El tardeo en Albacete se ha convertido en todo un fenómeno sin límites que no para de conquistar nuevos territorios. Una forma de ocio que nació en la calle Concepción de la ciudad donde se ha perpetuado como casi toda una religión. Así, son muchos los albaceteños que se sumaron en la década de los años 90 a la moda del tardeo, que se ha consolidado en la capital albaceteña. Para comprobar el éxito de este movimiento, basta pasarse cualquier fin de semana por la calle Concepción.
El germen del tardeo se encendió en la década de los 90 de la mano de Alfonso Gómez, conocido hostelero de Albacete, y cinco amigos, que comenzaron con un fenómeno que se ha convertido en algo muy nuestro y en parte de la identidad de Albacete. Recientemente, Alfonso ha sido galardonado como padre del tardeo en A Coruña por la Federación de Empresarios de Ocio ‘España de Noche’.
“Queremos que se reconozca a Albacete como la ciudad donde surgió este movimiento social”, señala Alfonso Gómez, que explica que “no es algo individual, es algo a nivel colectivo. Es un logro de todo el conjunto de la restauración de Albacete”. Del mismo modo, manifiesta que “en Murcia se están moviendo mucho para que se les reconozca como creadores, ya que tienen registrada la palabra tardeo, pero creo que el reconocimiento debe ser para Albacete”.

La batalla entre Albacete y Murcia por el tardeo
Así, Alfonso se ha convertido en la cabeza visible del tardeo en Albacete. “Es un orgullo ver que Albacete, y un pequeño trozo de la ciudad como es la calle Concepción, nos haya situado a nivel nacional y seamos reconocidos en toda España”. Eso sí, asegura que se trata de un éxito conjunto. “Si no hubiera querido el conjunto de la hostelería y del ocio de Albacete, no hubiera salido adelante”. “Desde un principio lo teníamos claro, queríamos ir en esa dirección y se han ido sumando”, sostiene. Por este motivo, Gómez ha recibido un reconocimiento en A Coruña, que ha recogido en nombre de la ciudad de Albacete “como la ciudad donde se inventó el tardeo”. Y precisamente en el congreso celebrado en esta ciudad, el hostelero albaceteño explicó en una de las ponencias “los comienzos del tardeo, la evolución, cómo empezamos a trabajar y como surgió”.
Un fenómeno que no tardó en conquistar otras ciudades cercanas. “Murcia se sumó rápido al movimiento, pero creo que queda certificado que en Albacete surgió el tardeo”, y señala que “Albacete es el epicentro y por cercanía, Murcia y Alicante también se sumaron y se extendió hasta Valencia, una vez que nosotros habíamos marcado el camino”.

Uno de los factores más importantes del tardeo es que está cambiando los hábitos. “Salimos menos por la noche y estamos logrando minimizar también las molestias”, asegura. “Poco a poco hemos sacado adelante esa idea y está cuajando en España con mucho éxito”, indica.
‘El Cuco’, el germen del tardeo en Albacete
El tardeo de Albacete se ha convertido en una forma de ocio que se ha extendido por diferentes ciudades del país, y que también refleja el carácter de los albaceteños. Un fenómeno social cuyo germen se sembró en la década de los 90 en la calle Concepción de Albacete por cinco amigos, y que a día de hoy se ha convertido en un sello de identidad de la ciudad.
“Algo muy nuestro”, como lo define Alfonso Gómez, uno de sus creadores, que asegura que “el tardeo está relacionado con «nuestra forma de ser, con nuestro carácter acogedor y abierto”, y apunta que “se ha convertido en un sello de identidad de Albacete. Un fenómeno social que arrancó en 1992 cuando un grupo de amigos de la capital decidió montar El Cuco, un local que supuso el inicio de lo que a día de hoy conocemos como tardeo, y que se ha expandido hacia otras ciudades.
La historia del tardeo en Albacete se remonta a la década de los 90, cuando tras salir de trabajar, Alfonso Gómez y unos amigos vieron que “se alquilaba un local en la calle Concepción, que hasta el momento había sido una tienda de electrodomésticos”, recuerda Gómez, que señala que junto a Melchor, Jesús, Nacho y Carlos pusieron en marcha El Cuco.

