Maribel dejó la ciudad y apostó por una aldea de Albacete con 5 vecinos: «Restauré la casa familiar»

Maribel regesó de Toledo a su aldea de Albacete y montó un alojamiento rural restaurando la casa de su abuela

A veces, un cambio empieza volviendo al origen. Y eso es precisamente lo que hizo Maribel Martínez, Ingeniera Forestal de profesión, cuando decidió dejar atrás su vida en Toledo para regresar a su aldea natal en plena Sierra de Alcaraz en Albacete. Un giro vital que la hizo regresar al entorno natural del que siempre formó parte.

Hoy, aquella decisión ha tomado forma en un proyecto de vida que combina emprendimiento y arraigo. Desde Canalejas, una pequeña aldea de tan solo 5 vecinos en Alcaraz (Albacete), Maribel no solo ha rehabilitado la antigua casa familiar para convertirla en un alojamiento rural, sino que ha apostado por su pueblo contribuyendo a mantener con vida un pequeño núcleo poblacional. Así, cuando la gente se iba, Maribel decidió volver.

Maribel Martínez / Foto: Cedida

Actualmente, Maribel Martínez gestiona una casa rural, la que ella misma reconstruyó, llenando de vida la aldea, que cuenta con muy pocos vecinos. Así, recuerda que en un momento laboral complicado decidió regresar a casa. “Decidí poner un negocio en el campo y aproveché que tenía la casa de mi abuela, que estaba bastante deteriorada, y la restauramos”, recuerda. Hoy, aquella casa familiar recibe a visitantes, ya que Maribel la ha convertido en un alojamiento rural.

Cuando se iban, Maribel decidió volver

“Nos financiaron el 46% de la hipoteca con ayuda, pero invertimos dinero. Hicimos piscina y barbacoa porque es lo que busca la gente cuando viene al pueblo, es su principal atractivo”, sostiene. Y así, los años han pasado, y Maribel no se ha movido del lugar que realmente considera su casa. “Todos mis veranos y mis vacaciones están aquí”, asegura, y es que muchos de sus momentos felices tienen como paisaje su aldea.

Foto: Cedida

Con tan solo 5 habitantes, la casa rural de Maribel, además de algunos otros agricultores y ganaderos, se han convertido en “una de las pocas actividades económicas del pueblo”, tal y como indica Martínez. Eso sí, el aburrimiento en este pequeño pueblo no es una opción. “Mis padres han sido agricultores y ganaderos, y en el campo siempre hay algo que hacer”, asegura.

De vuelta a las raíces

Además, comparte que la tranquilidad que le brinda el campo es uno de los factores que la trajo de vuelta a las raíces. “Siempre hemos estado en la aldea, de hecho no bajo a Alcaraz, al pueblo. Me gusta estar en mi aldea, tranquila, en mi casa”, sostiene, y asegura que “hay mucha libertad, los niños pueden jugar en la calle, no hay inseguridad, ni peligros”.

“En verano siempre viene gente y algunos incluso se interesan por adquirir un terreno o una casa; tenemos algunas casas en mala situación y me gustaría que se rehabilitasen para que la gente pudiese venir”, manifiesta, y señala que “también tenemos algunos problemas con la paquetería. Tras las últimas lluvias hay caminos en mal estado y a veces no nos llegan los paquetes”. Algo que asegura que les dificulta la vida en la aldea.

Alcaraz / Foto: JCCM

A veces la vida no se trata de descubrir nuevos caminos, sino de redescubrir los que siempre han estado ahí. Así, desde este rincón de la Sierra de Alcaraz, Maribel vive en su pequeño oasis de paz donde ha encontrado la clave de la felicidad, llenando de vida una aldea que se niega a desaparecer.

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Noelia López

Natural de Albacete, Graduada en Periodismo por la Universidad Miguel Hernández. Experiencia en medios de comunicación como VIsión6, Es Radio y Telemadrid
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