Miles de vehículos pasan cada día por ellos sin prestar demasiada atención. Forman parte de la rutina de conductores, peatones y ciclistas, y muchos vecinos los atraviesan varias veces al día sin imaginar que se encuentran entre los puntos que más preocupan a los responsables de la seguridad vial. Ahora, un análisis realizado por el Ayuntamiento ha puesto el foco sobre varios enclaves concretos de la ciudad que acumulan un historial de siniestros y que podrían experimentar cambios importantes en los próximos años: los cruces de Albacete que están en el punto de mira por los accidentes.
Los cruces que preocupan en Albacete
El nuevo Plan Local de Seguridad Vial de Albacete 2026-2030 identifica varios puntos de concentración de accidentes y zonas que requieren actuaciones específicas para mejorar la seguridad. Entre ellas figuran algunas intersecciones muy conocidas por los conductores albaceteños, donde los datos de siniestralidad han llevado a plantear intervenciones concretas.
Uno de los casos más destacados es el de la intersección formada por las calles Soria, Buen Pastor y San Pedro, que aparece como uno de los puntos con mayor recurrencia de accidentes con víctimas durante los últimos años.
También figuran otros enclaves como Avenida de España con Hellín, Gregorio Arcos con Avenida 4, Paseo de la Circunvalación con Donantes de Sangre, Cronista Mateo y Sotos con Paseo de Cuba y Luis Badía con Francisco Pizarro.
Avenida de España con Hellín, uno de los puntos bajo vigilancia
El plan dedica una actuación específica al cruce entre la Avenida de España y la calle Hellín. Según recoge el documento, este punto registra varios accidentes con víctimas vinculados principalmente a conflictos entre vehículos y peatones, así como a maniobras de giro.
Los técnicos consideran que la amplitud de la intersección, la configuración de los carriles y la velocidad de acceso favorecen situaciones de riesgo que hacen necesaria una intervención para mejorar la seguridad.
Qué cambios estudia Albacete
Para estos cruces conflictivos, el Plan Local de Seguridad Vial plantea diferentes medidas destinadas a reducir el riesgo de accidentes.
Entre ellas figuran el estrechamiento de carriles, la mejora de la iluminación en pasos de peatones, la instalación de señalización reforzada, la creación de refugios peatonales, la reducción de radios de giro y la eliminación de plazas de aparcamiento que dificulten la visibilidad en las aproximaciones a las intersecciones.
Además, se contempla reforzar la percepción visual de los cruces para que los conductores reduzcan la velocidad antes de llegar a ellos.
El objetivo: reducir los conflictos entre vehículos y peatones
Una de las principales preocupaciones reflejadas en el plan es la convivencia entre vehículos y peatones en determinados puntos de la ciudad.
Por ello, muchas de las actuaciones previstas buscan mejorar la visibilidad, reducir la velocidad de circulación y acortar las distancias de cruce para quienes se desplazan a pie.
La filosofía es sencilla: cuanto antes detecte un conductor la existencia de un paso peatonal o una intersección compleja, menor será el riesgo de que se produzca un accidente.
Una hoja de ruta para los próximos años
El Ayuntamiento pretende utilizar los datos de accidentalidad para priorizar inversiones y actuaciones durante los próximos años. El objetivo final es reducir el número de accidentes con víctimas y avanzar hacia una ciudad más segura para conductores, peatones, ciclistas y usuarios de vehículos de movilidad personal.
Por ello, estos cruces aparecen ya en el radar municipal como algunos de los puntos donde antes podrían llegar cambios destinados a mejorar la seguridad vial en Albacete.


