Hay historias que forman parte del alma de una ciudad y que, cuando se apagan, dejan un vacío difícil de explicar. En Albacete, una de esas referencias lleva años en silencio, pese a haber sido durante décadas un faro cultural, social y de pensamiento. Ahora, una voz autorizada ha decidido alzar la suya con un mensaje cargado de memoria, reivindicación y esperanza: un deseo que apunta directamente al corazón de la ciudad.

Tomás Mancebo pide recuperar el Ateneo Albacetense: Cultura y conocimiento desde 1880
El presidente del Ateneo Albacetense, Tomás Mancebo, ha trasladado este lunes a través de una carta su deseo de que esta histórica institución vuelva a abrir sus puertas en Albacete. En su misiva, recuerda que el Ateneo nació en 1880, en una ciudad que entonces no alcanzaba los 20.000 habitantes y que atravesaba profundos cambios políticos y sociales.
Impulsado por médicos, juristas y docentes, el Ateneo se creó con el objetivo de combatir la ignorancia y mejorar la sociedad a través de la libertad intelectual y el acceso al conocimiento. Para ello, se promovieron cátedras y actividades formativas que buscaban, entre otras metas, erradicar el analfabetismo entre sus asociados.

Un referente cultural hasta su clausura en 1939
Durante décadas, el Ateneo Albacetense se consolidó como un espacio de excelencia en enseñanza, cultura y vida social en la ciudad. Sin embargo, en julio de 1939 fue clausurado por la autoridad provincial de la dictadura, poniendo fin a una etapa clave en la vida cultural albaceteña.
No sería hasta 1976 cuando la institución fue refundada con el apoyo de partidos políticos, sindicatos, asociaciones y ciudadanía. Desde entonces, y hasta agosto de 2022, el Ateneo mantuvo su actividad, ocupando distintos espacios hasta su instalación definitiva en 1991 en la calle Feria, número 10.

El edificio del Ateneo y su uso: origen de la controversia
Según detalla Mancebo, el inmueble fue adquirido gracias a aportaciones de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la Diputación Provincial, el Ayuntamiento, la Caja de Ahorros de Albacete, así como de socios y particulares.
Ante la necesidad de formalizar las escrituras, se acordó inscribir el edificio a nombre del Ayuntamiento de Albacete, con el compromiso de ceder su uso al Ateneo durante un periodo de cien años, tal y como consta en escritura pública.
Sin embargo, la crisis económica derivada del COVID-19 obligó al Ateneo a solicitar ayudas para cubrir gastos corrientes. Según explica el presidente, a partir de ese momento surgieron propuestas municipales que pretendían modificar el uso original del inmueble, lo que desencadenó una serie de reuniones y tensiones.

Del diálogo a la clausura: el cierre en 2022
Mancebo señala que, pese a que el Ateneo cumplió con los requerimientos planteados, desde el ámbito municipal se buscaron argumentos para su clausura. Entre ellos, la solicitud de informes técnicos que evaluaban el edificio bajo normativas posteriores a su construcción.
Finalmente, en agosto de 2022, el Ateneo Albacetense cesó su actividad, poniendo fin a una etapa que, según su presidente, había permitido a más de 150.000 ciudadanos disfrutar de sus instalaciones, entre ellas biblioteca, talleres de arte y espacios de reunión.

Un símbolo de tolerancia y pensamiento en Albacete
En su carta, Mancebo reivindica el papel del Ateneo como “hogar del pensamiento y hábitat liberal”, abierto a cualquier ideología y sin distinción social o económica. Subraya que su objetivo principal ha sido siempre fomentar la tolerancia y el diálogo, valores que considera imprescindibles en la sociedad actual.
Además, destaca su capacidad integradora en un mundo globalizado, donde el conocimiento, la cultura y el entendimiento juegan un papel fundamental en la convivencia.

El deseo de Tomás Mancebo: reabrir el Ateneo en Albacete
La misiva concluye con un llamamiento claro: recuperar el funcionamiento del Ateneo Albacetense y reabrir sus puertas al público. Un deseo que, según afirma, comparten “muchísimos albacetenses” y que considera necesario para continuar la labor cultural y social de esta histórica institución.

“Que la espera sea breve y esta petición llegue a buen puerto”, concluye Mancebo en una carta que apela directamente a la memoria colectiva de Albacete y al futuro de uno de sus símbolos culturales más representativos.


