Dos muertes y una herida aún abierta en Albacete 23 años después: el dolor sigue intacto

Se cumplen 23 años de la tragedia del Yak-42, en la que murieron los albaceteños Juan Antonio Tornero y José Israel Ferrer junto a otros 60 militares españoles

Hay fechas que el tiempo jamás consigue borrar. Días que quedaron grabados para siempre en la memoria de muchas personas y también en el corazón de ciudades enteras. En Albacete, cada 26 de mayo vuelve el silencio a dos familias, el recuerdo y una mezcla de dolor e impotencia que sigue resistiéndose al olvido. Han pasado ya 23 años desde aquella tragedia ocurrida a miles de kilómetros de casa, pero para muchos todo continúa exactamente igual que aquel fatídico día en el que dos jóvenes militares albaceteños nunca regresaron.

El accidente del Yak-42 que conmocionó a España y golpeó de lleno a Albacete

El 26 de mayo de 2003, el avión Yakolev-42 en el que viajaban 62 militares españoles se estrellaba en Turquía cuando regresaba desde Afganistán rumbo a la base aérea de Zaragoza. El aparato debía realizar una escala técnica para repostar en Trabzon, pero terminó precipitándose antes de tomar tierra en una de las mayores tragedias sufridas por las Fuerzas Armadas españolas en tiempos de paz.

En aquel avión viajaban dos militares de Albacete: el sargento Juan Antonio Tornero, de 31 años, y el cabo José Israel Ferrer, de 26. Ambos perdieron la vida junto al resto del contingente español, los 12 tripulantes ucranianos y un ciudadano bielorruso.

La noticia sacudió por completo a la sociedad española y dejó una huella imborrable en Albacete, donde todavía hoy sus nombres siguen muy presentes.

Juan Antonio Tornero y José Israel Ferrer, dos nombres que Albacete nunca olvidará

Más de dos décadas después, las familias de Juan Antonio Tornero y José Israel Ferrer continúan manteniendo vivo el recuerdo de sus seres queridos. El paso del tiempo no ha conseguido cerrar una herida que sigue abierta y que, para muchos, jamás cicatrizará del todo.

Aquel accidente no solo truncó la vida de decenas de militares españoles; también cambió para siempre la vida de sus familias, que desde entonces iniciaron una larga batalla en busca de explicaciones, verdad y justicia.

En Albacete, el recuerdo de ambos militares sigue despertando emoción cada vez que llega esta fecha. Porque detrás de las cifras hubo vidas, proyectos, familias y sueños que quedaron rotos para siempre aquella madrugada en Turquía.

La lucha de las familias del Yak-42 por la verdad y la justicia

La tragedia del Yak-42 estuvo rodeada durante años de polémica política y judicial. Uno de los episodios más duros llegó tras las erróneas identificaciones de varios cadáveres, una circunstancia que provocó todavía más sufrimiento entre las familias.

En 2017, los familiares de las víctimas reclamaron públicamente al Gobierno presidido entonces por Mariano Rajoy que pidiera perdón y cesara al exministro de Defensa Federico Trillo como embajador en Reino Unido, después de que un informe del Consejo de Estado concluyera que el Ministerio de Defensa tuvo indicios del riesgo del vuelo y no actuó.

La Asociación de Familiares de Víctimas del Yak-42 trasladó entonces un burofax a la ministra de Defensa de aquella época, la albaceteña María Dolores de Cospedal, solicitando una reunión para que escuchara a las familias y aclarara cuál sería la posición del Gobierno tras el contundente informe.

“Que pidan perdón y se cese a Trillo”, reclamaba entonces Miguel Sencianes, presidente de la asociación, quien aseguraba que el dictamen del Consejo de Estado suponía “un bálsamo de luz” tras muchos años “buscando verdad y justicia”.

Condenas, indemnizaciones y una herida que sigue abierta

Con el paso de los años llegaron indemnizaciones económicas y resoluciones judiciales, aunque muchas familias siempre consideraron que nunca hubo una verdadera reparación moral.

Los familiares recibieron compensaciones de la empresa alemana Chapman Freeborn, contratista del aparato, por valor de 6,2 millones de euros. Además, las familias afectadas por los errores de identificación recibieron 10.000 euros por parte de los militares condenados.

La Audiencia Nacional archivó en 2012 la causa relacionada con la contratación del avión. Por otro lado, los tres militares condenados por las identificaciones erróneas tampoco permanecen ya en prisión. El general de Sanidad Vicente Navarro falleció en 2010, mientras que los entonces capitanes médicos José Ramón Ramírez y Miguel Ángel Sáez fueron indultados años después y posteriormente ascendidos.

23 años después, Albacete sigue recordando a sus militares

Cada aniversario del Yak-42 vuelve a remover recuerdos imposibles de olvidar en muchas casas de Albacete. Porque 23 años después, el nombre de Juan Antonio Tornero y José Israel Ferrer continúa muy presente en la memoria colectiva de una ciudad que jamás olvidó a sus militares.

El tiempo ha pasado, pero el dolor permanece. Y también la necesidad de seguir recordando a quienes perdieron la vida en una tragedia que marcó para siempre la historia reciente de España y de Albacete.

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