Hay lugares que parecen diseñados para ser recorridos sin prisas, calle a calle, dejando que la historia se vaya revelando a cada paso, y Alcaraz es uno de ellos. Se trata de uno de los Conjuntos Histórico-Artísticos más bellos de la provincia de Albacete, donde patrimonio y naturaleza se dan la mano en un entorno de valles y sierras de gran belleza.
El corazón del municipio es la impresionante Plaza Mayor de Alcaraz, considerada una de las más bellas de España. Este espacio, sobrio y monumental, fue durante siglos centro de la vida social y económica del pueblo. Está presidido por dos torres renacentistas -la del Tardón y la de la Iglesia- obra del arquitecto Andrés de Vandelvira, auténticos símbolos de la localidad.

Bajo sus soportales se encuentran joyas como la lonja de Regatería, la de Santo Domingo o la de Alhorí. En uno de sus laterales, el arco de Zapatería abre paso a un camino cargado de historia, que conduce incluso al cementerio donde descansa el bandolero Francisco Ríos “El Pernales”, figura popular de principios del siglo XX.
En la misma plaza destaca la imponente Iglesia de la Santísima Trinidad de Alcaraz, única iglesia gótica homogénea de la provincia. Su portada, de gran riqueza ornamental, muestra arquivoltas flamígeras que reflejan la importancia artística de este templo.
El paseo por la villa continúa entre calles llenas de patrimonio, donde aparecen edificios como la Puerta de la Aduana, la Casa de los Galiano, el Monasterio de Santa María Magdalena de Alcaraz o el Convento de San Francisco de Alcaraz, todos ellos testigos del esplendor histórico del municipio.

Un castillo que fue clave
A las afueras se encuentra el Castillo de Alcaraz, una fortaleza del siglo X-XI hoy en ruinas, pero de enorme valor histórico. Fue clave en la Reconquista tras su toma por Alfonso VIII en el siglo XIII, y más tarde destruido definitivamente en tiempos de los Reyes Católicos tras su asedio en el siglo XV. Desde sus restos se obtienen además magníficas vistas del entorno.

El entorno natural de Alcaraz también merece una escapada. A pocos kilómetros se encuentra la Microrreserva de los Batanes y la Molata, un paisaje de ríos, barrancos y formaciones rocosas de gran valor ecológico, ideal para disfrutar de la naturaleza en estado puro.
Completan la visita el Santuario de la Virgen de Cortes, importante centro de peregrinación de la provincia, la Vía Verde de la Sierra de Alcaraz, perfecta para senderismo y bicicleta, y la Microrreserva del Estrecho del Hocino, un espacio protegido donde la biodiversidad y los paisajes fluviales ofrecen un cierre perfecto a la visita.

