UGT ha reivindicado hoy en Guadalajara la necesidad de crear una Ley Estatal de Bomberos y Bomberas con la que fijar los criterios mínimos y comunes de funcionamiento de los 130 servicios de prevención y extinción de incendios y de salvamento que hay actualmente en España, 10 de ellos en Castilla-La Mancha, una medida que -según defiende- daría respuesta a la desigualdad territorial con la que se atienden las emergencias y con la que trabajan estos profesionales.
En rueda de prensa, el responsable federal del Sindicato Profesional de Bomberos de UGT Servicios Públicos, Almanzor Guerra; el responsable autonómico del Sindicato Profesional de Bomberos de UGT Servicios Públicos en Castilla-La Mancha, Pablo Bailón; y la secretaria regional del sector de Administración Local de UGT Catilla-La Mancha, Ana Concha Sanz, han explicado que esas diferencias en organización, recursos y condiciones laborales dificultan responder eficazmente a unas situaciones que no entienden de límites provinciales o autonómicos. “Queremos acabar con la improvisación y la falta de coordinación y que se establezca un marco común que garantice dotaciones suficientes y seguras, derechos laborales dignos, reconocimiento profesional, una formación homogénea y una atención eficaz independientemente del lugar en el que se produzca la urgencia”.
Pablo Bailón apuntaba que en Castilla-La Mancha hay 1.200 bomberos y bomberas repartidos en 10 servicios distintos, esto es, “en 10 maneras diferentes de trabajar”. Ello se traduce también en 35 instalaciones (parque de bomberos, servicios centrales, servicios de comunicaciones, centro coordinador 112…). “Sin embargo, no tenemos un catálogo actualizado de los recursos que dispone cada centro, ni de un mapa de riesgos de cada zona de la comunidad e incluso desconocemos las infraestructuras críticas”.
El responsable autonómico del Sindicato de Bomberos demandaba un marco común que garantice que el servicio a la ciudadanía se presta de manera eficaz y eficiente y una ley que fije los estándares mínimos a cumplir por parte de los ayuntamientos y diputaciones (administraciones de las que mayoritariamente dependen estos servicios).
Pedía igualmente al Gobierno regional que Castilla-La Mancha deje de ser una de las pocas comunidades que no cuentan con normativa autonómica, máxime cuando “aquí el ratio es de un bombero por cada 66 kilómetros cuadrados, en lugar de un bombero por cada 33 kilómetros cuadrados como ocurre a nivel nacional”.
“Las emergencias de hoy no tienen nada que ver con las de hace 30 años”
Por su parte, el responsable federal del Sindicato Profesional de Bomberos de UGT Servicios Públicos afirmaba que es preciso homogeneizar la prestación del servicio, entre otras cosas, porque las emergencias actuales no tienen nada que ver con las de hace 30 años. “Hoy en día, en ocasiones, las danas y los incendios obligan a movilizar bomberos/as de una comunidad autónoma a otra sin que haya una normativa que regule cómo hacerlo. Es básico que exista una ley para poder dar respuesta a estas emergencias, también el que se desarrolle el estatuto el cuerpo de bomberos, tal y como viene contemplado en la Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local”.
Almanzor Guerra añadía que esta disparidad de criterios y de normas provoca situaciones de riesgo en las emergencias y es que, “en muchas ocasiones, el primer parque de bombero que acude a un suceso no es el más cercano, sino el que tiene la competencia”.
La falta de homogeneidad y de marco regulatorio -explicaban desde UGT- tiene otras consecuencias igualmente graves: no responder en tiempo y forma a una gran emergencia que implica la movilización de distintas comunidades o provincias; el que un bombero con 61 años se siga subiendo a un camión a atender un incendio…


