoción y alegría que terminó con miles de personas celebrando al unísono que España vuelve a ser campeona del mundo.
/Fotos: Juan Carlos Navarro/






























































































