Lorenzo López, reconocido empresario albaceteño del comercio, falleció ayer en Albacete a los 72 años tras una larga enfermedad.
Perteneciente a una familia con una arraigada tradición comercial, especialmente en el ámbito textil, López tomó el relevo de su padre, quien dirigió Almacenes Lorenzo. Posteriormente desarrolló buena parte de su trayectoria profesional en Jaque, uno de los establecimientos más emblemáticos del centro de la capital durante décadas.

Además de su labor empresarial, Lorenzo López desempeñó un papel destacado en la representación del comercio. Presidió la Federación de Comercio de Albacete y también la de Castilla-La Mancha. Desde estas responsabilidades impulsó la dinamización y modernización del comercio local.


