Vieron a España imponerse ante Bélgica en un partido para el recuerdo, saltaron, gritaron y se abrazaron cuando la Selección firmó su pase a las semifinales en Los Ángeles. Días después se volvieron a quedar sin voz celebrando la victoria ante Francia, esa que abrió de par en par las puertas a soñar con una final como la de 2010. Y ahora, tras acompañar a ‘La Roja’ en dos noches que no se olvidarán fácilmente, esta familia de Albacete se prepara para vivir el capítulo más especial de todos: la gran final del Mundial frente a Argentina.
Lo que comenzó como un viaje para disfrutar del fútbol se ha convertido en una experiencia que jamás olvidarán. Entre miles de aficionados, camisetas rojigualdas y una emoción difícil de describir, María José López y su familia han sido testigos de cómo España ha ido escribiendo su camino hacia la gloria. Este domingo, desde las gradas del estadio de Nueva York, volverán a animar con el corazón en un puño, convencidos de que pase lo que pase ya forman parte de una historia que recordarán toda la vida.

«Es una experiencia emotiva y emocionante, nos sentimos privilegiados de estar aquí», comparte María José López con El Digital de Albacete, que reconoce que el viaje tiene un significado muy especial para toda la familia. Eso sí, en esta aventura no ha estado sola. Junto a ella han viajado su pareja y sus tres hijos, con quienes está compartiendo unos días que difícilmente podrán olvidar. Eso sí, esta familia lo tiene claro: “Somos muy de la Selección y muy del Alba”.
Un sueño cumplido: estarán en la final del Mundial
«Hemos venido en familia, los cinco. Va a ser una experiencia inolvidable, sobre todo para mis hijos», afirma con ilusión. Y es que, aunque no es la primera vez que visitan Estados Unidos, sí lo es vivir un Mundial con España a las puertas de conquistar el título, una oportunidad que ha convertido este viaje en algo único. Además, durante estos días, el hijo de la familia ha tenido la oportunidad de conocer a algunos de los jugadores de la Selección.
Más allá del fútbol, María José destaca que este tipo de experiencias también sirven para fortalecer los lazos familiares. «Con el ritmo de vida que llevamos, hacer estos viajes también nos permite unirnos como familia, aprender de otras culturas y practicar inglés», explica.

Mientras cuentan las horas para que ruede el balón en la gran final, la familia albaceteña ya tiene claro que el verdadero premio ha sido poder compartir este camino juntos. Porque, como resume María José, esta aventura está siendo «inolvidable a todos los niveles: personal, cultural y emocional». Y si España consigue levantar el Mundial frente a Argentina, el recuerdo será, sencillamente, perfecto.

