El verano es sinónimo de piscinas, juegos y jornadas de ocio en el agua para miles de familias en Albacete. Sin embargo, detrás de esos momentos de diversión se esconde un riesgo que puede aparecer de forma silenciosa, en apenas unos segundos y en escenarios que muchas veces pasan desapercibidos. Un peligro que no solo está presente en las piscinas, sino también en lugares tan cotidianos como una bañera o incluso un simple cubo de agua. Ante esta realidad, los pediatras de la Gerencia de Atención Integrada (GAI) de Albacete, Ángel Perales y Encarni Pérez, han lanzado una serie de recomendaciones para prevenir los ahogamientos infantiles y saber cómo actuar en caso de emergencia.
Los ahogamientos infantiles, una de las principales causas de muerte accidental
Los especialistas recuerdan que el ahogamiento continúa siendo “una de las principales causas de muerte accidental en la infancia». Además, advierten de un dato especialmente llamativo: un menor puede llegar a ahogarse “en tan solo 20 segundos”.
Por ello, insisten en que el peligro no se limita a las piscinas convencionales. También puede producirse en piscinas hinchables, bañeras o recipientes con agua, espacios que muchas familias pueden considerar seguros.

Qué niños tienen más riesgo de sufrir un ahogamiento
Los pediatras de la GAI de Albacete señalan dos grupos especialmente vulnerables: los menores de cinco años y los adolescentes.
En el caso de los niños más pequeños, la principal causa de los accidentes es la falta de supervisión. Los expertos recuerdan que un discurso de apenas unos segundos puede ser suficiente para desencadenar una tragedia.
Por ello, recomiendan aplicar la denominada “supervisión táctil”, es decir, que el adulto permanezca constantemente vigilando al menor y a una distancia que permita alcanzarlo con el brazo.
Ni manguitos ni flotadores sustituyen la vigilancia
Ángel Perales y Encarni Pérez inciden en que elementos como manguitos, flotadores o burbujas no sustituyen en ningún caso la supervisión de un adulto.
Si el menor necesita ayuda para mantenerse a flote, los especialistas aconsejan utilizar siempre un chaleco homologado. Sin embargo, recuerdan que incluso con este tipo de dispositivos la vigilancia debe ser permanente. El mensaje de los profesionales es claro: “El mejor flotador es tu vigilancia”.

Las medidas que recomiendan para evitar tragedias en Albacete
Entre las principales medidas de prevención, los expertos destacan la importancia de que las piscinas dispongan de vallado de seguridad que impida el acceso de los niños cuando no exista un adulto vigilando.
Asimismo, consideran recomendable que los menores aprendan a nadar a partir del primer año de vida, siempre bajo supervisión constante y adaptando la actividad a cada etapa del desarrollo. Del mismo modo, animan a las familias a formarse en técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP), una herramienta que puede resultar decisiva en situaciones de emergencia.
Cómo actuar si un niño se está ahogando
En caso de presenciar un posible ahogamiento, los pediatras de la GAI de Albacete aconsejan mantener la calma y actuar con rapidez.
La primera recomendación es intentar sacar al menor del agua sin entrar uno mismo, utilizando para ello algún objeto cercano que pueda servir de ayuda y evitando poner en riesgo a otra persona. Una vez fuera del agua, si es posible, se debe colocar al niño en posición horizontal y trasladarlo a un lugar seguro para comprobar si respira y solicitar ayuda sanitaria de inmediato.
Un mensaje de prevención para las familias de Albacete
Los especialistas recuerdan que la mayoría de los azoramientos infantiles son prevenibles. Por ello, hacen un llamamiento a las familias de Albacete para extremar las precauciones durante los meses estivales y no bajar la guardia ni un solo instante.
Porque, tal y como insisten los pediatras de la GAI de Albacete, la medida más eficaz para evitar una tragedia sigue siendo una vigilancia constante y cercana de los menores cada vez que haya agua de por medio.

