La capacidad para detectar señales que muchas veces pasan desapercibidas puede marcar un antes y un después en la vida de una persona. En un contexto en el que miles de mujeres continúan sufriendo situaciones de violencia con importantes consecuencias físicas y psicológicas, los profesionales sanitarios se convierten en una de las primeras puertas de ayuda. Con ese objetivo, la Gerencia de Atención Integrada de Hellín ha puesto en marcha una importante acción formativa para mejorar el abordaje de la violencia contra las mujeres en el ámbito sanitario.
Hellín refuerza la formación sanitaria frente a la violencia contra las mujeres
La Gerencia de Atención Integrada de Hellín, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), está impulsando entre sus profesionales una amplia formación destinada a mejorar la prevención, detección y atención de las mujeres que sufren distintos tipos de violencia.
Durante estas semanas se están desarrollando tres talleres específicos centrados en cuestiones tan relevantes como la violencia de género, la violencia sexual y la mutilación genital femenina.
Estas acciones formativas forman parte de la estrategia impulsada por la Dirección General de Cuidados y Calidad con el propósito de incrementar la prevención y ofrecer una respuesta más eficaz y coordinada a las mujeres supervivientes.
Protocolos pioneros para detectar casos de violencia en consultas y hospitales
Uno de los aspectos más destacados de esta iniciativa es la difusión de nuevos protocolos y guías de actuación elaborados por la Dirección General de Cuidados y Calidad.
Según han explicado los instructores encargados de la formación en la Gerencia de Atención Integrada de Hellín, se trata de herramientas innovadoras que ya están incorporadas a las aplicaciones informáticas habituales tanto del Hospital de Hellín como de Atención Primaria.
Estos protocolos detallan los procedimientos para la detección precoz, la prevención y la actuación ante diferentes situaciones de violencia contra las mujeres, facilitando así la labor de los profesionales sanitarios.
Profesionales de Hellín lideran la capacitación
La formación está siendo impartida por profesionales de referencia dentro de la propia Gerencia. Concretamente, participan Begoña Parra, responsable de Humanización; Isabel Tornero, enfermera gestora de casos; y José Luis Carboneras, médico del Centro de Salud Hellín 2.
Los docentes destacan que esta formación online constituye una herramienta fundamental porque reúne toda la documentación necesaria y los formularios requeridos para atender adecuadamente a personas en situación de vulnerabilidad.

La violencia sexual, un problema con graves consecuencias para la salud
Desde el ámbito sanitario recuerdan que la violencia sexual representa una grave vulneración de los derechos humanos y genera importantes consecuencias para la salud física, emocional y psicológica de las víctimas.
Estas secuelas pueden prolongarse durante años y afectan especialmente a niñas y mujeres que presentan factores adicionales de vulnerabilidad, lo que hace todavía más necesaria una respuesta especializada desde el sistema sanitario.
Un trabajo coordinado con múltiples instituciones
Los protocolos que ahora se están implantando fueron elaborados con la participación de profesionales de diferentes áreas del SESCAM, de la Consejería de Sanidad y de los Institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Albacete, Toledo y Ciudad Real.
Además, los documentos fueron revisados por profesionales del Instituto de la Mujer para garantizar una atención adecuada y ajustada a las necesidades de las víctimas.
Desde la Administración sanitaria destacan que la labor de médicos, enfermeros y otros profesionales resulta esencial para la prevención, detección, valoración, tratamiento y orientación de las mujeres que sufren violencia.
La formación continuará durante todo el mes de junio
La Gerencia de Atención Integrada de Hellín mantendrá durante el mes de junio este programa formativo con el objetivo de seguir capacitando a los profesionales sanitarios.
La finalidad es que la atención a las supervivientes de violencia se realice de manera homogénea, coordinada y respetuosa, garantizando una asistencia integral basada en criterios de calidad, equidad y humanización.
Asimismo, se insiste en la necesidad de mantener una estrecha coordinación con otros recursos e instituciones como centros de atención a mujeres, centros de crisis 24 horas, fiscalía, institutos forenses, cuerpos y fuerzas de seguridad, servicios educativos y recursos laborales, entre otros agentes implicados en la protección y recuperación de las víctimas.


