Hay días en los que el uniforme pesa de una manera distinta. No por el trabajo, ni por la exigencia, sino por la memoria. Por lo que permanece cuando alguien ya no está, pero sigue muy presente en cada gesto, en cada paso y en cada esfuerzo compartido. Eso es lo que ha vuelto a suceder en Albacete, donde un grupo de agentes ha protagonizado una escena cargada de simbolismo y emoción cuyo verdadero significado se descubre al final.
Un entrenamiento con mucho más que esfuerzo en Albacete
Varios agentes de la Policía Local de Albacete han participado en el “II Memorial Fran Escribano”, una iniciativa que va mucho más allá de la actividad física. Bajo la premisa del compañerismo y el esfuerzo compartido, los policías han convertido un entrenamiento en un homenaje cargado de recuerdo.
“Hoy compartimos entrenamiento y compañerismo en el ‘II Memorial Fran Escribano’, recordando a nuestro compañero y manteniendo vivo su recuerdo en cada esfuerzo y cada reto superado juntos”, trasladaban desde el propio cuerpo policial en sus redes sociales, en un mensaje que resume el espíritu de la jornada.

El recuerdo de Fran Escribano sigue muy presente
Fran Escribano fue un agente de la Policía Local de Albacete que falleció hace poco más de dos años mientras se encontraba fuera de servicio, una noticia que causó una profunda conmoción en la ciudad y especialmente entre sus compañeros.
Desde entonces, su figura se ha convertido en un símbolo dentro del cuerpo, no solo por su trayectoria profesional, sino también por el legado personal que dejó entre quienes compartieron servicio con él.

Un legado que trasciende el uniforme
El “II Memorial Fran Escribano” no es un acto aislado. Forma parte de una serie de homenajes que, con el paso del tiempo, han ido consolidando el recuerdo del agente en distintos ámbitos de la ciudad.
Sus compañeros destacan que su ejemplo y sus enseñanzas continúan muy presentes, convirtiéndose en una referencia diaria en el desempeño del trabajo policial y en la manera de entender el compañerismo.
Además, y tal y como se ha venido reflejando en distintos homenajes celebrados en la ciudad, el gimnasio de la Policía Local de Albacete ha sido bautizado con el nombre de Fran Escribano, en reconocimiento a su figura y a su estrecha vinculación con el deporte, una de sus grandes pasiones. De este modo, su recuerdo permanece también en un espacio simbólico donde cada entrenamiento sigue evocando su compromiso, esfuerzo y forma de entender la vida.

Albacete no olvida a uno de los suyos
Este tipo de iniciativas reflejan el fuerte vínculo existente dentro de la Policía Local de Albacete y su compromiso con la memoria de quienes formaron parte del cuerpo.
A través de gestos como este entrenamiento conmemorativo, los agentes no solo rinden homenaje a Fran Escribano, sino que también refuerzan los valores que definen su labor: unidad, esfuerzo y respeto.
En Albacete, el nombre de Fran Escribano sigue muy vivo. Y lo hace, sobre todo, en cada paso que dan quienes compartieron con él vocación, uniforme y compromiso.


