Dice el refrán que ‘allá donde vayas, que de los tuyos haya’. Y es que cuando se construye un futuro lejos de casa pocas cosas dan más alegría que coincidir con personas de tu tierra. Y eso es precisamente lo que le ha ocurrido a Ángel, un joven natural de Ledaña (Cuenca) pero profundamente vinculado a Albacete y su provincia, que actualmente reside en Amberes (Bélgica).
Mientras paseaba por la ciudad, este joven se encontró con una sorpresa que no esperaba. Al pedir una bebida en un bar comenzó a charlar con la camarera, a quien trasladó que él era natural de La Mancha. Hasta ahí todo normal. Lo que no se esperaba era la respuesta. “Me ha dicho que ella de España conoce Albacete, que su hermana tiene un restaurante en Albacete”, contaba Ángel todavía incrédulo a través de sus redes sociales.
Encuentros inesperados a miles de kilómetros de Albacete
“Nos apetecía un ‘Bubble tea’ y hemos ido a un sitio a por uno. La camarera nos ha preguntado si éramos españoles. Le hemos dicho que de La Mancha y que si conocía a Don Quijote”, relata Ángel, que añade que la sorpresa llegó cuando le dijo que conocía Albacete. “Somos todos manchegos, Albacete es mi ciudad más cercana”, manifestaba.
“Nos ha dicho que su hermana tiene un restaurante asiático en Albacete. Nos hemos hecho hasta una foto”, comentaba. Y es que no hay nada que una más que coincidir con personas relacionadas con tus raíces cuando estás fuera de España. “Nos ha dicho que cuando venga a la Feria, del 7 al 17 de septiembre, nos va a llamar. Le he dado mi número”, sostenía entre risas.
“Si lo cuentas, no te creen”, compartía Ángel. Y es que hay historias que demuestran que por muy lejos que uno esté, esa conexión con las raíces siempre termina cruzándose en el camino. Y aunque el mundo parece enorme, se hace pequeño cuando aparece alguien que comparte tu tierra o una referencia tan cercana como Albacete. Y es que, como dice el refrán, ‘allá donde vayas, que de los tuyos haya’.

