El auto del juez José Luis Calama sitúa a José Luis Rodríguez Zapatero en el centro de una investigación de gran alcance en la Audiencia Nacional. La resolución acuerda citar al expresidente del Gobierno como investigado el próximo 2 de junio de 2026, a las 09:00 horas, por presuntos delitos de tráfico de influencias y blanqueo de capitales, dentro de unas diligencias que analizan las gestiones realizadas en torno a Plus Ultra, la concesión de ayudas públicas durante la pandemia y una presunta estructura societaria destinada, según el magistrado, a canalizar fondos hacia el entorno del exjefe del Ejecutivo.
El juez habla de una estructura “organizada y estable”
La resolución sostiene que las diligencias practicadas permitirían apreciar la existencia de una “estructura organizada y estable” presuntamente dirigida por Zapatero y orientada al ejercicio de influencias ante autoridades nacionales y extranjeras. Según el auto, esa red habría utilizado sociedades instrumentales, contratos, facturas e informes para dar apariencia legal a operaciones económicas que el juez considera sospechosas.
El magistrado sitúa a Zapatero “en el vértice” de esa estructura y atribuye a su oficina de Ferraz un papel de centro de coordinación. En torno a él, el auto menciona a Julio Martínez Martínez, María Gertrudis Alcázar y Cristóbal Cano, a quienes asigna funciones de captación de clientes, elaboración de documentación y gestión del entramado societario.
Los primeros mensajes: “Necesitamos llegar a las ayudas”
El bloque central de la investigación arranca con los contactos mantenidos durante la pandemia para intentar conseguir financiación y apoyo público para Plus Ultra.
El 23 de marzo de 2020, según recoge el auto, Rodolfo Reyes pidió ayuda a Miguel Ángel Palomero para acceder a las ayudas públicas. El mensaje que destaca el juez es claro: “Necesitamos llegar a las ayudas (…) A ver qué se te ocurre a nivel político. Dónde tocar puertas”. Palomero contestó: “Tocamos a Ábalos”.
Días después, el 30 de marzo, Reyes planteó a Ramón Gordils la posibilidad de llegar a Zapatero: “¿Tú crees que podamos pedir ayuda a Zapatero… tema lobby político Plus Ultra Líneas Aéreas. Ayudas públicas y/o financiamiento?”. Gordils respondió que ellos siguieran “la ruta formal” y añadió: “Yo busco cómo llegarle a ZP”.
“Aunque tengamos que pagar un poquitín”
El auto incorpora también mensajes en los que se habla expresamente de posibles pagos. Rodolfo Reyes trasladó a Julio Martínez Sola la posibilidad de obtener la ayuda de Zapatero y este respondió: “Como dice un amigo, vamos a follar aunque tengamos que pagar un poquitín”.
Para el juez, este tipo de expresiones forman parte de los indicios que apuntan a que las gestiones políticas y empresariales podían estar vinculadas a contraprestaciones económicas.
El “puente con ZP” y la llamada de once minutos
El 28 de abril de 2020, Rodolfo Reyes comunicó a Julio Martínez Sola que se había conseguido el contacto: “Acaba de hacerse el puente con ZP”. En esa misma conversación, Reyes le indicó que debía escribir a Manuel Fajardo, al que definió como “la pieza de ZP en Venezuela”.
Al día siguiente, Julio Martínez Sola contactó con Fajardo y posteriormente informó de que Zapatero iba a llamarle: “Acabo de hablar con Fajardo (…) Que me llama Zapatero”. El 30 de abril, Reyes trasladó a Gordils que Sola había hablado con el expresidente: “Julio habló con ZP. 11 min. Le explicó todo”.
Ese episodio es uno de los elementos que el magistrado utiliza para justificar la citación de Zapatero como investigado.
Koldo García, Ábalos y la reunión con Transportes
La investigación también recoge contactos con el entorno del entonces ministro José Luis Ábalos. El 4 de mayo de 2020, Palomero informó a Reyes de que habían hecho “un approach a la mano derecha del ministro”, referencia que el auto vincula con Koldo García.