Uno de los factores que marcó la diferencia en este bar fue “la apuesta por la música española”, como señala Alfonso Gómez, que explica que “en esa época todo era música en inglés y esta fue una de nuestras primeras apuestas”.
Del ‘café torero’ al tardeo en Albacete
Poco a poco, “venía cada vez más gente. Al principio eran estudiantes y universitarios, pero también empezaron a venir los trabajadores de comercios de alrededor a tomarse una caña al acabar y se empezó a crear ese hábito”, apunta el creador del tardeo, que señala que “no fue un éxito inmediato”, y explica que en esa época “el precio de la caña y la tapa eran 100 pesetas”.
Y de esta manera, se empezó a crear esa sinergia al final de la calle Concepción de Albacete, de la que más de 30 años después presume la ciudad. De hecho, Alfonso Gómez recuerda que “en aquella época ni siquiera se llamaba tardeo, sino que era un ‘café torero’ porque quedabas a la hora del café y te liabas”.
La evolución llegó cuando este grupo de amigos se quedaron con otro local emblemático de Albacete: el Tejares 10. “Era otro de los locales de moda”, apunta Gómez, que señala que “el dueño se jubiló y nos lo quedamos. Entre el Tejares 10 y El Cuco había una sinergia muy divertida, iban muchos estudiantes y por aquel entonces se dio el ‘boom’ de la universidad Albacete”. “Había mucho buen rollo de cerveceo con tapas”, explica.

La evolución del tardeo en Albacete
Del mismo modo, “empezamos a abrir ininterrumpidamente desde las 16:00 horas y se creó una moda”, recuerda, y subraya que «ya no se cerraba, y vimos en el tardeo un nicho de mercado por explotar”, señala Gómez, que explica que este fenómeno es un cúmulo de “todas esas cosas que pasan por casualidad y que muchas veces no están planeadas, sino que van surgiendo y vas aprendiendo de ellas”.
En la década de los míticos 2000, llegó a Albacete ‘La Ronería’, donde “profesionalizamos la cocina con tapas más elaboradas y se fue perfilando esa moda”, recuerda el creador del tardeo, que explica que “había un tipo de público que vio que era mejor salir por las tardes que por las noches por el tema de los compromisos familiares y demás”. Y de esta manera, fue calando la idea, a la que se unieron “más establecimientos y al final se ha ido expandiendo a más ciudades”, indica Gómez, aunque destaca que “es algo muy nuestro, nos han intentado imitar pero somos los auténticos”.
Alfonso Gómez, padre del tardeo en Albacete: “Es un sello de identidad de la ciudad”
El padre del tardeo destaca de Albacete “el buen rollo que se respira”, y pone en valor que “somos la envidia de muchas ciudades”. Además, subraya que “viene gente de muchas partes del país porque le han hablado del tardeo o porque ha venido en otra ocasión”, apunta, y manifiesta que “tenemos una Feria muy importante, que también ha ido sumando”. Además, pone en valor uno de los factores que hacen que Albacete pueda vivir ese ambiente tan especial, y apunta que “la ventaja es que en 200 metros lo tienes todo: comida, bebida y diversión”. “Es muy cómodo moverse y eso también es la clave del éxito”, argumenta, y puntualiza que “Albacete nunca ha sido una ciudad excesivamente cara y todas esas cosas han ido sumando y forjando esa fama”.

Finalmente, el tardeo se ha convertido en todo un fenómeno social, que refleja “esa cercanía de los albaceteños, que rápidamente abrimos los brazos y acogemos a las personas de fuera”, como indica su mentor, que señala que “nuestro carácter nos hace una ciudad muy acogedora y esa manera de ser y de abrir las puertas ha hecho que la gente lo valore muy positivamente”.
Más de 30 años después de sus primeros pasos, el tardeo se ha consolidado como parte de la identidad de Albacete y como un modelo de ocio que ha trascendido las fronteras de la ciudad para extenderse por buena parte de España. Un fenómeno que nació en la calle Concepción de Albacete y que gracias al impulso de hosteleros y albaceteños hoy forma parte de la cultura social de Albacete, que sigue reivindicando su origen como la cuna del tardeo.

