Los trabajos no se alargan mucho en el tiempo, pero están llamando poderosamente la atención de quienes pasan junto a ellos. Pequeñas obras en aceras del centro de Albacete, operarios trabajando junto al bordillo y, de repente, unos llamativos mástiles metálicos comenzando a aparecer en distintos puntos estratégicos de la ciudad. Las preguntas no han tardado en multiplicarse entre vecinos y viandantes, sorprendidos por unas estructuras cuya presencia no está pasando desapercibida. Y aunque muchos imaginaban todo tipo de teorías, la realidad conecta directamente con uno de los proyectos urbanos que más debate y expectación está generando en Albacete: la inminente puesta en marcha de la Zona de Bajas Emisiones.

Los nuevos postes que ya se ven en Albacete están ligados a la Zona de Bajas Emisiones
Varias calles del centro de Albacete están siendo escenario estos días de pequeñas actuaciones destinadas a la instalación de los soportes que servirán para montar la infraestructura tecnológica vinculada a la Zona de Bajas Emisiones (ZBE).

En concreto, estos mástiles metálicos albergarán cámaras y otros sistemas de control de vehículos que permitirán supervisar el tráfico rodado en las calles incluidas dentro del perímetro de la futura ZBE de Albacete.
La aparición de estos elementos ha despertado la curiosidad de numerosos vecinos, especialmente porque su colocación coincide con la cuenta atrás para la entrada en funcionamiento de esta medida impulsada por el Ayuntamiento de Albacete.

Qué es la Zona de Bajas Emisiones de Albacete
La Zona de Bajas Emisiones es un sistema impulsado en numerosas ciudades españolas para controlar y reducir la contaminación derivada del tráfico rodado en determinadas áreas urbanas.
En el caso de Albacete, el proyecto afecta especialmente al entorno del centro de la ciudad y contempla mecanismos de control tecnológico para monitorizar los accesos de vehículos.

Tal y como hemos venido explicando en diversas informaciones publicadas por El Digital de Albacete, el sistema se apoyará en cámaras de lectura de matrículas y otros elementos tecnológicos capaces de registrar el tránsito de vehículos en los accesos incluidos dentro del perímetro delimitado.
Precisamente para ello servirán ahora los postes metálicos que han comenzado a instalarse en diferentes calles de la capital albaceteña.

Las calles y el perímetro de la ZBE en Albacete
La Zona de Bajas Emisiones de Albacete abarcará buena parte del entorno centro de la ciudad y quedará delimitada por importantes vías urbanas.
Según se ha venido detallando públicamente, el perímetro de la ZBE estará conformado por calles y avenidas como el Paseo de la Cuba, Paseo de la Circunvalación, Avenida de España, Hermanos Jiménez, Calle Arcángel San Gabriel o el entorno de la Estación de ADIF, entre otros puntos estratégicos de la capital.
El objetivo será controlar los accesos y la circulación en el interior de este espacio urbano, aunque desde el Ayuntamiento de Albacete se ha insistido reiteradamente en que la implantación del sistema será progresiva.

Manuel Serrano asegura que no se limitará la movilidad de los vecinos de Albacete
Uno de los aspectos que más inquietud ha generado entre los vecinos ha sido la posibilidad de que la Zona de Bajas Emisiones limite la movilidad dentro de la ciudad.
Sin embargo, el alcalde de Albacete, Manuel Serrano, ya dejó claro en declaraciones recogidas por El Digital de Albacete que la implantación de la ZBE “no limitará la libertad de movimientos” de los vecinos empadronados en la ciudad.
El regidor albaceteño ha insistido en distintas ocasiones en que el objetivo principal pasa por cumplir con la normativa europea y avanzar hacia un modelo urbano más sostenible, pero evitando que ello suponga problemas para los residentes de Albacete.
Además, desde el Ayuntamiento también se ha trasladado un mensaje de tranquilidad respecto a la adaptación progresiva del sistema y a la convivencia entre movilidad, actividad económica y vida diaria en el centro de la ciudad.

Los postes ya son visibles en varias calles del centro de Albacete
Mientras tanto, la realidad es que la Zona de Bajas Emisiones comienza ya a hacerse visible físicamente en las calles de Albacete.
Los nuevos mástiles metálicos instalados estos días son el primer gran elemento reconocible para muchos ciudadanos de un proyecto que lleva meses generando debate político, social y vecinal.
Ahora, quienes paseen por determinadas zonas del centro ya pueden comprobar sobre el terreno cómo Albacete avanza hacia la implantación definitiva de un sistema que marcará un antes y un después en la movilidad urbana de la capital.


