LA REVOLERA | El absentismo no cabe debajo de la alfombra

Artículo de opinión de Ángel Calamardo

La política está muy bien cuando va de carisma y capacidad. La democracia y sus responsables políticos no están precisamente sobrados de estas cualidades. Quizá, en estos momentos, dos de sus representantes más genuinas puedan ser, Reyes Maroto y Diana Morant, entre otras y otros. No va de género, va de personas con capacidad, que sepan lo que se llevan entre manos y que, al menos, digan algo que, aunque pueda ser controvertido, tenga el matiz de lo políticamente inteligente. 

Uno hace el esfuerzo de pensar en un PSOE que siempre ha tenido –y seguro que sigue teniendo en muchos lugares– cuadros suficientes para llevar a los mejores en sus listas, pero ni con esas. Muchos de los que pululan por ahí no dan el nivel mínimo exigible y, con la que está cayendo, van camino de estrellarse. 

No me extraña nada, porque son capaces de renegar de valores seguros, de antes y de ahora, como Felipe González y Emiliano García-Page. Los que fueron y los que podrían ser; y seguro que así me saldrían otros ejemplos. Pero van camino de laminarlos, a todos lo que se muevan, no ya para salir en la foto, sino para decir que las cosas se pueden hacer de otra manera y, por supuesto, mejor.

Si es que, fíjense, cómo no van a estar los de la extrema izquierda –no lo digo peyorativamente, sino por situarse a la izquierda de la izquierda– como Yolanda Diaz, de SUMAR, a la que le importan un bledo las imputaciones y los casos de corrupción que afectan al entorno de Sánchez, y que ahora y siempre se pone farruca cuando Feijóo dice cualquier cosa. 

Con eso de las bajas laborales y el absentismo, asunto al que me referiré más adelante, ha dicho que: “Las declaraciones de Feijóo le inhabilitan para gobernar. Sus afirmaciones son un elemento de movilización democrática”.  

Una mujer que lo ha perdido todo, una y otra vez, en las urnas, da consejos e invita a la ciudadanía a movilizarse porque ella quiere. No tiene filtros, ni ella ni su compañía. A quien, como el político gallego, podrá ser mejor o peor, pero es un ganador nato, le dice que está inhabilitado. Hay que reírse, cuando menos. Una política ya en retirada, alejada de aquello que quiso ser y no pudo alcanzar, todavía lanza bravuconadas. Poco o nada le queda ya en el morral.

Lo municipal, lo de la tierra, aquí en Albacete, en Castilla-La Mancha, marcha a un ritmo normal. Siempre parecerá poco, es lógico y desde la oposición siempre se verá con ojo crítico. Y, salvo que ese ojo sea tuerto, es muy bueno que así sea.

Se ha puesto una primera piedra para diez viviendas aquí, en Albacete, con el alcalde de la ciudad a la cabeza. Inmediatamente, a la oposición le han parecido pocas. Es verdad, para las que hacen falta, diez son pocas. También es una forma de ir dando pasitos, pero hubiese sido una oposición más constructiva –como siempre dicen que son– si hubiesen recordado cuántas hace, o ha hecho, el Gobierno de España con la ministra castellanomanchega al frente. 

Luego la traen para dar una charla y explicar el plan de lo que sea, pero a lo que hay que traerla es a poner primeras piedras o a firmar un acuerdo con Castilla-La Mancha y con Albacete, con un plan de 2.000 viviendas, pongamos como ejemplo. Y unos cuantos millones de euros para que quien quiera comprar tenga a fondo perdido ese 20 % que se necesita para la entrada. 

Ese es el camino y no otros. Diez son pocas, insisto, claro que sí, pero si sumamos diez de aquí y diez de allí a lo mejor llegamos a las 2.000 que yo me he puesto como meta. De momento, acudamos con alborozo, todos al unísono, para que esas diez se vayan multiplicando como los panes y los peces. 

Criticar solo esas diez viviendas de ahora nos sale muy caro a los que tenemos que pagar impuestos para financiar también el ejercicio de la oposición.

Curiosa, o quizá no tan curiosa, coincidencia de encuestas en El País y La Vanguardia para analizar el momento que atraviesa la judicatura. Ni me las creo ni me las dejo de creer, pero parece existir una obsesión creciente en desviar la atención y conseguir que cada vez creamos menos en la justicia. Grave error. 

