Los apellidos forman parte de nuestra identidad y constituyen un valioso legado familiar que se transmite de generación en generación. Algunos de ellos cuentan con una larga tradición y son compartidos por miles de personas en toda España, mientras que otros apenas han logrado sobrevivir al paso del tiempo y hoy son auténticas rarezas demográficas.
Gracias a los datos que periódicamente publica el Instituto Nacional de Estadística (INE), es posible conocer cuáles son los apellidos menos frecuentes del país y dónde se encuentran las personas que todavía los conservan.
Entre los apellidos más raros de España destaca Zaharie, una denominación de origen rumano que apenas llevan un centenar de personas en todo el territorio nacional. Según los registros del INE, se trata de uno de los apellidos menos habituales del país, hasta el punto de que únicamente 100 personas lo tienen como primer apellido y ninguna figura con él como segundo apellido.
Lo llamativo es que una parte significativa de quienes conservan este singular apellido reside en la provincia de Albacete. En concreto, los datos correspondientes al censo anual de población de 2025 reflejan que 10 personas están empadronadas en la provincia con Zaharie como primer apellido, mientras que ninguna lo utiliza como segundo.
De origen rumano
El apellido Zaharie tiene origen rumano y procede del nombre propio Zaharia, variante en ese país de Zacarías, un nombre de tradición bíblica. Se trata de un apellido patronímico cuyo significado sería «hijo de Zacarías». Aunque es relativamente frecuente en Rumanía, especialmente en Transilvania, su presencia en España es muy reducida, lo que explica que figure entre los apellidos más raros y exóticos del país.
Los datos del INE también permiten comprobar la escasa presencia de otros apellidos considerados extremadamente raros en España, como Susunaga, Zuzunaga, Laszlo, Eddoumi o Urriaga. Sin embargo, no existe constancia de que ninguno de ellos alcance la frecuencia mínima necesaria para aparecer en los registros provinciales de Albacete.
El caso de Zaharie demuestra cómo la diversidad cultural y los movimientos migratorios de las últimas décadas también han dejado su huella en el mapa de los apellidos de la provincia. Aunque apenas una decena de albaceteños lo llevan hoy en día, este singular apellido ha encontrado en Albacete uno de los pocos lugares de España donde sigue manteniendo una presencia apreciable.