Más adelante, el 7 de julio, Reyes insistió en que Plus Ultra necesitaba “llegar a Ábalos” y a “su mano derecha”. Palomero contestó: “Vamos a intentarlo”. Tras una reunión con directivos de Plus Ultra, el auto recoge que Palomero dijo que iba a verse con “el amigo”, identificado por la investigación como Koldo García, para explicarle la situación.
La resolución también menciona reuniones previstas con el secretario de Estado Pedro Saura y contactos previos para preparar esas citas en el Ministerio de Transportes.
La carta al Banco Santander “por instrucciones” de Zapatero
Otro de los documentos clave del auto es una carta creada el 25 de mayo de 2020 en el equipo informático de Roberto Roselli Miele, director financiero de Plus Ultra. Según el juez, estaba dirigida al vicepresidente del Banco Santander y en ella se afirmaba que, “por instrucciones de José Luis Rodríguez Zapatero”, se solicitaba ayuda para obtener un crédito ICO para Plus Ultra.
La investigación sitúa esa carta dentro de las gestiones para conseguir financiación bancaria después de que Plus Ultra no lograra formalizar operaciones avaladas por el ICO con distintas entidades financieras.
La “boutique financiera” y la presunta “mordida”
El auto da especial relevancia a una conversación del 18 de mayo de 2020 entre Roberto Roselli y Rodolfo Reyes. Roselli habría dicho que no hablaba directamente con Zapatero, sino con “su lacayo”, en referencia a Julio Martínez Martínez. Añadió además que ya se había hablado de una “finance boutique” y que “por ahí vendrá la mordida”.
Semanas después, el 16 de junio, Reyes preguntó si esa “boutique financiera” había puesto precio a sus servicios. Roselli respondió que todavía no, pero añadió que, si conseguían algo, “merece el pago”.
La ayuda pública y el informe pericial sobre Plus Ultra
El caso se enmarca en la ayuda concedida a Plus Ultra con cargo al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, creado en julio de 2020 para apoyar a compañías afectadas por la crisis del COVID-19.
El auto recuerda que el Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid acordó un informe pericial económico-financiero para analizar si Plus Ultra cumplía los requisitos para recibir esa ayuda. Según el fragmento recogido en la resolución, el perito concluyó que la compañía no cumpliría la condición relativa a no encontrarse en “situación de crisis” a 31 de diciembre de 2019, aludiendo, entre otros aspectos, a un préstamo participativo, provisiones no registradas, cancelación de deudas y posible situación de insolvencia.
Las sociedades que el juez considera instrumentales
La resolución describe un entramado de sociedades con funciones diferenciadas. Entre ellas menciona Análisis Relevante, Whathefav SL, Sofgestor SL, Inteligencia Prospectiva SL, Galerón Consultores SL, Voli Analítica, Idella Consulenza Strategica SL, Afitta SL, Gate Center y sociedades del grupo Thinking Heads.
Según el auto, Análisis Relevante habría actuado como pieza instrumental para recibir y redistribuir fondos procedentes de Plus Ultra, Inteligencia Prospectiva, Sofgestor y Grupo Aldesa. Whathefav SL, sociedad en la que aparecen como administradoras formales las hijas de Zapatero, es descrita como una sociedad “finalista” receptora de fondos de clientes y de otras sociedades instrumentales.
Sofgestor SL, según la resolución, habría funcionado como vehículo de canalización de fondos mediante contratos de asesoría internacional que el juez considera intercambiables y carentes de contenido real. Inteligencia Prospectiva SL aparece como punto de entrada de fondos extranjeros, simulados como ampliaciones de capital, que después se habrían redistribuido hacia Análisis Relevante, Whathefav y Gate Center.
