La violencia de género también puede ejercerse desde detrás de una pantalla. La Guardia Civil ha investigado en la provincia de Albacete a un joven de 24 años por, presuntamente, acceder de forma ilícita a las redes sociales de su expareja y consultar sus conversaciones privadas, unos hechos que podrían constituir un delito de descubrimiento y revelación de secretos.
La investigación comenzó tras la denuncia de la víctima
Según ha informado la Guardia Civil, la investigación fue desarrollada por agentes del Puesto de Chinchilla de Monte-Aragón después de que la víctima denunciara que terceras personas estaban accediendo a sus perfiles en redes sociales y consultando conversaciones de carácter privado.
A partir de esa denuncia, los investigadores realizaron diversas comprobaciones técnicas que permitieron identificar las direcciones IP desde las que se habían producido los accesos no autorizados a las cuentas afectadas.
Las pesquisas apuntaron a la expareja sentimental
Las diligencias permitieron esclarecer lo sucedido y determinar que detrás de esos accesos presuntamente se encontraba la expareja sentimental de la denunciante, un vecino de Albacete de 24 años.
Según la Guardia Civil, el investigado habría utilizado de forma ilícita las credenciales de acceso de la víctima para entrar en varios de sus perfiles de redes sociales y consultar tanto información personal como comunicaciones privadas, vulnerando así su intimidad.
Las diligencias policiales han sido remitidas a la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Albacete Plaza número 3, que se hará cargo del procedimiento judicial.
La Guardia Civil alerta sobre la ciberviolencia de género
Desde la Comandancia de la Guardia Civil recuerdan que la violencia de género también puede manifestarse en el entorno digital mediante conductas destinadas a controlar, vigilar o invadir la intimidad de las víctimas utilizando las nuevas tecnologías.
Entre estas prácticas se encuentran el acceso sin autorización a cuentas personales o perfiles de redes sociales, la supervisión de conversaciones privadas, la exigencia de contraseñas, el control de la actividad digital o la difusión de imágenes e información sin consentimiento.
El Instituto Armado advierte de que este tipo de actuaciones pueden ocasionar graves perjuicios a las víctimas, afectando a su intimidad, libertad y seguridad, por lo que mantiene un firme compromiso en la prevención, investigación y persecución de este tipo de delitos. Asimismo, recuerda que acceder sin autorización a cuentas personales o comunicaciones privadas puede constituir un delito.
Recomendaciones para proteger las cuentas personales
La Guardia Civil aprovecha este caso para ofrecer una serie de recomendaciones de ciberseguridad a la ciudadanía. Entre ellas, aconseja no compartir nunca las contraseñas con terceras personas, modificarlas periódicamente, utilizar claves robustas de entre ocho y doce caracteres que combinen letras, números y símbolos, evitar introducirlas cuando se navegue desde redes wifi abiertas y desconfiar de cualquier petición de claves realizada por teléfono, correo postal o medios telemáticos.


