Del Sevilla de Sergio Ramos al precedente del Albacete de Echevarría : cuando el dinero prometido nunca termina de aparecer

Uno de los capítulos más surrealistas de la historia del Albacete Balompié

El fútbol español vuelve a mirar con preocupación una operación de compraventa que, hace apenas unas semanas, parecía encaminada a cambiar por completo el futuro de uno de sus clubes históricos. Pero ahora, entre avales que no llegan, dudas sobre la solvencia real de los inversores y nerviosismo creciente entre accionistas y aficionados, en Sevilla comienza a resonar un fantasma que en Albacete conocen demasiado bien.

Porque lo que hoy sucede alrededor del Sevilla FC y el grupo inversor vinculado a Sergio Ramos recuerda inevitablemente a uno de los episodios más surrealistas y delicados de la historia reciente del Albacete Balompié: la llegada frustrada de Joaquín Echevarría y aquel dinero prometido que jamás apareció.

El Sevilla vive días de incertidumbre con la operación de Sergio Ramos

La situación en el Sevilla FC ha dado un giro radical en apenas unos días. Lo que inicialmente se presentó como una operación prácticamente cerrada para la venta del club al holding Five Eleven Capital, con Sergio Ramos como rostro visible del proyecto, se encuentra ahora rodeado de incógnitas.

Según diversas informaciones publicadas en los últimos días, los actuales accionistas del club nervionense empiezan a mostrar preocupación porque todavía no se habría acreditado formalmente la llamada “prueba de fondos”, es decir, los avales bancarios que demostrarían que existe capacidad financiera real para afrontar la compra.

La operación, valorada en torno a los 450 millones de euros incluyendo deuda, exigía demostrar respaldo económico para una cifra cercana a los 400 millones, además de una ampliación de capital adicional para sanear la entidad. Sin embargo, a pocos días de expirar los plazos marcados en la carta de intenciones firmada entre las partes, las garantías siguen sin aparecer públicamente.

El problema no es únicamente financiero. También existe incertidumbre sobre quiénes serían realmente los inversores que respaldan a Five Eleven Capital y cuál sería el papel exacto de Sergio Ramos dentro de la estructura accionarial.

Todo ello ha provocado que en Sevilla empiece a instalarse una sensación peligrosa: la de haber vendido un sueño antes de comprobar que el dinero existía de verdad.

En Albacete ya ocurrió algo muy parecido

Y ahí es donde inevitablemente aparece el recuerdo del Albacete Balompié.

La historia se remonta a 2013, uno de los momentos más delicados institucional y económicamente del club manchego. Tras la salida de la familia Iniesta y en medio de una situación muy comprometida, apareció la figura de Joaquín Echevarría, presentado como un empresario dispuesto a aportar estabilidad y varios millones de euros para rescatar al Alba.

La operación generó ilusión entre buena parte del albacetismo. Echevarría llegó incluso a ser elegido presidente electo del club. Sin embargo, el dinero prometido nunca apareció.

Aquella situación acabó derivando en un episodio absolutamente rocambolesco. El consejo de administración decidió no ejecutar el traspaso definitivo de poderes mientras esperaba la llegada de los fondos comprometidos, algo que finalmente jamás sucedió.

Con el paso de las semanas, el supuesto proyecto salvador terminó desmoronándose por completo y el Albacete tuvo que volver prácticamente a la casilla de salida, hasta la posterior llegada de José Miguel Garrido.

La gran lección que dejó el caso del Albacete

Aquella experiencia dejó una enseñanza muy clara en el fútbol español: en las operaciones de compraventa de clubes, las promesas valen muy poco si no vienen acompañadas de garantías bancarias reales.

En Albacete aprendieron a golpes que el entusiasmo mediático, los discursos ambiciosos y los proyectos grandilocuentes pueden evaporarse en cuestión de días si detrás no existe músculo financiero acreditado.

Y precisamente esa sensación es la que ahora empieza a extenderse entre muchos sevillistas.

Porque más allá del enorme tirón mediático de Sergio Ramos y del simbolismo emocional de que una leyenda del club quiera participar en su rescate institucional, la gran pregunta sigue siendo exactamente la misma que se hicieron en Albacete hace más de una década: ¿está realmente el dinero?

Dos clubes, dos contextos… y un mismo temor

Evidentemente, las dimensiones económicas y sociales del Sevilla FC y del Albacete Balompié son completamente distintas. El Sevilla es un club europeo, campeón continental y con una estructura empresarial infinitamente mayor.

Pero el mecanismo de la duda se parece mucho.

En ambos casos apareció un proyecto ilusionante. En ambos hubo expectativas de cambio institucional. En ambos se habló de millones que debían transformar el futuro del club. Y en ambos casos comenzó a surgir inquietud cuando llegó el momento de demostrar que el dinero existía realmente.

La gran diferencia es que en Albacete el desenlace ya se conoce perfectamente. Y precisamente por eso, muchos observan ahora el caso del Sevilla con una mezcla de sorpresa y déjà vu.

Disfruten de este recuerdo:

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Javier Romero

Director y fundador de El Digital de Albacete. Nacido en Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y prensa digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio, ABTeVe y VOZ Castilla-La Mancha.
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