“¿Y si bailas para el Papa?” Esa fue la trascendental pregunta que lanzó el sacerdote, músico, compositor y escritor español, Toño Casado, al bailarín albaceteño Ismael Olivas. Una pregunta que recibió como respuesta un rotundo y emocionado “sí” de este joven artista que apuesta por el papel evangelizador de la danza.

No es la primera vez que este joven de Albacete se enfrenta a un reto de estas características, ya que el pasado verano tuvo la oportunidad de bailar en la Plaza de San Pedro (El Vaticano) durante el Encuentro de Españoles enmarcado en el Jubileo de los Jóvenes. Sin embargo, se mostraba consciente de que el de ahora es un desafío aún mayor, y es que cumplirá el sueño de bailar ante León XIV el próximo 8 de junio durante el encuentro del Santo Padre con la Diócesis de Madrid en el Santiago Bernabéu.

De Albacete a bailar ante el Papa
“Que hayan pensado en mí, en mi trabajo y en el don que me ha dado el Señor para transmitir a través de la danza para este acto es un auténtico sueño”, confesaba Ismael Olivas a El Digital de Albacete. De este modo, subrayaba la “enorme responsabilidad” que también supone este reto ya que se estima que se den cita en el estadio Santiago Bernabéu “cerca de 85.000 personas”, ante lo que el albaceteño explicaba que “será un evento a lo grande para que el Papa León se vaya de Madrid con un buen sabor de boca”.
El bailarín albaceteño reconocía que supone un “orgullo poder encabezar este proyecto coreográfico”, asegurando además que “será un momento histórico”. En este sentido, ponía de relieve la magnitud de la propuesta, recordando una frase que le trasladó Toño: “‘Imagínate coreografiar unas Olimpiadas… pues así tendrás que hacerlo’”. Sobre cómo afronta este desafío y si ya tiene definida la idea de la puesta en escena, confesaba que “se me vienen muchas imágenes a la cabeza”, aunque admitía entre risas que “soy un poquito de hacer las cosas a última hora”.
Y es que el bailarín prefiere no ponerse límites a la hora de crear y dejarse llevar por las emociones. “Espero a sentir qué me transmite el momento en el que voy a ponerme a coreografiar y, a partir de ahí, lo expreso”, explicaba. Una forma de trabajar que, confesaba, ya le dio grandes resultados en una de las experiencias más especiales de su trayectoria: su actuación en el Vaticano. “La coreografía la hice justo el día antes y fue la propia actuación la que me llevó por muchas emociones”, relataba Ismael Olivas, asegurando además que “me gusta mucho trabajar desde el corazón”. “Me gustaría llevar el mensaje de Dios, el mensaje de la unidad, de que todos podemos formar parte de esta Iglesia mundial y llevarlo con mucho amor”.
Sin embargo, reconocía que “el proyecto del que ahora estamos hablando tiene una envergadura bestial”, lo que conlleva una importante de equipo y de preparación y múltiples reuniones “con arquitectos, o incluso para ver qué gamas de color se quieren utilizar en el evento”, explicaba Ismael Olivas. Y es que “somos un montón de equipos y nos tenemos que coordinar para que todas las piezas del puzzle encajen”.
Más allá de liderar la coreografía de este importante proyecto, el bailarín albaceteño tendrá además la oportunidad de cumplir uno de los grandes sueños de su vida: bailar frente al Papa. “Para mí es un sueño”, confesaba Ismael Olivas, recordando que “desde pequeño siempre he imaginado actuar en grandes escenarios”. Sin embargo, reconocía que había un deseo que siempre había estado por encima de todos: “Sin duda, siempre he tenido muy claro que mi gran sueño era bailar para el Santo Padre”.

Un momento que, sin duda, estará cargado de recuerdos, emoción y sentimientos, sobre el que el propio bailarín albaceteño adelantaba que “seguro que se me escapa alguna lágrima”. Sin embargo, Ismael Olivas no estará solo sobre el escenario ante el Papa León XIV, ya que está previsto que la actuación cuente con un cuerpo de baile integrado por “unas 100 personas”, explicaba. Los bailarines interesados en formar parte de este proyecto podrán inscribirse hasta el 18 de mayo a través del formulario habilitado en las redes sociales del artista albaceteño, donde se llevará a cabo el proceso de selección para participar en esta actuación con motivo de la visita del Santo Padre a España el próximo mes de junio.
Los requisitos, muy sencillos: “tener ganas, una base de danza clásica, jazz o lírico y poder estar en Madrid del 2 al 8 de junio para los ensayos”, detallaba el albaceteño. En el poquito tiempo que lleva lanzada esta propuesta confesaba el bailarín que la respuesta ha sido abrumadora y “hemos recibido una barbaridad de candidatos”.
La danza como herramienta para evangelizar
Las formas de evangelizar y transmitir la fe han evolucionado notablemente en los últimos años, adaptándose a nuevos lenguajes, plataformas y generaciones. A los métodos tradicionales se han sumado ahora los llamados misioneros digitales, personas que utilizan las redes sociales y el entorno online para compartir mensajes vinculados a la espiritualidad y acercar la Iglesia a públicos más jóvenes. Paralelamente, cada vez son más las personalidades del mundo de la cultura, la música, el cine o el deporte que muestran abiertamente sus creencias sin temor a ocultarlas, contribuyendo a normalizar la expresión pública de la fe.

Un fenómeno en crecimiento que también ha encontrado espacio en disciplinas artísticas como la danza, convertida para muchos en una poderosa herramienta de expresión emocional, espiritual y de conexión con el público. Y es que consideraba Ismael Olivas que la danza también es una herramienta de evangelización, recordando que “en la Iglesia todos tenemos un hueco, todos tenemos algo que decir y que aportar”.
“No me puedo sentir más orgullos y más querido por Dios que bailando”, aseguraba el albaceteño, reconociendo que “es algo que no puedo expresar con palabras, lo expreso con mi cuerpo”. En este punto manifestaba Olivas que “sin duda es una manera de evangelizar que no solo la siento yo, sino que la sienten muchos artistas que también quieren formar parte de la Iglesia”. Además, reconocía que “está habiendo una importante acogida a las nuevas maneras de expresar este mensaje que me parece un gran avance”, porque como dijo el Papa Francisco en la Jornada Mundial de la Juventud de 2023 “en la Iglesia cabemos todos”.

