Castilla-La Mancha ha celebrado este fin de semana una de sus fechas más señaladas, el Día de la Región, una jornada que invita a poner en valor el rico patrimonio histórico, cultural y natural de sus cinco provincias.
Coincidiendo con esta celebración, la revista especializada ‘Viajar’ ha publicado un ranking con los diez pueblos más bonitos de Castilla-La Mancha, una selección en la que la provincia de Albacete está representada por dos destinos que se han consolidado como referentes turísticos tanto dentro como fuera de la comunidad autónoma: Alcalá del Júcar y Ayna.
La publicación destaca localidades de gran belleza repartidas por toda la región. El listado lo completan Pastrana (Guadalajara), Campo de Criptana (Ciudad Real), Consuegra (Toledo), Almagro (Ciudad Real), Mota del Cuervo (Cuenca), Tembleque (Toledo), Belmonte (Cuenca) y Sigüenza (Guadalajara). Sin embargo, son dos municipios albaceteños los que vuelven a situar a la provincia entre los destinos imprescindibles para quienes buscan historia, paisajes espectaculares y encanto rural.
Alcalá del Júcar, una joya esculpida por el río
Pocas localidades aparecen con tanta frecuencia en los rankings de los pueblos más bonitos de España como Alcalá del Júcar. Situado sobre una impresionante formación rocosa modelada durante millones de años por las aguas del río Júcar, este municipio ofrece una de las estampas más reconocibles de Castilla-La Mancha.

Declarado Conjunto Histórico-Artístico, el pueblo sorprende desde el primer instante gracias al espectacular meandro que forma el río, las casas blancas escalonadas en la ladera y la silueta de su castillo dominando el paisaje desde las alturas. Entre sus principales atractivos destacan el conocido Puente Romano -que, pese a su nombre, data del siglo XVIII-, las famosas casas cueva excavadas en la roca caliza, la iglesia de San Andrés y la singular Plaza de Toros, considerada una de las más antiguas de España y construida aprovechando la propia orografía del terreno.
Más allá de su patrimonio monumental, Alcalá del Júcar cuenta con un entorno natural privilegiado. La Hoz del Júcar ofrece espectaculares cañones y meandros rodeados de vegetación, convirtiéndose en un enclave ideal para la práctica de senderismo, bicicleta de montaña, barranquismo y observación de aves rapaces.
Ayna, la espectacular Suiza Manchega
La otra representante albaceteña en la lista de ‘Viajar’ es Ayna, conocida popularmente como la «Suiza Manchega». Enclavada en plena Sierra del Segura y asomada a la profunda garganta excavada por el río Mundo, esta localidad destaca por un entorno natural de enorme belleza y por conservar intacto su carácter rural.
Su singular urbanismo, adaptado a la abrupta orografía del terreno, regala al visitante un entramado de calles estrechas y empinadas que ofrecen rincones llenos de encanto. Uno de los mejores lugares para contemplar la localidad es el Mirador del Diablo, desde donde se obtiene una panorámica privilegiada de sus casas blancas y del valle que las rodea.

Ayna también es conocida por haber servido de escenario para la emblemática película ‘Amanece, que no es poco’, de José Luis Cuerda, un legado que sigue muy presente en el municipio y que atrae cada año a numerosos visitantes. Entre sus lugares de interés destacan la Ermita de Nuestra Señora de los Remedios, la Iglesia de Nuestra Señora de lo Alto, los restos del Castillo de la Yedra y la Casa-Museo Etnológico.
Además, el municipio constituye una excelente puerta de entrada a algunos de los parajes naturales más impresionantes de la provincia, como la Cueva del Niño, declarada Patrimonio de la Humanidad por sus pinturas rupestres, el Rincón de la Toba, las antiguas salinas de origen árabe o las aldeas de Royo Odrea y Cárcavos.
Con dos representantes en esta selección, la provincia de Albacete vuelve a demostrar la riqueza y diversidad de su patrimonio, ofreciendo a visitantes y vecinos algunos de los paisajes y pueblos con más encanto de toda Castilla-La Mancha.