El circuito del dinero: Plus Ultra, sociedades interpuestas y beneficiarios finales
El auto distingue varios canales de movimiento económico: una canalización directa desde Plus Ultra, una canalización indirecta mediante Galerón Consultores y SummerWind, y otra canalización desde terceros a través de Inteligencia Prospectiva, Sofgestor y Grupo Aldesa.
Uno de los puntos más relevantes es el apartado de beneficiarios finales. Según el auto, Análisis Relevante habría remitido 490.780 euros a José Luis Rodríguez Zapatero y 239.755 euros a Whathefav. Además, Gate Center habría enviado 352.980 euros a Zapatero y 171.727 euros a Whathefav. Por su parte, sociedades del grupo Thinking Heads habrían transferido 681.318 euros a Zapatero y 12.297 euros a Whathefav.
El juez concluye, a partir de esos movimientos, que una parte relevante de los fondos recibidos por Análisis Relevante —procedentes de Plus Ultra, Inteligencia Prospectiva, Sofgestor y Grupo Aldesa— terminó en el entorno del expresidente.
La estructura internacional: Dubái y el contrato del 1%
El auto también incorpora una derivada internacional. Según la resolución, siguiendo instrucciones atribuidas a Zapatero se habría creado al menos una sociedad offshore en Dubái: Landside Dubai Fzco o Landside Middle East Fzco, participada al 100% por Idella Consulenza Strategica.
La resolución añade que Idella suscribió con Plus Ultra un contrato para cobrar el 1% del rescate, equivalente a 530.000 euros. El juez considera relevante la proximidad temporal entre ese contrato, fechado el 19 de enero de 2021, el inicio de las gestiones para constituir la sociedad en Dubái, el 26 de enero de 2021, y la ausencia de pagos en España. Según el magistrado, esa secuencia apunta a que la sociedad offshore pudo crearse para canalizar ese cobro fuera del país.
Inteligencia Prospectiva, oro, petróleo, divisas y operaciones internacionales
La investigación no se limita a Plus Ultra. El auto recoge comunicaciones entre Julio Martínez Martínez y Domingo Arnaldo Amaro Chacón, administrador de Inteligencia Prospectiva, vinculadas a operaciones internacionales de alto valor económico, entre ellas petróleo, oro, compraventa de acciones, divisas y rutas de entrega de producto físico por varios millones.
Según el juez, Inteligencia Prospectiva habría servido como canal financiero para introducir fondos en España y redistribuirlos mediante contratos ficticios de asesoría. El auto añade que esta sociedad realizó pagos a Whathefav y Gate Center, entidades que vincula directamente al entorno de Zapatero.
Registros, móviles, correos, WhatsApp y criptomonedas
La resolución autoriza diligencias de entrada y registro en distintos domicilios y sedes sociales, entre ellas la oficina de Zapatero, el lugar de trabajo de María Gertrudis Alcázar, Whathefav SL, Sofgestor SL e Inteligencia Prospectiva SL.
El juez autoriza además el volcado de teléfonos móviles, ordenadores, correos electrónicos, bases de datos, servidores y aplicaciones de mensajería instantánea como WhatsApp, al considerar que las comunicaciones son esenciales para la investigación.
También se contempla la intervención de dinero en efectivo, documentación física e informática, dispositivos electrónicos y, en su caso, criptomonedas localizadas en monederos virtuales, que podrían ser transferidas a sistemas de custodia bajo control policial y judicial.
La Fiscalía apoyó las diligencias, salvo el registro del domicilio particular
El Ministerio Fiscal informó favorablemente a las diligencias solicitadas por la UDEF, aunque se opuso a la entrada y registro en el domicilio particular de José Luis Rodríguez Zapatero.
Pese a ello, el juez acordó la citación del expresidente como investigado y la práctica de otras diligencias dirigidas a esclarecer el funcionamiento de la presunta red.
Una investigación en fase inicial
El auto atribuye provisionalmente los hechos investigados a posibles delitos de tráfico de influencias y blanqueo de capitales. La causa, no obstante, permanece en fase de instrucción.

