El albaceteño que ha conquistado el “Olimpo” de los floristas españoles: talento, artesanía y una especial predilección por los claveles

José Carlos Ramírez lleva el nombre Hellín y Albacete a la semifinal del Campeonato Nacional Mejor Artesano Florista 2026

Pocos imaginaban que un proyecto nacido con la idea de reivindicar el valor de la floristería artesanal acabaría compitiendo entre la élite nacional del sector. Después de un exigente proceso de selección y de superar algunas de las pruebas más complejas del campeonato, un profesional con profundas raíces en Hellín y en Albacete ha conseguido situarse entre los mejores floristas del país. Se trata de Juan Carlos Ramírez, fundador de ‘La Clavelería’ y semifinalista del Campeonato Nacional Mejor Artesano Florista 2026.

El impulsor de este particular estudio floral, que trabaja exclusivamente mediante cita previa y de forma online, consiguió clasificarse entre los 18 semifinalistas del certamen después de imponerse a cerca de 180 candidatos de toda España, convirtiéndose además en el único representante de la provincia de Albacete en esta edición que se ha desarrollado en Salamanca. “El hecho de haber sido seleccionado entre 180 personas y de haber podido vivir la experiencia la verdad es que es todo un logro y para mí el premio es ese”, explicaba Ramírez a El Digital de Albacete al recordar el momento en que descubrió, casi por sorpresa, que había sido elegido para participar.

Animado por familiares y amigos que confían en su talento decidió inscribirse en el Campeonato Nacional Mejor Artesano Florista 2026, pero durante semanas pensó que no había sido seleccionado. Sin noticias por parte de la organización, Juan Carlos Ramírez dio prácticamente por descartada su participación hasta que una compañera le avisó tras ver publicada la lista de clasificados en redes sociales: “Me metí corriendo al correo y efectivamente había sido seleccionado”.

El hellinero Juan Carlos Ramírez en el Campeonato Nacional Mejor Artesano Florista 2026/ Foto cedida: Antonio José Rodríguez

Un campeonato con pruebas llenas de misterio

Lejos de tratarse de un concurso convencional, este campeonato sorprende incluso a quienes participan en él. Durante cuatro intensos días, los concursantes desconocen prácticamente todo lo que les espera o a las pruebas a las que se tendrán que enfrentar.

“No sabíamos absolutamente nada. Nos decían el día y la hora a la que teníamos que estar y ya está”, recordaba el hellinero, añadiendo que “todo era muy misterioso”. Precisamente este factor sorpresa convierte la competición en una experiencia de máxima exigencia. 

El formato recuerda al popular “programa televisivo ‘MasterChef’”, expresaba, con pruebas individuales, grupales, en interiores y exteriores, y algunas  incluso abiertas al público. En total, el campeonato contempla una decena de pruebas, quedándose Juan Carlos Ramírez a las puertas de la final.

El hellinero Juan Carlos Ramírez en el Campeonato Nacional Mejor Artesano Florista 2026/ Foto cedida: Antonio José Rodríguez

Imponente ramo con 150 claveles

Entre todos estos desafíos en los que las flores y el talento de estos artesanos floristas fueron los absolutos protagonistas, hubo un reto que el hellinero recuerda todavía con especial intensidad. “Una caja completamente cerrada escondía el material con el que teníamos que trabajar”, relataba. Al abrirla descubrió la sorpresa: 150 claveles que debía convertir en un único ramo de mano que debía de elaborar en un tiempo limitado.

El hellinero Juan Carlos Ramírez en el Campeonato Nacional Mejor Artesano Florista 2026/ Foto cedida

“Había que limpiar todos los tallos, preparar cada flor y construir una composición perfectamente equilibrada”, explicaba el impulsor de ‘La Clavelería’. Pero además, ponía de relieve que todo este trabajo debía de realizarse antes de finalizar el tiempo estipulado por la organización, dejando además limpio el puesto de trabajo. “Salió un ramo espectacular”, recordaba, confesando que “tuve que terminar la prueba de rodillas, con la mano apoyada en la mesa de trabajo porque no podía tenerla levantada”, debido al peso de este imponente ramo de claveles.

El hellinero Juan Carlos Ramírez en el Campeonato Nacional Mejor Artesano Florista 2026/ Foto cedida: Antonio José Rodríguez

Aunque era la primera competición nacional en la que participaba, Juan Carlos tiene claro qué marca las diferencias cuando se compite al máximo nivel. “La creatividad y la rapidez son fundamentales, tanto mentalmente como en las manos”, explicaba el florista hellinero.

El hellinero Juan Carlos Ramírez en el Campeonato Nacional Mejor Artesano Florista 2026/ Foto cedida: Antonio José Rodríguez

Sin embargo, más allá de la exigencia de las pruebas y retos profesionales a los que tuvo que enfrentarse, confesaba que hubo un aspecto que le sorprendió especialmente: el ambiente entre competidores. “Se valoraba muchísimo el compañerismo. Cuando ves que no llegas o se rompe una flor, un compañero viene, te anima e incluso te ayuda”, comentaba Ramírez, añadiendo que “esto hay que valorarlo mucho porque este sector suele ser muy competitivo”.

