Así son las furgonetas camufladas de la DGT que pueden multarte con 200 euros

Pasan desapercibidas, pero pueden sancionar con dureza infracciones muy habituales

Aunque llevan años circulando por las carreteras españolas, las furgonetas camufladas de la Dirección General de Tráfico (DGT) siguen siendo unas grandes desconocidas para la mayoría de conductores. Su discreción es precisamente su mayor eficacia, ya que pasan desapercibidas, pero pueden sancionar con dureza infracciones muy habituales al volante.

Estas furgonetas comenzaron a operar en 2019, aunque no fue hasta 2020 cuando su uso se confirmó oficialmente. Desde entonces, se estima que hay entre 15 y 20 unidades repartidas por toda España -también en provincias como Albacete-, aunque la cifra exacta no ha sido detallada.

Cómo son estos vehículos 

A diferencia de otros vehículos policiales, estas furgonetas no están rotuladas. Suelen ser de colores neutros como blanco, azul o negro, y modelos habituales en el mercado, como la Renault Master, la Fiat Scudo o la Ford Transit Custom. Esto hace que sea muy difícil distinguirlas de cualquier vehículo particular.

Sin embargo, hay algunas pistas que pueden delatarlas. En su interior siempre viajan agentes uniformados de la Guardia Civil, generalmente dos. Además, en algunos casos, la matrícula incluye las siglas PGC, que identifican a vehículos oficiales del cuerpo.

El elemento clave no es un radar, sino una cámara de alta definición instalada en el interior. Gracias a la mayor altura de la furgoneta respecto a un turismo convencional, los agentes tienen una mejor perspectiva del tráfico, lo que facilita detectar conductas indebidas como el uso del teléfono móvil, no llevar el cinturón de seguridad o manipular el GPS mientras se conduce.

Multas de 200 euros

Cuando detectan una infracción, la cámara la graba, permitiendo tramitar la sanción correspondiente. En el caso de usar el móvil al volante, la multa asciende a 200 euros y conlleva la pérdida de cuatro puntos del carnet. La misma sanción se aplica por no usar el cinturón de seguridad o por no garantizar los sistemas de retención infantil.

Aunque también existen coches camuflados de la DGT, estas furgonetas cumplen una función distinta. No están centradas en controlar la velocidad, sino en vigilar comportamientos de riesgo que, pese a ser frecuentes, siguen estando entre las principales causas de accidentes.

Así, mientras muchos conductores aún creen no haberse cruzado con una de estas furgonetas, lo cierto es que podrían haber pasado a su lado sin darse cuenta. En carreteras de Albacete y del resto del país, estos vehículos discretos continúan vigilando, recordando que cualquier despiste al volante puede salir caro.

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María López

Nacida en Albacete (1996). Graduada en Periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha. He pasado por Cadena SER, Castilla-La Mancha Media y El Español.
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