Mientras miles de aficionados siguen cada etapa del Tour de Francia por televisión, el alcalde de Albacete, Manuel Serrano, ha decidido vivir el ciclismo desde dentro. Aprovechando unos días de vacaciones, el regidor albaceteño ha viajado hasta los Pirineos franceses para afrontar sobre su bicicleta algunos de los puertos más míticos de la historia de la ronda gala, acompañado por varios amigos de Albacete y por el exciclista profesional Joaquín Faura.
Lejos del despacho de la Alcaldía y de la intensa actividad institucional, Serrano ha cambiado el traje por el maillot para disfrutar de una de sus grandes pasiones: el ciclismo de carretera. Un deporte que practica habitualmente y que, una vez más, ha marcado sus vacaciones estivales.
Cuatro gigantes del Tour de Francia
El alcalde de Albacete no se ha conformado con una única ascensión. Durante su estancia en los Pirineos ha coronado algunos de los puertos más emblemáticos del Tour de Francia.
Entre ellos figura el Col d’Aubisque, situado a 1.709 metros de altitud, una de las montañas más legendarias de la historia del ciclismo. Fue uno de los primeros grandes puertos que afrontó el Tour cuando la carrera llegó por primera vez a los Pirineos en 1910 y, desde entonces, ha sido escenario de algunas de las jornadas más memorables de la prueba.

También ha ascendido el Luz Ardiden, otro final en alto de enorme prestigio que alcanza los 1.715 metros y que ha servido en numerosas ocasiones para decidir la clasificación general del Tour. En sus rampas han brillado algunos de los mejores escaladores de la historia y allí se han vivido ataques inolvidables de corredores como Miguel Induráin, Lance Armstrong, Alberto Contador o Tadej Pogačar.

A esa lista se suma Hautacam, una ascensión convertida en un auténtico juez del Tour desde los años noventa. Con pendientes que alcanzan porcentajes muy exigentes, este puerto es recordado por las exhibiciones de grandes campeones y por la espectacular victoria de Jonas Vingegaard en 2022, cuando prácticamente sentenció aquella edición.

Durante la ruta tampoco faltó la subida a otros puertos del entorno pirenaico, completando varios días de auténtico ciclismo de montaña por algunas de las carreteras más famosas del mundo.
Un viaje entre amigos de Albacete
Manuel Serrano no ha realizado esta aventura en solitario. El alcalde ha compartido kilómetros con un grupo de ciclistas albaceteños, entre los que destaca el exciclista profesional Joaquín Faura, además de otros aficionados habituales de las marchas cicloturistas de la provincia.
Las fotografías muestran al grupo posando tanto en las cimas de los puertos como junto a algunos de los monumentos ciclistas más conocidos de los Pirineos, como la enorme bicicleta instalada en el Col d’Aubisque, convertida ya en uno de los lugares de peregrinación para cualquier amante de este deporte.

Un recorrido paralelo al Tour de Francia
La escapada coincide además con la celebración del Tour de Francia 2026, que volverá a tener protagonismo en los Pirineos.
Aunque el Col d’Aubisque no forma parte finalmente del recorrido oficial de esta edición, sí lo hacen otros escenarios próximos como Hautacam, que vuelve a aparecer en el trazado del Tour como uno de los finales de etapa más exigentes y decisivos. El macizo pirenaico mantiene así su condición de territorio clave para decidir la carrera, igual que lleva ocurriendo desde hace más de un siglo.
Una afición que va más allá de las vacaciones
Quienes conocen al alcalde saben que la bicicleta ocupa buena parte de su tiempo libre. No es extraño verlo entrenando por las carreteras de la provincia de Albacete cuando la agenda institucional se lo permite, una afición que en vacaciones traslada a algunos de los lugares más emblemáticos del ciclismo internacional.
Este año, Manuel Serrano ha elegido un destino que cualquier aficionado al deporte de las dos ruedas tiene marcado en rojo: pedalear por los mismos puertos en los que cada verano se escribe la historia del Tour de Francia y donde han triunfado algunas de las mayores leyendas del ciclismo mundial.


