UTCA: 25 años luchando en Albacete contra un enemigo silencioso

9 de cada 10 pacientes son mujeres: así es el perfil de las personas que sufren trastornos alimentarios que atiende Albacete

Hace 25 años, cuando nació la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria (UTCA) en Albacete, la anorexia o la bulimia eran todavía una realidad poco visible, envuelta en silencio y, en muchos casos, difícil de comprender tanto para las familias como para la propia sociedad. Hoy, en un contexto muy distinto marcado por la presión estética y la exposición constante a través de las redes sociales, estas patologías han cambiado su forma de manifestarse y también la manera en la que se abordan desde el sistema sanitario.

En este escenario, la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria (UTCA) del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete ha evolucionado durante un cuarto de siglo hasta convertirse en un recurso de referencia en Castilla-La Mancha. Un equipo multidisciplinar de profesionales ha acompañado a decenas de pacientes y familias en procesos complejos de recuperación, adaptando su trabajo a los nuevos perfiles clínicos y a una realidad en la que la enfermedad ya no se entiende sin factores sociales, digitales y emocionales cada vez más presentes.

María Dolores Gómez, coordinadora de la UTCA de Albacete / Foto: Miguel Fuentes

El perfil de los pacientes con trastornos de la conducta alimentaria ha evolucionado en estos 25 años, aunque mantiene todavía algunos patrones muy definidos. Tal y como explica la coordinadora de la UTCA de Albacete, María Dolores Gómez, a El Digital de Albacete, se trata mayoritariamente de mujeres —en torno a nueve de cada diez casos—, con edades que pueden variar, aunque cada vez se detectan situaciones en edades más tempranas y también en etapas más avanzadas. Además, en los últimos años se observa cómo determinados factores como las redes sociales pueden actuar como desencadenantes o elementos que influyen en la relación con la alimentación.

UTCA / Foto: Miguel Fuentes

Un equipo multidisciplinar en la UTCA de Albacete

Uno de los pilares fundamentales en el tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria es el abordaje multidisciplinar. Estas patologías no afectan únicamente a la alimentación, sino que también tienen un importante componente psicológico, emocional y social, por lo que requieren la intervención coordinada de distintos profesionales. Adaptar el tratamiento a las necesidades de cada paciente y actuar desde diferentes ámbitos resulta clave para favorecer la recuperación y ofrecer una atención integral que tenga en cuenta la complejidad de este tipo de enfermedades.

UTCA /Foto: Miguel Fuentes

La coordinadora de la UTCA de Albacete, María Dolores Gómez, comparte con El Digital de Albacete que la unidad albaceteña se ha convertido “en un referente para otras zonas de Castilla-La Mancha”. Un recurso fundamental que permite “trabajar con pacientes de trastorno de la conducta alimentaria, en tres niveles de atención: en ingreso hospitalario, en Hospital de Día, y en consultas externas de diferentes ámbitos”.

Una forma de trabajo que a su vez permite una atención personalizada: “No todos los pacientes necesitan ser ingresados, sino que son recursos de la consulta externa con los que se trabaja de forma multidisciplinar”. Así, el equipo cuenta con profesionales de múltiples áreas para ofrecer una atención completa a los pacientes. “Cada caso tiene sus características, aunque una de las principales de estos trastornos es la dificultad para tener conciencia de que hay un problema”, indica.

Parte del equipo de la UTCA de Albacete / Foto: Miguel Fuentes

El culto al cuerpo y la relación con las redes sociales

Sobre la evolución del perfil de las personas que sufren patologías relacionadas con la alimentación, Gómez señala que la mayoría de las personas que lo padecen son adolescentes, aunque este tipo de trastornos “tienen tendencia a ser crónicos, por lo que nos encontramos con personas de más de 30 años”. Del mismo modo, señala que “mayoritariamente son chicas, la proporción es de 9 mujeres por cada 10 pacientes”. Además, subraya que las dificultades en la alimentación en los casos de los chicos a veces también está relacionadas con “el deporte en la infancia”. Por otro lado, en el caso de las chicas, la relación va ligada al “culto al cuerpo, a la belleza y la delgadez como valor fundamental en la sociedad”.

movil
Móvil / Foto: Pixabay

Y es que ese “culto al cuerpo” que está en auge, como indica Gómez, está relacionado con las redes sociales. “Se transmite mucho en la sociedad y también en los contenidos que se consumen en redes sociales”. Del mismo modo, explica que “a veces se busca esa aceptación, y esos niveles altos de perfeccionismo en etapas vulnerables cuesta eliminarlos después. Es necesario mucho trabajo porque perdura en los años debido a la autoestima, y hay comparaciones”. “Es un cóctel complicado”, asegura.

Foto: Miguel Fuentes

La influencia de las redes sociales en edades tempranas, un factor importante

En lo relacionado a las redes sociales manifiesta que los jóvenes cada vez tienen a su disposición móviles a “edades muy tempranas”, por lo que “tienen acceso a vídeos, y no tienen por qué ser específicos de cómo adelgazar, sino que en redes sociales hay muchas exposiciones del propio cuerpo”, asegura. Así, explica que “el problema no es que haya un vídeo que te diga que no comas, sino que hay una exposición a una serie de cuestiones de la estética, de la percepción del cuerpo y de aspirar a una estética que sea aceptada socialmente, y eso va entrando poco a poco en sus mentes”.

Foto de archivo / Pixabay / Albacete

Además, la llegada de la Inteligencia Artificial también ha influido en este ámbito. Así, lo que hace unos años se buscaba en libros, y después en Internet, ahora se hace a través de las redes sociales y hasta de la IA. “Hay pacientes que usan la IA para adelgazar. Sin consultar médicos. Dejarse guiar por eso es entrar en pozos difíciles de salir”.

Parte del equipo de la UTCA de Albacete / Foto: Miguel Fuentes

Para la UTCA de Albacete el reto pasa por seguir adaptando la atención sanitaria a una realidad cambiante en la que los factores sociales y digitales tienen cada vez más peso. En este sentido, insisten en la importancia de la prevención, la educación y la detección precoz, especialmente entre los más jóvenes, así como en fomentar una relación saludable con la alimentación y con la propia imagen. Porque detrás de estos trastornos hay mucho más que comida: existen problemas de autoestima, presión social y sufrimiento emocional que requieren un abordaje especializado y el apoyo del entorno para favorecer la recuperación.

// Fotos: Miguel Fuentes //

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Noelia López

Natural de Albacete, Graduada en Periodismo por la Universidad Miguel Hernández. Experiencia en medios de comunicación como VIsión6, Es Radio y Telemadrid
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