El ceda el paso no puede con el Mirage: precisión milimétrica en Albacete para mover un gigante

El traslado del Mirage F1 desde Maestranza al casco urbano de Albacete dejó este lunes imágenes tan espectaculares como complejas. La aeronave, que partió a las 6.00 horas desde la Maestranza Aérea y llegó pasadas las 9.00 a la rotonda de la Avenida de España donde quedará instalada, no avanzó siempre al mismo ritmo. En varios momentos, la operación tuvo que ralentizarse al máximo para poder superar los obstáculos que fueron apareciendo durante el recorrido.

Un avión enorme en calles pensadas para coches

La envergadura del Mirage F1 convirtió cada giro en una maniobra de precisión. Aunque el itinerario estaba preparado, las dimensiones del aparato obligaron a extremar las precauciones en distintos puntos, especialmente en las rotondas, donde el ángulo de giro y la presencia de señales de tráfico hicieron necesario medir cada movimiento casi al centímetro, sobre todo en la AB-20.

Las imágenes del traslado reflejan la dificultad de una operación poco habitual en plena ciudad. El avión avanzaba lentamente, guiado por los operarios y asistido por un camión que hacía las funciones de tractor, mientras el personal encargado del dispositivo vigilaba la distancia con señales, bordillos y otros elementos urbanos.

Señales de tráfico, rotondas y mucho pulso

Uno de los momentos más delicados se produjo al tener que salvar la presencia de señales de tráfico situadas muy cerca del recorrido natural de la aeronave. La anchura de las alas y la longitud del fuselaje obligaron a reducir todavía más la marcha para evitar cualquier impacto y permitir que el Mirage completara los giros sin daños.

En esos instantes, el traslado se convirtió en un auténtico ejercicio de coordinación. Los operarios tuvieron que colocarse junto al avión, dar indicaciones constantes y, en algunos momentos, empujar la aeronave para ayudar a corregir la trayectoria. Cada metro ganado exigía calma, precisión y una comunicación permanente entre quienes dirigían la maniobra.

El último viaje del Mirage por Albacete

El recorrido, que se prolongó durante más de tres horas, permitió ver una escena insólita en Albacete: un histórico caza militar avanzando a ras de suelo entre calles, rotondas y mobiliario urbano. Lejos de ser un simple traslado, la operación evidenció la dificultad de mover una pieza de estas características fuera de su entorno natural.

El Mirage F1 quedó finalmente instalado en la rotonda situada en la Avenida de España, donde será inaugurado este martes. Allí permanecerá como homenaje a la vinculación de Albacete con la aviación militar, la Base Aérea de Los Llanos, la Maestranza Aérea y el Ala 14.

Una maniobra para recordar

La llegada del avión a su nueva ubicación no solo deja una nueva imagen para una de las entradas más transitadas de la ciudad. También deja el recuerdo de una operación complicada, lenta y precisa, en la que los operarios tuvieron que vencer obstáculos urbanos para que el Mirage pudiera completar, sin volar, su último viaje por Albacete.

El resultado, como muestran las imágenes, fue una maniobra de enorme dificultad ejecutada con precisión milimétrica. Un gigante de la historia aeronáutica de Albacete ya descansa en su nueva casa, pero llegar hasta allí exigió mucho más que engancharlo a un camión y ponerlo en marcha.

Mapfre

El Digital de Albacete

Diario digital líder en Albacete con toda la información de la capital y provincia
Botón volver arriba