Mientras las imágenes de destrucción y de los equipos de rescate continúan llegando desde Venezuela tras los devastadores terremotos que han golpeado a este país, la actividad sísmica también ha dejado este lunes un episodio mucho más cercano para los vecinos de la provincia de Albacete. Aunque sin consecuencias y con una magnitud muy inferior, un movimiento de tierra se ha producido a escasos kilómetros del territorio albaceteño, según los datos oficiales del Instituto Geográfico Nacional (IGN).
El ING informaba del registro de un terremoto este lunes, 29 de junio, a las 6:47 horas, con epicentro en el término municipal de Calasparra (Murcia).
Según los datos facilitados por este organismo oficial, el seísmo alcanzó una magnitud de 1,8 en la Escala de Richter, una intensidad considerada muy baja y que, en la mayoría de los casos, suele pasar desapercibida para la población.
Muy cerca de la provincia de Albacete
El epicentro se ha situado en una zona especialmente próxima a la provincia de Albacete, concretamente junto a la frontera entre Murcia y el término municipal de Hellín. La localización de este pequeño terremoto adquiere especial interés para la provincia de Albacete por la proximidad geográfica entre ambos territorios.
Cancarix, pedanía de Hellín, se encuentra prácticamente junto al límite entre la provincia de Albacete y la Región de Murcia. En línea recta, apenas unos dos o tres kilómetros separan el núcleo urbano de Cancarix de la frontera provincial, mientras que localidades murcianas como Calasparra, Cieza o Ascoy mantienen una estrecha conexión con esta zona gracias, entre otras vías, a la autovía A-30.

De hecho, la distancia entre Cancarix y municipios del entorno del epicentro ronda apenas unas decenas de kilómetros, lo que convierte este pequeño seísmo en uno de los registrados más cerca de la provincia de Albacete.
Un terremoto de escasa magnitud
Los terremotos de magnitud 1,8, como el registrado en Calasparra, liberan una energía reducida y habitualmente no provocan daños materiales ni personales. En numerosas ocasiones, incluso pasan completamente inadvertidos para la población y únicamente quedan reflejados por la red de vigilancia sísmica del Instituto Geográfico Nacional.
Aún así, todo estos movimientos son monitorizadnos de forma permanente por los especialistas para conocer la evolución de la actividad sísmica en el sureste peninsular, una de las zonas con mayor frecuencia de pequeños terremotos en España.