Esta justicia, seguro que con sus errores, con su lentitud y con falta de medios, es la que pone las cosas en su sitio y, seguramente, hoy el único asidero para la gente de bien, la inmensa mayoría que con la colaboración de la policía judicial desea, separar la paja del grano. 

Es la misma justicia que juzgó a los del PP antes y ahora todas las presuntas tramas –y algunos casos ya no tan presuntos– que afectan al PSOE.

La que le han montado a Feijóo por hablar de absentismo y bajas laborales no tiene nombre. Puede ser que haya mezclado conceptos o que no haya matizado lo suficiente. Todo es discutible, pero que llevemos ya casi una semana hablando del asunto –y lo que queda–, todo para intentar arrinconar al líder del PP y, de paso, que pierda votos y convertirlo en eso que dice la vicepresidente Yolanda Diaz, “un inhabilitado para gobernar”, resulta llamativo.

En la SER, que yo escucho con frecuencia, es un día sí y otro también, dándole garrotazos al político gallego. Y eso que quería Oughourlian (presidente de PRISA) ser más plural o, al menos no ser tan cercano al Gobierno. Han encontrado un filón extraordinario. 

Pensé al principio que era inoportuno abrir ese melón y que el político se había metido en un lio. Después, a la vista de cómo ha ido evolucionando todo, quizá le favorezca más el debate que le perjudica, porque es verdad que esos más de 30.000 mil millones de euros que cuesta esto del absentismo, las bajas o lo que sea –todo junto o separado– parece un dineral descomunal. El mismo Madina que no es de derechas precisamente, recuerda que solo en el País Vasco, son 1400 millones de euros lo que cuesta la broma. 

Todo el mundo sabe cómo funciona esto de las bajas, todo el mundo tiene un vecino, un familiar o un amigo que le afectan las bajas o lo de no acudir al trabajo los días que te lo permiten las leyes. Un asunto complejo al que hay que darle solución porque el problema existe. 

Quizá Feijóo haya tenido el atrevimiento de sacar el tema, pero también entiendo que un político que aspira a gobernar no puede ser un timorato agazapado detrás de la mata. 

Sobre el absentismo leo lo que ha dicho Carlos Herrera, en la COPE, que suele tener buen ojo y dice lo que quiere, como debe ser también entre periodistas serios y sin miedo: “Estamos hablando del ejército de sinvergüenzas y caraduras –y todos conocemos en nuestra empresa alguno– que se da de baja psicológica durante siete meses, hasta que llegan las vacaciones y luego las empalma”. 

Esto es así y pueden decir lo que quieran todos los demás, incluidos los sindicatos que se han escandalizado y saben perfectamente cual es el modus operandi de muchos. Un político serio debe abordarlo, quizá buscando el momento adecuado, porque la opinión sincronizada necesita de estas cuestiones para no hablar de Leire, Ábalos o Cerdán, entre otros.

Luego dirán que falta dinero para la caja de las pensiones, pero resulta difícil ignorar esos más de 30.000 millones de euros que, según algunas estimaciones, cuesta todo este lio. Como dice Carlos Herrera, ya está bien de caraduras y sinvergüenzas.

Dice Unai Sordo de CC.OO. que “las bajas no se cogen, se prescriben”. Claro que se prescriben. ¿Y? Ese no es el debate. Nadie cuestiona las bajas justificadas ni a quien realmente las necesita; la cuestión es si existen abusos y si alguien se atreve a afrontarlos. Lo de los abusos a mansalva están en la mente de todos.

Para terminar, algo que se esperaba y que ha anunciado el líder regional de los populares, Paco Núñez: Manuel Serrano será el candidato a la alcaldía de Albacete por el PP.

Es lo lógico: cuando algo funciona, mejor dejarlo como está, Tiempo habrá de comentar ampliamente, pero por ahora me remito a los numerosos comentarios que se están publicando en las noticias de los distintos medios. Una amplísima mayoría son favorables a la figura del actual alcalde, y eso que cuento también a los troles, que haberlos, haylos, como las meigas.

“Vivir es lo más raro de este mundo. La mayoría de la gente existe, eso es todo”. (Oscar Wilde)

Ángel Calamardo

X: @AFCalamardo

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