Hay futbolistas que dejan estadísticas, otros dejan ascensos y algunos dejan títulos. Pero existe un perfil mucho más difícil de encontrar: el de aquellos jugadores capaces de quedarse para siempre en el corazón de una ciudad entera. Futbolistas que representan valores, entrega, humildad y verdad. En Albacete hubo uno de esos. Y este martes, con un mensaje cargado de emoción, gratitud y recuerdos, Miguel Núñez puso el punto final a una carrera que ya forma parte de la historia sentimental del albacetismo.
Miguel Núñez se despide del fútbol profesional
Miguel Núñez Borreguero, natural de Siruela (Badajoz) pero criado futbolísticamente en Albacete desde muy joven, anunció oficialmente su retirada del fútbol profesional a través de un emotivo comunicado difundido en redes sociales.
“Hoy, después de toda una vida dedicada al fútbol, miro atrás con orgullo, gratitud y la tranquilidad de saber que lo he dado todo”, escribió el ya exfutbolista en un mensaje que rápidamente provocó una oleada de cariño entre aficionados, excompañeros y clubes.
En su despedida, Miguel Núñez quiso acordarse de sus padres, su hermana, sus amigos, su representante y, especialmente, de su mujer y su hijo. También tuvo unas palabras muy especiales para el Albacete Balompié, el club que marcó para siempre su vida deportiva y personal.
“Quiero tener un recuerdo muy especial para el Albacete Balompié, el club que me brindó la oportunidad de convertirme en futbolista profesional”, señaló.

Más de 200 partidos defendiendo el escudo del Alba
Hablar de Miguel Núñez es hablar de compromiso, liderazgo y sentimiento por unos colores. El defensa llegó muy joven a la disciplina del Albacete Balompié y fue creciendo paso a paso hasta convertirse en uno de los futbolistas más queridos por la afición del Carlos Belmonte.
Con la camiseta del Alba disputó más de 200 partidos oficiales con el primer equipo y llegó a portar el brazalete de capitán en una de las etapas más intensas y exigentes de la historia reciente del club.
Aguerrido sobre el césped, contundente atrás y siempre comprometido con el equipo, Miguel Núñez representó durante años ese perfil de futbolista honesto que nunca se escondía. Un jugador de los que conectan con la grada por su entrega y por defender el escudo como si le fuera la vida en ello.
El homenaje del Albacete Balompié a Miguel Núñez
Tras conocerse la noticia, el Albacete Balompié quiso rendir homenaje a uno de sus grandes referentes de los últimos tiempos.
“Más de 200 partidos defendiendo nuestra camiseta. Capitán y líder. Hoy cuelga las botas una leyenda del Albacete Balompié. Te deseamos lo mejor en tu nueva etapa, Miguel Núñez”, expresó el club manchego.
Un reconocimiento que resume perfectamente lo que Miguel Núñez ha significado para varias generaciones de aficionados del Alba.
➕ de 200 partidos defendiendo nuestra camiseta 🤍
— Albacete Balompié 🤍 (@AlbaceteBPSAD) May 19, 2026
Capitán y líder.
Hoy cuelga las botas una leyenda del Albacete Balompié 🦇
Te deseamos lo mejor en tu nueva etapa, Miguel Núñez 🫶🏼 pic.twitter.com/OB0isq4Y1A
Una carrera marcada por el esfuerzo y la honestidad
Tras debutar con el Albacete Balompié en el fútbol profesional, Miguel Núñez continuó desarrollando una sólida trayectoria deportiva en diferentes equipos del fútbol español, dejando siempre la imagen de un futbolista trabajador, respetado y ejemplar dentro y fuera del campo.
Más allá de categorías o camisetas, quienes compartieron vestuario con él coinciden en algo: Miguel Núñez siempre fue una persona cercana, humilde y leal. Un hombre sencillo, amigo de sus amigos y profundamente querido en el mundo del fútbol.
En declaraciones a El Digital de Albacete, Miguel Núñez explicó que considera que ha llegado el momento de cerrar esta etapa.
“Quiero empezar a disfrutar del fútbol desde otra perspectiva y creo que es el momento adecuado”, señaló.
Imposible mejor debut con el Albacete
La trayectoria de Miguel Núñez comenzó en las categorías inferiores del Club Deportivo Talarrubias y continuó en el Flecha Negra de Badajoz, desde donde dio el salto al Valencia para jugar durante tres temporadas en sus filiales a las órdenes de Luis Milla.
Después llegó al Albacete Balompié, donde, tras varios años en sus equipos filiales, debutó con el primer equipo en la jornada 22 ante el Rayo Vallecano. Aquella aparición fue inolvidable: salió en los últimos minutos y firmó un auténtico cañonazo desde fuera del área que supuso el empate a dos. Ese gol cambió su historia en el Alba, le abrió la puerta de la titularidad y lo convirtió en una pieza clave en la permanencia de la temporada 2009/10. Un año después firmó su primer contrato profesional con el club blanco, heredando el dorsal 14 de Salva Ballesta, y a partir de ahí construyó una carrera marcada por la entrega en equipos como Ponferradina, Mallorca, Ibiza, Badalona, Badajoz, Eldense —con el que logró el ascenso a Segunda División— y Extremadura, antes de poner fin a una vida dedicada al fútbol tras lograr un nuevo ascenso: en este caso a Segunda RFEF de la mano de los de Almendralejo.
El cariño eterno de Albacete hacia Miguel Núñez
Así las cosas y tras el adiós de Núñez al fútbol, hay futbolistas que pasan por un club y otros que forman parte de su memoria para siempre. Miguel Núñez pertenece claramente al segundo grupo.
Porque más allá de partidos, resultados o temporadas, el ya exjugador extremeño dejó en Albacete algo mucho más importante: el respeto de toda una afición.
Su nombre quedará inevitablemente unido al Carlos Belmonte, al brazalete de capitán, a las tardes de lucha defendiendo el escudo del Alba y a esa manera tan auténtica de entender el fútbol y la vida.
Y aunque ahora cuelgue las botas, en Albacete seguirá siendo para siempre uno de los nuestros.


