La confesión más íntima de Rozalén tras cantar ante el Papa

"Soy hija de un sacerdote secularizado tras diez años por enamorarse de mi madre"

La actuación de Rozalén ante el Papa León XIV en el acto celebrado en Madrid durante su visita a España no solo dejó imágenes para la historia de la música española. También removió recuerdos, emociones y heridas familiares que la cantante albaceteña ha decidido compartir ahora públicamente con sus seguidores a través de un extenso y sincero mensaje en redes sociales, donde explica por qué aquella actuación tuvo para ella un significado mucho más profundo de lo que muchos imaginaron.

Tras las numerosas reacciones que generó su presencia en un evento organizado por la Iglesia Católica, la artista de Letur ha querido abrir su corazón y explicar las razones que la llevaron a aceptar la invitación para interpretar su canción ‘Y Busqué’ ante una de las personas más influyentes del planeta.

El recuerdo de su padre marcó el momento más especial

En una publicación que ha despertado miles de reacciones, Rozalén reconoce que aquella actuación fue especialmente importante por la figura de su padre.

“Gracias a quienes habéis entendido lo simbólico y lo reparador que ha sido para mí y para mi familia que alguien como yo cante frente al Papa”, comienza escribiendo la cantante.

La albaceteña recuerda que es hija de un sacerdote secularizado que abandonó el ministerio tras enamorarse de quien sería su madre. Un hombre al que describe como profundamente comprometido con las personas, con la justicia social y con los valores más humanos de la Iglesia.

Según relata, su padre dirigía actividades culturales, organizaba iniciativas deportivas y sociales en los pueblos de la Sierra del Segura y defendía los derechos laborales de los trabajadores agrícolas, además de acompañar espiritualmente a quienes lo necesitaban.

“Un hombre de Paz y mediador. A mi padre le dolía el mundo. Murió con su vocación intacta”, señala Rozalén en uno de los fragmentos más emotivos de su mensaje.

La Iglesia que conoció Rozalén en Albacete

La cantante también reivindica el papel que desempeñó la parroquia de su infancia en su formación personal y artística.

“La Iglesia de mi barrio fue la que me puso a cantar, a actuar, a meterme en voluntariados, a tener conciencia social, a ser inclusiva”, explica.

Rozalén asegura que fue en ese entorno donde aprendió valores como la solidaridad, el asociacionismo y la importancia de la comunidad, experiencias que considera fundamentales para entender quién es hoy tanto dentro como fuera de los escenarios.

Una defensa de los matices

Lejos de ofrecer una visión idealizada de la institución eclesiástica, la artista deja claro que mantiene importantes discrepancias con algunas posiciones de la Iglesia.

En su reflexión menciona expresamente que considera “indefendibles” los casos de pederastia conocidos y afirma no compartir determinadas posturas relacionadas con el papel de la mujer, los derechos del colectivo LGTBI, el aborto o la muerte digna.

Sin embargo, también reconoce sentirse identificada con otros planteamientos como el antibelicismo, la preocupación por el impacto de la inteligencia artificial o la empatía hacia las personas migrantes.

“Ha sido una forma de honrar a mi padre”

Rozalén explica que cuando varios sacerdotes de Madrid le propusieron participar en el evento para “tejer redes con la cultura”, pensó inmediatamente en todas las personas comprometidas que ha conocido a lo largo de su vida, tanto en la Iglesia como en los proyectos de cooperación internacional en los que colabora desde hace años en África y Latinoamérica.

Pero, sobre todo, pensó en su familia.

“Pensé en el privilegio de cantar mi mensaje ante una de las personas más influyentes del planeta. Pensé en mi familia… Y por supuesto pensé en mi Padre”, escribe.

La cantante reconoce que subirse a aquel escenario fue también una manera de rendir homenaje a un hombre que sufrió momentos difíciles tras abandonar el sacerdocio y formar una familia.

“Ha sido como honrarle por los años que sé que fueron duros para él”, añade.

Una reflexión que ha abierto el debate

La publicación concluye con una reflexión sobre la necesidad de evitar las generalizaciones y profundizar en las realidades complejas que existen detrás de muchas historias.

“Solemos quedarnos con la parte superficial de las cosas, pero tantas veces, rascando un poquito, logramos comprendernos”, señala la artista.

Un mensaje que llega después de varios días de intenso debate en redes sociales sobre su presencia y que ha servido para mostrar una de las facetas más personales y desconocidas de la cantante albaceteña, quien ha convertido aquella actuación ante el Papa en un homenaje a su padre, a su familia y a todas las personas que, según sus palabras, “se dejan la piel y se la juegan por los demás”.

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