Querido paisano:
Te escribo desde el Centro de Visitantes de la Motilla del Acequión, al amparo del chorro del aire acondicionado que hace más llevadera la visita al yacimiento ahora que el calor aprieta, eso en el supuesto caso de que existiera, claro está, que de ilusión también se vive. Estoy seguro que a estas alturas ya estarás al corriente de la sentencia dictada por el Tribunal Supremo, por la que pone a la sombra durante una larga temporada al que fuera Ministro de Fomento, en concreto 24 años y tres meses. Y no, no estará solo. En esta nueva aventura también lo acompañará el que fuera su fiel escudero Koldo García, al menos durante 19 años y 8 meses.
Antes de que me lo preguntes, te diré que les está bien empleado. El que la haga que la pague, aunque sea con creces, como parece que es el caso, si lo comparamos con las penas que en su día les cayeron a Jaume Matas, Rodrigo Rato o Eduardo Zaplana, por hechos delictivos tan abyectos como los que ahora se recogen en la sentencia.
Si el par de dos se hubieran estado quietecicos, trabajando en lo suyo y no metiendo la mano donde no debían, ahora no estarían pasando fatigas. Pero claro, cuando se busca acomodo a las novias en empresas públicas sin más mérito que ese, cuando se traiciona la confianza de quien te nombra, cuando se hace un daño enorme al partido que te permitió estar ahí, y cuando se pone la mano a cambio de adjudicaciones y, además, te pillan in fraganti, nada bueno te puede suceder. Solo espero que este aviso a navegantes solo vaya dirigido a las personas que tengan malos pensamientos, y no sea una invitación para que el actor principal abandone la escena antes de acabar la función.
El que se ha ido de rositas liquidando casi de balde la pena impuesta, ha sido el comisionista corruptor de toda la trama, Victor de Aldama. A este empresario poco modélico, el Tribunal Supremo le castigo con 4 años y seis meses de prisión, para a continuación levantarle el arresto tras haber prometido ser buen chico y portarse de cine de aquí en adelante. Parece que no hay delito que no se pueda arreglar con un año de servicios a la comunidad.
Para colmo tampoco está obligado a devolver lo que aún le quede de los 3,7 millones de euros que en concepto de comisiones, se embolsó en la operación por la que ahora han sido condenados. No me cabe duda que eso de pasearse por los platós de televisión, ser un tertuliano casi de plantilla de Horizonte y estar todo el día amenazando con tirar de la manta y descubrir lo más grande, ha tenido su rédito y a las pruebas me remito. Aunquelo cierto sea que desde que lo pusieron en la calle a cambio de colaborar con la justicia, le ha crecido la nariz más que a Pinocho, no ha dicho una verdad ni equivocándose, y tampoco ha desvelado nada que los tribunales no supieran de antemano. Pero en fin, es lo que hay. Igual al colega le entran ganas de recurrir la sentencia, ahora que es recibido como un héroe sin capa en las concentraciones de la ultraderecha y en algunas cadenas de TV, a pesar de sigue estando investigado por blanqueo, fraude fiscal y tráfico de influencias por liderar una trama que defraudó 182,5 millones de euros en el IVA de los hidrocarburos y por transferir otros 74 millones de procedencia delictiva a Portugal, China y Colombia. Un angelito, como puedes ver, que además está siendo puesto como ejemplo a seguir para quienes quieran aliviar sus condenas señalando con el dedo a quien haya que señalar, y cuando más alto mejor. ¿Y las pruebas?, te preguntarás. Pues no te preguntes tanto, que eso en ciertos ambientes casi es lo de menos. Tu señala, y el pagano de turno que se defienda como pueda y sepa.
Cambiando de tercio, pero siguiendo con lamisma faena, te diré que el Juez Peinado sigue enfrascado en su peculiar cruzada contra la esposa del Presidente del Gobierno, que visto lo visto puede acabar ocupando un lugar preferente en los anales de la jurisprudencia patria, en el capítulo dedicado a cómo no hay que sacar adelante una instrucción, suponiendo que tal apartado exista.
Este magistrado, ya a las puertas de la merecida jubilación, lleva dos años rebuscando en todos los cubos de la basura que ha tenido a mano, y en otros también, hasta convencerse a si mismo de que era capaz de sacarse de la chistera un posible ilícito penal, por muy remoto e inverosímil que fuera, con tal de dar satisfacción al mandado del líder supremo. Desde luego nadie le podrá reclamar al instructor no haber hecho lo que ha podido. Tanto, que en el auto que con el que casi culmina su carrera judicial, se ha permitido la licencia de poner en duda que las fuerzas y cuerpos de la seguridad del Estado fueran a cumplir con su mandado, aliándose con la ciudadana Gómez en su contra y posibilitando la fuga de esta a algún remoto país sin convenio de extradición con España, con tal de afearle el discurso y fastidiarle la última clase del curso.
Tal ha debido ser el dislate, que hasta el CGPJ, poco proclive a levantar la cabeza y dejar de mirarse el ombligo, no le ha quedado otra que tomar cartas en el asunto y abrir diligencias informativas sobre el contenido de su auto. Eso sí, con el voto en contra de los representantes del ala conservadora, que entienden que tampoco es la cosa para tanto.
Y en esas estábamos, cuando me entero que el proyecto, histórico por su puesto, de prolongar la Avenida de España hasta la Ciudad Deportiva del Alba ha quedado en standby, hasta que el Ayuntamiento disponga de los terrenos necesarios para acometer tan magna obra.
¿Alguien duda de la cantidad de sapos y culebras que hubieran salido de la boca del actual alcalde, si algo parecido hubiera sucedido cuando él era el jefe de la oposición? Échale imaginación a la respuesta y seguro aún te quedas corto. Seguiremos informando.
Si no te gusta lo que ves, ya sabes lo que toca cuando toque.
PD. Desconfía de quien acusa a los demás de no hacer el trabajo que solo a él le corresponde (léase Feijoo).
Antonio Martínez