Además, ponía también en valor de este concurso el nivel técnico del jurado, formado por diez de los mejores maestros floristas del país. Grandes profesionales que no solo evaluaban la destreza y el talento de los concursantes, sino también aspectos como el orden, la limpieza durante el trabajo y la organización del espacio.

El hellinero Juan Carlos Ramírez en el Campeonato Nacional Mejor Artesano Florista 2026/ Foto cedida: Antonio José Rodríguez

‘La Clavelería’, una floristería diferente 

Detrás de este reconocimiento se encuentra ‘La Clavería’, el proyecto personal que Juan Carlos Ramírez puso en marcha tras años trabajando para otras empresas. Su propuesta rompe con el modelo tradicional de floristería. No dispone de tienda física abierta al público y trabaja exclusivamente mediante cita previa para ofrecer un servicio completamente personalizado.

El hellinero Juan Carlos Ramírez en el Campeonato Nacional Mejor Artesano Florista 2026/ Foto cedida: Antonio José Rodríguez

“Quería ofrecer algo diferente”, trasladaba este profesional, explicando que “trabajo de manera exclusiva para cada uno de mis clientes”. Cada boda, comunión, funeral o evento comienza mucho antes de colocar la primera flor. Juan Carlos Ramírez estudia el contexto, el espacio, la personalidad del cliente e incluso en el caso de las novias, su vestido para que toda la decoración floral tenga coherencia con el conjunto. En este punto, confesaba que “me gusta que todo tenga sentido y represente a cada persona”.

El hellinero Juan Carlos Ramírez en el Campeonato Nacional Mejor Artesano Florista 2026/ Foto cedida: Antonio José Rodríguez

El clavel, símbolo de una filosofía de vida

El propio nombre de ‘La Clavelería’ resume la filosofía con la que Juan Carlos Ramírez trabaja en su día a día. El florista siente una predilección especial por el clavel, sobre el que recordaba “está considerada también como la flor nacional”. Una flor que para él representa mucho más que un simple elemento decorativo.

El hellinero Juan Carlos Ramírez en el Campeonato Nacional Mejor Artesano Florista 2026/ Foto cedida: Antonio José Rodríguez

“Un clavel rojo me transmite la tierra y las tradiciones; uno blanco me lleva a una boda o a un bautizo”, expresaba este profesional. De este modo, ponía de relieve que “las flores están presentes en los momentos más importantes y trascendentales de nuestra vida”.

A través de su proyecto también pretende reivindicar el valor artesanal de una profesión que, considera, todavía no recibe el reconocimiento que merece. “La gente dice: ‘Son cuatro flores’”, sostenía, pero destacaba que detrás de preparar toda esta ornamentación floral “hay muchísimo trabajo artesanal”.

El hellinero Juan Carlos Ramírez en el Campeonato Nacional Mejor Artesano Florista 2026/ Foto cedida: Antonio José Rodríguez

Con el nombre de Hellín y Albacete por bandera

Aunque actualmente reside en Murcia, Juan Carlos mantiene intacto su vínculo con Hellín y con la provincia albaceteña. De este modo subrayaba que “soy la mitad de Albacete capital y la otra mitad de Hellín”, presumiendo de sus profundas raíces en esta tierra manchega.

En el Campeonato Nacional Mejor Artesano Florista 2026 fue el único representante albaceteño, algo que vivió con especial ilusión, intentando llevar el nombre de su tierra a lo más alto. Al respecto, confesaba a El Digital de Albacete que “para mí ha sido un verdadero orgullo”.

El hellinero Juan Carlos Ramírez en el Campeonato Nacional Mejor Artesano Florista 2026/ Foto cedida

Próximos retos profesionales

Después de esta experiencia, Juan Carlos Ramírez no descartaba volver a competir en futuras ediciones de este importante concurso, aunque por ahora su prioridad pasa por consolidar ‘La Clavelería’ y aplicar todo lo aprendido junto a algunos de los mejores floristas de España. Al respecto confesaba que “necesito asentarme un poquito, seguir trabajando en mi proyecto y desarrollar todo el aprendizaje adquirido”.

El hellinero Juan Carlos Ramírez en el Campeonato Nacional Mejor Artesano Florista 2026/ Foto cedida: Antonio José Rodríguez

Mientras ese momento llega, el florista continúa dando forma a su proyecto personal. Un trabajo constante que le ha llevado a poner el nombre de Albacete en uno de los escaparates más prestigiosos de la floristería española, y hacerlo sin renunciar a la filosofía que guía tanto su trabajo como su vida, resumida en una sencilla frase que ha convertido en su lema personal: “Y que nunca nos falten las flores”.

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Marta Lopez

Periodista natural de Albacete. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Murcia con más de 6 años de experiencia en medios de comunicación.
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