La pesadilla de José Miguel tras una operación a vida o muerte en Albacete: «Siento que el Gobierno me ha abandonado»

José Miguel Toboso sufrió una disección de la aorta en 2022 y en la actualidad se encuentra en un limbo administrativo

La vida de José Miguel Toboso dio un giro radical el 11 de octubre de 2022. “Estaba en mi puesto de trabajo, era camionero. Estaba agachado, iba con prisa, era una temporada de mucho estrés y de repente sentí un pinchazo en el pecho que me recorrió la espalda. Un dolor de muerte, como si un perro me mordiera por dentro”, comparte con El Digital de Albacete. Horas después, tras acudir a Urgencias en varias ocasiones, el diagnóstico apuntaba a una disección de la aorta.

Desde entonces, nada volvió a ser igual para José Miguel. El hombre que antes podía trabajar como camionero se vio obligado a frenar su actividad por las secuelas de una enfermedad que le cambió la vida, pero se encuentra con una paradoja: no puede desempeñar su profesión habitual y, sin embargo, tampoco cuenta con el reconocimiento de una incapacidad. Una situación que le mantiene en un limbo mientras lucha para que se valore el alcance real de sus secuelas, inmerso en un proceso judicial que parece no tener fin.

“Desde el primer momento supe que no era un dolor normal”, comparte Toboso, que señala que “primero me dijeron que podía ser algo muscular, y me mandaron a casa, pero después regresé a Urgencias y tras realizar las pruebas, vieron la disección: la aorta se me había rajado del corazón a los riñones”. “Fue un pico de tensión, se dilató y tuve suerte de que no llegó a reventar”, explica. “Recuerdo que los médicos me decían que no me moviese mientras entraba al quirófano”, apunta. “Pasé unas horas en la UCI hasta que me enviaron al Hospital de Toledo”, recuerda.

Foto: Cedida

Toboso se encuentra inmerso en un proceso judicial contra la Seguridad Social: “Estoy cobrando el paro”

Finalmente, José Miguel pudo superar los momentos críticos. “Me pusieron un bypass, fue una operación de casi 10 horas”, manifiesta, y explica que “los médicos me dijeron que fue un milagro, que muchas personas se mueren en el momento o en el hospital, que no aguantan la operación”.

Eso sí, desde aquel otoño de 2022, la vida cambió radicalmente para Toboso, que debido a la magnitud de las lesiones y secuelas, ya no puede llevar el mismo ritmo de vida que antes, también en lo relacionado con la vida laboral. “No estoy curado, estoy remendado. Pero gracias a Dios todo salió bien”, explica, y aclara que “me han reconocido una lesión permanente no invalidante”, por lo que ha iniciado un proceso judicial contra el Instituto Nacional de la Seguridad Social, para conseguir una incapacidad. “Ahora mismo estoy cobrando el paro”, asegura.

Foto de archivo

“No me niego a trabajar de otra cosa, pero ni siquiera me han dado la incapacidad parcial”, manifiesta. “Siento que el Gobierno me ha abandonado, que mientras estás cotizando y dando dinero todo va bien, pero todo cambia cuando ocurre una desgracia”. Así, sostiene que “no se pueden hacer planes de vida, y no solo por la enfermedad, que es crónica”.

Más de 3 años después de aquel episodio que estuvo a punto de costarle la vida, José Miguel continúa luchando una batalla que va más allá de su recuperación médica. Ahora, se encuentra en un limbo en el que las secuelas de la enfermedad condicionan su día a día, pero sin que todavía se le haya reconocido la incapacidad que solicita. Su petición es clara: que se tenga en cuenta su situación y que pueda contar con el respaldo necesario para afrontar una nueva etapa marcada por una dolencia que, aunque logró superar, cambió para siempre su vida.

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Noelia López

Natural de Albacete, Graduada en Periodismo por la Universidad Miguel Hernández. Experiencia en medios de comunicación como VIsión6, Es Radio y Telemadrid
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