A las seis de la mañana, cuando buena parte de Albacete aún dormía, comenzó una operación poco habitual que no pasó desapercibida para quienes madrugaron este lunes. Un histórico avión de combate abandonaba las instalaciones de la Maestranza Aérea para emprender un viaje de apenas unos kilómetros, pero cargado de simbolismo. No era un vuelo más. Tampoco una maniobra militar. Era el último desplazamiento de una aeronave que durante años formó parte de la historia aeronáutica española y que, desde hoy, formará parte también del paisaje urbano de la capital albaceteña.
Durante más de tres horas, el Mirage F1 avanzó lentamente por las calles de la ciudad rumbo a la gran rotonda situada entre la Avenida de España y la AB-20. El traslado, que arrancó a primera hora de la mañana, obligó a desplegar una compleja logística para mover una aeronave de grandes dimensiones que, aunque sin capacidad de vuelo, sigue imponiendo respeto por su tamaño y presencia. Finalmente, el aparato alcanzó su destino poco después de las nueve de la mañana, ante la mirada de numerosos curiosos y conductores sorprendidos por la singular estampa.

Un traslado milimétrico por las calles de Albacete
La operación requirió paciencia, precisión y mucho esfuerzo. Los operarios tuvieron que afrontar distintos momentos delicados durante el recorrido, especialmente en algunos giros y maniobras donde cada centímetro contaba. En varios puntos fue necesario empujar manualmente la aeronave para ayudar a superar determinadas dificultades, mientras un camión adaptado ejercía las funciones de tractor, tirando del histórico caza a muy baja velocidad.
Las imágenes dejaron escenas poco habituales: trabajadores empujando las alas y el fuselaje, coordinadores dando instrucciones constantes y el enorme Mirage avanzando lentamente por las calles de Albacete como si realizara un último desfile terrestre antes de quedar definitivamente inmovilizado. Una estampa que difícilmente volverá a repetirse en la ciudad.

El Mirage ya preside una de las entradas más transitadas de la ciudad
La aeronave ha quedado instalada en la gran rotonda ubicada entre la Avenida de España y la circunvalación AB-20, un enclave estratégico por el que cada día circulan miles de vehículos. Allí permanecerá como un monumento permanente que rendirá homenaje a la tradición aeronáutica de Albacete y a la estrecha vinculación histórica de la ciudad con el Ejército del Aire y del Espacio.
La ubicación fue elegida precisamente por su enorme visibilidad. Quienes entren o salgan de Albacete por esta zona se encontrarán desde ahora con la silueta inconfundible del Mirage F1 elevándose sobre la rotonda, convertido en una nueva seña de identidad urbana. La instalación forma parte de un proyecto impulsado por el Ayuntamiento para reconocer públicamente el papel desempeñado durante décadas por el Ala 14 y la Maestranza Aérea en la historia, el desarrollo y la proyección de la ciudad.

Un homenaje a la Albacete aeronáutica
La llegada del Mirage supone la culminación de meses de trabajos de restauración, acondicionamiento y preparación de la aeronave. El aparato, cedido por el Ejército del Aire y del Espacio, ha sido reacondicionado específicamente para su exposición permanente en este espacio público.
No se trata de un avión cualquiera. El Mirage F1 está íntimamente ligado a la historia de la Base Aérea de Los Llanos y del Ala 14, ya que fue uno de los modelos más emblemáticos que operaron desde Albacete durante décadas. La llegada de estos cazas marcó una época dentro de la aviación militar española y convirtió a la ciudad en uno de los grandes referentes aeronáuticos del país.
Inauguración oficial este martes
Tras completar este lunes el complejo traslado y quedar colocado en su emplazamiento definitivo, el Mirage F1 será inaugurado oficialmente este martes, 9 de junio, en un acto institucional presidido por el alcalde de Albacete, Manuel Serrano, y el coronel jefe del Ala 14, Diego José Sánchez Caamaño. La ceremonia incluirá música, desfile militar e izado de bandera, en un homenaje que pretende reconocer la histórica relación entre Albacete, la Base Aérea de Los Llanos y la Maestranza Aérea.
Desde hoy, sin embargo, el protagonista ya está donde debía estar. Después de un viaje lento, complejo y seguido con expectación por muchos albaceteños, el Mirage F1 ha aterrizado para siempre en el corazón de una de las principales avenidas de la ciudad.
/fotos: Miguel Fuentes/























































