Castilla-La Mancha ha asumido este miércoles la Vicepresidencia del Intergrupo del Vino, un órgano del Comité Europeo de las Regiones (CdR), creado en 2025 para defender y promover los intereses del sector vitivinícola europeo en las instituciones de la Unión Europea. La región austriaca de Burgenland ostenta la Presidencia de este foro, mientras que Castilla-La Mancha ostenta una de las dos vicepresidencias, junto con la región de Piamonte (Italia).
“Para Castilla-La Mancha es un honor y una responsabilidad asumir la vicepresidencia desde la que vamos a defender y promover los intereses con políticas que garanticen su competitividad, sostenibilidad y futuro. Es nuestra obligación como administración, pero también es nuestro compromiso. Castilla-La Mancha es la mayor superficie de viñedo del mundo y en ese sentido, tenemos esa responsabilidad moral, pero también administrativa. Por eso, queremos avanzar de la mano de todas las regiones para proponer ante el Parlamento Europeo las mejores líneas que garanticen y consoliden esa situación”, ha dicho el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, en sus primeras palabras.
Esta designación constituye un reconocimiento al peso específico de la región en el panorama vitivinícola europeo y a su permanente implicación en la defensa de los intereses del sector. Desde esta nueva responsabilidad, Castilla-La Mancha contribuirá a la definición de la agenda política del vino en Europa, trasladando a las instituciones comunitarias las necesidades y propuestas de los territorios productores, fortaleciendo la cooperación entre las regiones vitivinícolas y promoviendo iniciativas que refuercen la competitividad del sector para afrontar los nuevos desafíos económicos, comerciales y medioambientales de los próximos años.
Entre las prioridades que Castilla-La Mancha llevará al Intergrupo, el consejero ha apostado porque, tanto en la nueva programación del Marco Financiero Plurianual de la próxima PAC, como en toda la normativa que va a regular el desarrollo agronómico de los cultivos, haya una Intervención Sectorial Vitivinícola (ISV) que dé respuesta a todas las necesidades del sector, entre las que ha citado la caída del consumo del vino en Europa, “habrá que atender a esta circunstancia, pero sobre todo preparar al sector para que pueda afrontarla con viabilidad”.
Por eso, Castilla-La Mancha reivindicará “que la ISV tenga fuerza en la Política Agraria” para que mantenga su carácter obligatorio y pueda garantizar el apoyo a las inversiones en la elaboración y la transformación del vino; para que haya un proceso de reestructuración y conseguir variedades que atiendan la demanda actual de los consumidores y para que garantice la valorización de los subproductos que pueden aportar valor añadido a la producción primaria.
A ello ha sumado la necesidad de intensificar la promoción del vino en terceros países, simplificando los costes de justificación “que es lo que tal vez más está perjudicando ahora mismo a muchas cooperativas e industrias vitivinícolas para poder salir al exterior”. Por último, ha mencionado la necesidad de “aprovechar la coyuntura de nuevos mercados como incipientes consumidores de vino, donde podamos tener una alternativa real al gran problema que tenemos en estos momentos, que es la escasez de consumo en el territorio europeo”, ha afirmado el consejero, que acompaña en Bruselas al jefe del Ejecutivo autonómico, Emiliano Garcia-Page, y al vicepresidente segundo, José Manuel Caballero.
Invitación a Castilla-La Mancha, referencia vitivinícola en Europa
Tras estas palabras, Martínez Lizán ha invitado a las regiones que forman parte del Intergrupo a participar en la próxima reunión que se celebrará en octubre en Toledo, en el marco de la Comisión NAT, para que conozcan Castilla-La Mancha, la región con mayor superficie de viñedo de Europa, que suma 25 figuras de calidad vínicas, 71 variedades para producir vino en Castilla-La Mancha y que dispone de una variedad mayoritaria, la Airén.
En su conjunto, el sector del vino supone el 5% del PIB de Castilla La Mancha, en torno a 2.000 millones de euros, “y esto es fundamental para el desarrollo socioeconómico de nuestro territorio, por eso queremos que lo vean y lo conozcan de cerca. Estamos seguros de que les va a encantar”.
En la invitación cursada, el consejero ha explicado que, además de las reuniones técnicas, el programa se acompañará de visitas de diferente tipo entre las que ha mencionado la prevista para conocer la Cooperativa Virgen de las Viñas de Tomelloso, “una de las joyas que tenemos en Castilla-La Mancha”, de la que ha destacado que es la mayor cooperativa del mundo con una producción de 300 millones de kilos de uva.
“Cuando la vean, se quedarán pequeñas las palabras que yo hoy estoy diciendo; también podrán ver cómo se puede trabajar en favor del vino y hacerlo atendiendo a otros conceptos ya que disponen de un museo de arte como una inversión social que hacen los viticultores del territorio. Van a quedar gratamente sorprendidos de lo que es Castilla La Mancha”, ha manifestado.
El futuro del sector y las oportunidades de las regiones vitivinícolas
Por último, la sesión del Intergrupo del Vino ha abordado diversos asuntos de interés para las regiones productoras europeas entre los que ha citado el análisis de distintas variedades de uva y su contribución a la diversificación y competitividad del sector, un debate especialmente relevante en un contexto marcado por la evolución de los mercados y la adaptación al cambio climático.
Asimismo, se ha abordado el papel del turismo asociado al vino y a las regiones agrícolas. Julián Martínez Lizán, ha asegurado que se debe ver la promoción turística en el mundo del vino como una oportunidad más de implementación de economía al viticultor y a la industria enológica.
Al respecto ha asegurado que desde hace tiempo hay actividades para dar a conocer variedades concretas como la Airén, la Bobal o la Monastrell, “variedades muy arraigadas en el territorio que ofrecen peculiaridades en sus vinos y que pueden ir perfectamente conjugadas con ese aspecto cultural, tradicional e incluso histórico para poner en valor la tierra y, lo más importante, que sirva de promoción de venta de los de nuestros vinos”.

