Un siglo de silencio y un misterio: un teniente de Albacete en Melilla

Francisco Martí González de Álvaro falleció en Melilla en 1913

El Desastre de Annual ha pasado a la historia como uno de los episodios más destacados de la guerra del Rif, que se cobró la vida de centenares de militares españoles en una guerra en la que se enmarca una de las grandes derrotas militares del siglo XX del ejército español en la que también participaron hombres de Albacete.

Más de cien años después de su muerte en la guerra del Rif, la historia de Francisco Martí González de Álvaro sigue escondiendo un pequeño misterio. Este militar nacido en Albacete que falleció tras ser alcanzado por una bala en pleno frente descansa en Melilla, donde su tumba continúa perfectamente cuidada pese al paso del tiempo y aunque nunca llegó a formar una familia. Un detalle que ha llamado siempre la atención de sus descendientes, que todavía hoy se preguntan quién deja flores frescas sobre su lápida y mantiene vivo el recuerdo de aquel joven teniente albaceteño.

Francisco Martí / Foto: Cedida por la familia

Entre aquellos que cayeron en el frente se encuentra Francisco Martí González de Álvaro, que nació en febrero de 1888 e ingresó en la academia militar en 1906. Nombrado teniente en julio de 1911, González de Álvaro se adentró en las entrañas de uno de los episodios más crudos de la historia reciente.

Francisco Martí, el joven militar de Albacete cuya historia sigue viva más de 100 años después

Fue en 1913 cuando fue herido en combate, tal y como comparten sus descendientes con El Digital de Albacete, falleciendo días después a causa de las heridas. Según los datos, Francisco fue alcanzado por una bala de un francotirador mientras descansaba en el frente en pleno combate, impactando en su cuello y causándole la muerte más tarde.

Francisco, como tantos otros militares españoles, fue enterrado en Melilla. Una tumba que tras tantos años sigue perfectamente cuidada. “Nos llama la atención porque no se llegó a casar, ni a tener hijos”, explica uno de sus descendientes. “No descartamos que hubiese tenido algún hijo y no lo supiéramos. Y que fuera quizá su bisnieto el que cuide la tumba”, explica. Eso sí, tampoco descartan que alguna asociación de veteranos sea quien se encargue de ello. “Las veces que he ido tiene flores frescas”, señala.

Francisco Martí / Foto: Cedida por la familia

El soldado de Albacete que murió en el frente del Rif y no ha sido olvidado

Más de un siglo después de su muerte, el nombre de Francisco Martí González de Álvaro sigue resistiendo al paso del tiempo en silencio, lejos del ruido de los libros de historia. Y quizá sea precisamente ese pequeño misterio el que mantiene viva su memoria. Porque nadie sabe con certeza quién deja esas flores frescas sobre su tumba en Melilla, quién se detiene frente a la lápida o quién se preocupa de que todo permanezca intacto tantos años después. Un gesto anónimo que, de algún modo, parece negarse a que el recuerdo de aquel joven militar caiga en el olvido.

Tal vez nunca se llegue a descubrir quién cuida la tumba de Francisco. Quizá sea un descendiente desconocido, quizá alguien que escuchó su historia hace años o quizá simplemente una de esas personas que entienden que hay nombres que merecen seguir siendo recordados. Lo único seguro es que, más de cien años después de aquella bala perdida en el Rif, todavía hay alguien que, en algún momento, se acuerda de él. Y eso, en el fondo, también es una forma de vencer al tiempo.

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Noelia López

Natural de Albacete, Graduada en Periodismo por la Universidad Miguel Hernández. Experiencia en medios de comunicación como VIsión6, Es Radio y Telemadrid
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