Cada día se repite una misma escena en varios puntos de Albacete que y altera el tráfico rodado en la ciudad, y a la que desde el Ayuntamiento y la Policía Local plantean soluciones que podrían ejecutarse para ver si al llevarlas a cabo se consigue dar solución al problema.
La escena de la que hablamos, se da frente a numerosos centros educativos de Albacete y es clara: vehículos entrando y saliendo, padres aparcando apresuradamente, estudiantes cruzando la calzada y tráfico acumulándose en pocos minutos.
El nuevo Plan Local de Seguridad Vial de Albacete 2026-2030 quiere actuar sobre esa situación y plantea una medida que podría cambiar de forma notable la movilidad en el entorno de los colegios: cerrar al tráfico determinadas calles durante los horarios de entrada y salida escolar.
La propuesta que estudia Albacete para los colegios
Dentro de las actuaciones previstas para mejorar la seguridad en los entornos educativos, el plan contempla la posibilidad de cortar las calles donde se localiza la entrada a los centros escolares mediante barreras gestionadas por la propia escuela.
La medida forma parte de una estrategia más amplia orientada a reducir la presencia de vehículos en los momentos de mayor afluencia de alumnos y favorecer espacios más seguros para peatones.
Entradas y salidas, los momentos más delicados
El documento señala que los accesos a los colegios constituyen uno de los entornos más sensibles desde el punto de vista de la seguridad vial. Durante las horas de entrada y salida se concentra un elevado número de peatones, especialmente menores, que deben convivir con vehículos particulares, transporte escolar y tráfico de paso.
Según recoge el plan, estos conflictos suelen estar relacionados con problemas de visibilidad, exceso de velocidad, maniobras indebidas o comportamientos que aumentan el riesgo para los usuarios más vulnerables de la vía.
Hacia una red de caminos escolares seguros
La posible restricción del tráfico forma parte de un proyecto más ambicioso. El Plan Local de Seguridad Vial plantea impulsar una red de caminos escolares seguros, fomentando que los alumnos puedan acudir a sus centros educativos caminando o en bicicleta de manera más autónoma y segura.
Para ello también propone realizar encuestas a familias y estudiantes con el fin de diseñar itinerarios adecuados y desarrollar carriles bici anchos y segregados en los recorridos más utilizados por los escolares.
Menos coches y más espacio para los peatones
La actuación se enmarca además dentro del objetivo municipal de avanzar hacia el modelo de «Ciudad 30», reduciendo velocidades y priorizando la movilidad peatonal en los entornos donde existe una mayor presencia de personas vulnerables.
El plan apuesta expresamente por pacificar el tráfico en las inmediaciones de los centros educativos, restringir la circulación motorizada cuando resulte necesario y reforzar la seguridad en los recorridos habituales de los estudiantes.
Aparcamientos para bicicletas dentro de los colegios
Entre las medidas recogidas también figura la instalación de aparcamientos para bicicletas y vehículos de movilidad personal dentro de los propios recintos escolares, facilitando alternativas al uso del coche privado para los desplazamientos diarios.
Una medida que podría transformar muchos entornos escolares
Aunque el documento no concreta todavía qué centros educativos podrían verse afectados ni cuándo se implantarían estas restricciones, sí deja clara la dirección que pretende seguir el Ayuntamiento en los próximos años: reducir la presión del tráfico en las puertas de los colegios y convertir estos espacios en zonas más seguras para miles de alumnos y familias de Albacete.


