La provincia de Albacete esconde auténticos tesoros gastronómicos donde la tradición, los productos de calidad y las recetas transmitidas de generación en generación siguen siendo protagonistas. Desde la llanura manchega hasta las sierras del sur provincial, son muchos los municipios que han convertido su cocina en un atractivo más para quienes buscan descubrir los sabores más auténticos de Castilla-La Mancha.
National Geographic ha puesto el foco en uno de esos rincones privilegiados. La prestigiosa revista ha incluido a Letur en su selección de «Los siete pueblos donde mejor se come en Albacete», una distinción que sitúa a esta localidad de la Sierra del Segura entre los grandes referentes gastronómicos de la provincia.
Los sabores más representativos
En su publicación, la revista destaca la riqueza culinaria de una provincia donde conviven la alta cocina, los productos de la tierra y las recetas más tradicionales. Entre todos esos destinos, Letur ocupa un lugar privilegiado gracias a una cocina profundamente ligada a la ganadería y a las costumbres serranas que han definido durante siglos la vida de esta comarca.
«Calderetas, chuletillas y asados forman la columna vertebral de una localidad que, además, tienta con su aspecto medieval», señala National Geographic al describir la oferta gastronómica de este municipio del sur albaceteño. La publicación pone además el acento en establecimientos como El Búho o El Castillo de Letur, donde los visitantes pueden descubrir algunos de los sabores más representativos de la zona.
Entre montañas y barrancos
Ubicado entre montañas, barrancos y fértiles huertas, Letur se ha convertido en uno de los pueblos con más encanto de Castilla-La Mancha. Declarado Conjunto Histórico-Artístico, conserva uno de los cascos urbanos de origen andalusí mejor preservados de la región. Sus estrechas calles empedradas, sus casas encaladas, sus característicos «portalicos» y el constante sonido del agua acompañan al visitante en un recorrido cargado de historia y belleza.
La presencia humana en este enclave se remonta a tiempos prehistóricos. Muestra de ello son los vestigios de arte rupestre levantino conservados en la Fuente de la Sabina, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, así como diversos yacimientos arqueológicos ibéricos repartidos por el término municipal. Sin embargo, fueron los árabes quienes trazaron gran parte del urbanismo que hoy sigue definiendo la personalidad de Letur.
Rincones emblemáticos
El paseo por el municipio invita a descubrir rincones emblemáticos como la Plaza Mayor, presidida por la Iglesia de Santa María; el Ayuntamiento renacentista, cuya fachada conserva una singular placa dedicada al rey Amadeo I; el Museo Etnológico o los restos del antiguo castillo levantado en el siglo XIII. A ello se suman varios miradores desde los que contemplar la espectacular geografía de la Sierra del Segura, como La Molatica, San Sebastián, la Artezuela o Las Moreras.
Pero si algo convierte a Letur en un destino singular es la unión perfecta entre patrimonio, paisaje y gastronomía. La tradición ganadera ha marcado durante generaciones el carácter de esta tierra, dando lugar a una cocina donde destacan los asados, las chuletillas de cordero, las calderetas y otros platos de montaña elaborados con productos de proximidad.

