El legado de Valeriano Belmonte sigue plenamente vigente en Albacete. Este miércoles, 6 de mayo, coincidiendo con el primer aniversario de su fallecimiento, la ciudad rinde homenaje a una de sus figuras más queridas con la inauguración de la exposición El legado de Valeriano, una muestra que reivindica su huella humana y cultural.
Belmonte, conocido popularmente como el “juglar de Albacete”, permanece en la memoria colectiva de la ciudad: en cada partido del Albacete Balompié, en la Feria de Albacete, en los desfiles de Carnaval y en múltiples manifestaciones culturales. Su inconfundible sonrisa, su ingenio para el verso improvisado y su permanente disposición a participar en la vida pública definieron a un dinamizador cultural incansable, movido únicamente por el amor a su tierra.

Con el objetivo de preservar y difundir ese legado, la recién creada Asociación Cultural Valeriano Belmonte ha impulsado esta exposición, que podrá visitarse hasta el 31 de mayo en el Museo Municipal de Albacete. La muestra reúne una amplia selección de su producción artística a lo largo de 44 años, organizada en bloques temáticos que reflejan sus principales fuentes de inspiración: la Feria, la Virgen de los Llanos, el Alba, la copla, el mundo taurino o la vida cotidiana de la ciudad.

El recorrido incluye dibujos, ripios, versos y artículos escritos —faceta menos conocida del autor—, además de una cuidada selección de objetos personales: su característica gorra, herramientas de trabajo, la mesa donde dibujaba y una recreación de la motocicleta con la que repartía telegramas. También se exhiben tres de sus disfraces más emblemáticos —reo, mosquetero y Quijote—, símbolos de su carácter creativo y teatral.

Uno de los espacios más destacados está dedicado a su faceta como coleccionista, con una parte de su ingente archivo de cómics y tebeos, que él mismo cifraba en cerca de 9.000 ejemplares, algunos de gran valor histórico.
Según explica Joaquín Gabriel, coordinador del proyecto y amigo personal de Belmonte, se trata de una exposición “que va a sorprender” y que permite dimensionar la relevancia de una figura clave en la cultura local contemporánea. “Fue uno de los grandes albaceteños de los siglos XX y XXI, alguien que lo dio todo por su ciudad sin esperar nada a cambio”, subraya.

La inauguración, celebrada en esta fecha simbólica, adquiere un carácter especialmente emotivo. Hace ahora un año, Belmonte protagonizaba una de sus últimas apariciones públicas, vestido de Quijote durante la Feria del Libro, donde volvió a demostrar su inagotable capacidad para conectar con la gente a través de la palabra.
Hoy, su legado forma parte inseparable de la identidad de Albacete. Su particular manera de entender la cultura, su pasión por los tebeos y su amor incondicional por la ciudad han trascendido su ausencia. Porque hay figuras que permanecen más allá del tiempo, y Valeriano Belmonte es, sin duda, una de ellas: presente en cada celebración, en cada rincón y en la memoria viva de quienes lo conocieron y lo siguen recordando.
El alcalde ensalza la figura del gran Valeriano Belmonte
El alcalde de la ciudad, Manuel Serrano, ha puesto en valor la figura del gran Valeriano Belmonte, su compromiso constante con nuestra ciudad y la huella imborrable que ha dejado en el corazón de los albaceteños, asegurando que “mientras sigamos recordando sus dibujos, una conversación con él o una sonrisa provocada por su ingenio, su memoria permanecerá viva, no solo como artista, sino como parte inseparable de la memoria sentimental de Albacete”.
Según ha señalado el alcalde, “Valeriano Belmonte no solo fue un creador brillante o un ilustrador excepcional, sino una persona que representó una manera honesta de querer a Albacete”, convirtiendo su obra en “un reflejo constante de la vida cotidiana de la ciudad a lo largo de más de seis décadas”.
En este sentido, Manuel Serrano ha recordado la implicación personal de Valeriano Belmonte en la vida cultural y social de Albacete, afirmando que “estaba siempre presente: en inauguraciones, actividades culturales, iniciativas vecinales y en cualquier proyecto que contribuyera a hacer crecer la ciudad”.

En opinión del alcalde, una de las claves del legado de Valeriano Belmonte ha sido su capacidad para dignificar lo cotidiano, entendiendo que “la identidad de una ciudad se construye también desde los pequeños relatos compartidos”. En este sentido, ha destacado que el artista supo situar la cultura popular como una de las expresiones más auténticas de la sociedad.
Manuel Serrano ha señalado que “la obra de Valeriano Belmonte conecta con el público porque “no nace de la distancia, sino del afecto”, destacando su “mirada humana, cargada de ternura, ironía y respeto hacia las personas sencillas”.
Manuel Serrano ha explicado que la muestra, que es “un acto de gratitud colectiva y de justicia social”, reúne originales, publicaciones, fotografías y piezas de distintas etapas, permite recorrer no solo la trayectoria del autor, sino también una parte esencial de la historia de Albacete.

El alcalde ha agradecido el trabajo de todas las personas implicadas en la organización de la exposición, con especial mención a Joaquín Gabriel García, por preservar este legado que es “una responsabilidad cultural y moral con las generaciones futuras” y darlo a conocer a la sociedad.
Manuel Serrano ha invitado a la ciudadanía a visitar esta muestra con la que se rinde un más que merecido homenaje a Valeriano Belmonte para disfrutar del gran legado que nos ha dejado el “último jugar de Albacete”, señalando que “fue alguien capaz de narrar la vida de su pueblo con cercanía, sensibilidad y autenticidad”.
/Fotos: Miguel Fuentes/















































































