La factura de la luz vuelve a situarse en el centro de las preocupaciones de miles de familias de Albacete y su provincia. Un cambio que entra en vigor este 1 de junio promete dejarse notar en el bolsillo de los consumidores y ha reabierto el debate sobre el coste de un servicio básico para cualquier hogar. En este contexto, FACUA-Consumidores en Acción ha alzado la voz para reclamar una medida que considera imprescindible: que el IVA de la electricidad deje de estar sujeto a cambios temporales y pase a contar con una rebaja estable y permanente.
FACUA critica la vuelta del IVA de la luz al 21%
FACUA-Consumidores en Acción ha lamentado la vuelta al 21% del IVA de la factura de la luz desde este 1 de junio e insta al Gobierno central a aprobar un cambio normativo que permita aplicar de manera permanente un tipo reducido a la electricidad.
La asociación recuerda que esta petición forma parte de sus reivindicaciones históricas al considerar que resulta injusto que un suministro esencial para los hogares soporte el tipo más elevado del IVA. En este sentido, sostiene que consolidar una fiscalidad reducida contribuiría a aliviar la economía de miles de familias, incluidas las de Albacete, que continúan soportando el aumento del coste de la vida.
Cómo afecta este cambio a los hogares de Albacete
La recuperación del tipo general del IVA coincide con el fin de varias medidas extraordinarias aprobadas para contener el impacto de la inflación en la factura eléctrica. Así, tanto el IVA como el Impuesto Especial de la Electricidad vuelven desde este 1 de junio a sus porcentajes habituales después de que la inflación se haya moderado y hayan dejado de cumplirse los requisitos que permitían mantener las rebajas fiscales.
Aunque la medida tiene alcance nacional, su repercusión se extiende también a miles de consumidores de Albacete y provincia, que verán cómo la carga impositiva de sus recibos eléctricos regresa a niveles previos a las ayudas temporales.
La propuesta de FACUA para compensar la pérdida de ingresos
FACUA considera que la reducción permanente del IVA de la electricidad no tendría por qué comprometer la financiación de servicios públicos esenciales. La asociación defiende que la menor recaudación podría compensarse mediante un incremento de los impuestos directos a quienes más ganan, especialmente las grandes empresas.
Según sostiene, esta fórmula permitiría mantener la financiación de ámbitos como la sanidad o la educación sin trasladar una mayor presión económica a los consumidores domésticos.
Más cambios para abaratar la factura de la luz
Además de la cuestión fiscal, FACUA reclama otras medidas encaminadas a reducir el coste de la electricidad. Entre ellas, plantea que la energía nuclear y la hidroeléctrica queden fuera del actual sistema marginalista de fijación de precios y pasen a estar sometidas a precios regulados a largo plazo determinados por el Gobierno.
La organización entiende que esta modificación evitaría los llamados «beneficios caídos del cielo» que, a su juicio, obtienen determinadas tecnologías de generación gracias al funcionamiento actual del mercado eléctrico.
El bono social y la potencia contratada, otras asignaturas pendientes
La asociación también insta al Ministerio para la Transición Ecológica a impulsar campañas informativas más intensas sobre el bono social eléctrico. FACUA denuncia que una gran parte de los potenciales beneficiarios sigue sin solicitar esta ayuda por desconocimiento o porque cree erróneamente que no cumple los requisitos para acceder a ella.
Asimismo, reclama actuaciones que permitan a los consumidores optimizar la potencia contratada en sus viviendas. Según los cálculos de la organización, los hogares españoles pagan cada año cerca de mil millones de euros de más por mantener contratados más kilovatios de los que realmente necesitan, una situación que también afecta a numerosos usuarios de Albacete y su provincia.

