El Atlético Albacete firma una remontada histórica ante el Leioa y asciende a Segunda RFEF
La cantera del Albacete Balompié vuelve a demostrar que el futuro del club está asegurado. Cuando parecía que el sueño del ascenso se había complicado tras la derrota sufrida en tierras vascas, un grupo de jóvenes futbolistas volvió a sacar carácter, fútbol y personalidad para escribir una de las páginas más brillantes de la historia reciente del filial blanco. El Carlos Belmonte se vistió de gala para empujar a los suyos y acabó celebrando por todo lo alto el ascenso del Atlético Albacete a Segunda RFEF tras remontar al Leioa con un contundente 2-0.

El Carlos Belmonte llevó en volandas al filial del Alba
La cita era histórica y la respuesta de la afición estuvo a la altura. La grada de Preferencia se quedó pequeña para albergar a todos los aficionados que acudieron al estadio, obligando incluso a abrir el Gol Sur para dar cabida a los seguidores que no quisieron perderse una noche decisiva para el fútbol albaceteño. Atlético Albacete y Leioa se jugaban una plaza en Segunda RFEF después del 1-0 favorable a los vascos en el encuentro de ida disputado en Sarriena.
Desde el pitido inicial, los pupilos de Ricardo Fajardo dejaron claro que iban a por la remontada. Dieguito tuvo una de las primeras ocasiones claras del encuentro tras una buena combinación ofensiva, mientras que Moreno también puso a prueba a la defensa visitante. El Atlético Albacete dominaba y generaba peligro, aunque el gol se resistió durante toda la primera mitad.

Fran Gómez igualó la eliminatoria
Tras el descanso llegó el primer estallido de alegría en el Carlos Belmonte. Un centro-chut de Tomás encontró a Fran Gómez dentro del área y el atacante no perdonó para hacer el 1-0. El tanto igualaba la eliminatoria y desataba la euforia en las gradas.
El filial albaceteño olió la sangre y siguió atacando. Encerró al Leioa en su campo y rozó el segundo gol en varias ocasiones. Incluso llegó a marcar un tanto que fue posteriormente anulado tras la intervención del asistente, en una de las acciones más polémicas del encuentro.

Capi desató la locura y certificó el ascenso
Cuando el partido entraba en su fase decisiva y la prórroga comenzaba a aparecer en el horizonte, llegó el momento que quedará grabado para siempre en la memoria de los aficionados albaceteños. Hugo Martínez, conocido futbolísticamente como ‘Capi’, aprovechó una magnífica asistencia de Morientes para plantarse ante el portero y enviar el balón al fondo de la red. Era el 2-0. Era el gol del ascenso. Era la culminación de una remontada épica.
Los últimos minutos fueron de sufrimiento y emoción, pero el Atlético Albacete supo defender su ventaja hasta el pitido final para confirmar su presencia la próxima temporada en Segunda RFEF.

Un playoff para la historia
El ascenso del Atlético Albacete adquiere todavía más valor si se analiza el recorrido completado por el conjunto manchego durante las eliminatorias. Antes de superar al Leioa, el filial había eliminado al CD Toledo y protagonizado una espectacular remontada frente al Manchego Ciudad Real, levantando un 2-0 adverso de la ida con un brillante 3-0 en la vuelta.
La victoria ante el Leioa supone el broche de oro a una temporada sobresaliente y devuelve al filial albaceteño a una categoría nacional en la que podrá seguir formando futbolistas para el primer equipo.
La cantera del Albacete Balompié vuelve a dar un golpe sobre la mesa
El éxito del Atlético Albacete es también una magnífica noticia para el Albacete Balompié. La presencia del filial en Segunda RFEF permitirá a los jóvenes talentos de la cantera competir en un nivel más exigente y continuar su progresión en un contexto ideal para dar el salto al fútbol profesional.

La fiesta se prolongó durante largos minutos sobre el césped del Carlos Belmonte. Jugadores, técnicos y aficionados celebraron juntos una gesta que ya forma parte de la historia del club. Después de una temporada de lucha, sacrificio y remontadas imposibles, el Atlético Albacete ya puede presumir de ser nuevo equipo de Segunda RFEF.
/Fotos: Rocío Sánchez/


































