El Gobierno de Castilla-La Mancha, a través de la Consejería de Desarrollo Sostenible, ha participado hoy de forma destacada en la inauguración del XIII Congreso Nacional de Evaluación de Impacto Ambiental (CONEIA 2026), que se celebra en Toledo bajo el lema “La evaluación ambiental como herramienta de prevención de riesgos”, un foro considerado como el más relevante a nivel nacional en esta materia.
Durante su intervención, la consejera Mercedes Gómez, ha subrayado la importancia estratégica de este Congreso para la región, destacando que “la evaluación ambiental es una garantía y no un obstáculo, porque nos permite anticipar impactos, prevenir riesgos y ofrecer seguridad jurídica tanto a la ciudadanía como a las empresas y a las administraciones locales”.
La participación del Gobierno regional en CONEIA 2026 responde al compromiso de reforzar la especialización y la formación continua del personal técnico encargado de la evaluación ambiental, como ha explicado la consejera. Así en esta edición, 51 técnicos de la Dirección General de Calidad Ambiental y de los Servicios Provinciales participan activamente.
“Esta amplia representación es esencial de cara a unificar criterios, mejorar la calidad de las evaluaciones y afrontar retos complejos como la implantación de energías renovables, la prevención de riesgos ambientales y la protección de la Red Natura 2000”, ha incidido Gómez.

Nueva Ley de Calidad Ambiental: objetivos y beneficios
Uno de los ejes clave abordados por la consejera en su intervención ha sido la futura Ley de Calidad Ambiental de Castilla-La Mancha, cuya aprobación está prevista antes de que finalice el año 2026. “Esta norma dotará a la región de un marco autonómico propio y coherente en materia de calidad ambiental, inexistente hasta ahora”.
La consejera ha explicado que la nueva ley persigue reforzar la protección ambiental y, al mismo tiempo, agilizar la gestión administrativa, destacando avances como la Autorización Ambiental Unificada, la simplificación para actividades de menor impacto, el impulso a la economía circular y la incorporación de fórmulas innovadoras como la custodia del territorio para las medidas compensatorias. “Esta ley va a mejorar la seguridad jurídica, clarificar los procedimientos y facilitar un desarrollo económico compatible con la conservación del medio ambiente, especialmente en las zonas rurales”, ha afirmado Gómez.

Evaluación ambiental y transición energética responsable
La consejera ha puesto en valor el papel de la evaluación ambiental en el despliegue de las energías renovables, recordando que Castilla-La Mancha supera ya los 18.000 megavatios de potencia instalada, de los cuales el 87% procede de fuentes renovables, situando a la región como una de las líderes del país.
En lo que va de 2026, estos proyectos han movilizado 200 millones de euros y generado más de 1.000 empleos, siempre tras superar de forma rigurosa los procedimientos de evaluación ambiental. “Estamos demostrando que es posible avanzar en la transición energética sin renunciar a la conservación del territorio ni de la biodiversidad”, ha afirmado Gómez.
Asimismo, ha explicado que la Consejería avanza también en el desarrollo de un visor cartográfico ambiental especializado, que integrará información clave sobre la capacidad de carga del territorio y facilitará la localización más adecuada de proyectos y medidas compensatorias, alineado con la Estrategia Regional de Infraestructura Verde.
También la implantación de la inteligencia artificial en los procedimientos de evaluación ambiental, que ya permite realizar un cribado inicial obligatorio de la documentación, logrando una reducción cercana al 70% del tiempo de trabajo, sin perder rigor técnico. “La innovación y la digitalización nos permiten ganar eficacia y mejorar la toma de decisiones”.

Biometano y nuevos retos ambientales
Otro de los asuntos relevantes abordados en CONEIA 2026 es el interés creciente por la implantación de plantas de biometano, para lo que Castilla-La Mancha está elaborando un Plan Regional de Biometano que establecerá criterios claros y homogéneos para su evaluación ambiental. «Está siendo analizado por los servicios jurídicos, por lo que se encuentra ya en sus últimas fases de implementación y esperamos que antes del verano esté disponible”.
Gómez ha recalcado que el Plan «nos va a permitir contar con una norma reguladora para determinar qué tipo de instalaciones son las que pueden venir a Castilla-La Mancha y, sobre todo, dónde se tienen que instalar y de qué forma”, añadiendo que va a ser además una ayuda para los municipios de cara a su toma de decisiones.
“Este Plan viene a ayudar a solucionar un problema trascendental en nuestra región como es el tratamiento de las vinazas, alpechines, podas, de estiércoles ganaderos y lodos de depuradora, todos ellos residuos que precisamente vienen a tratar este tipo de plantas de biometano generando biogás y un abono orgánico de alta calidad para nuestra agricultura incluso también agua que se puede reutilizar para la agricultura”, ha señalado.
Finalmente, la consejera ha remarcado la importancia de incorporar la evaluación de la vulnerabilidad frente a emergencias en los proyectos, incluyendo incendios forestales, fenómenos meteorológicos extremos y otros riesgos. “Hoy la evaluación ambiental no solo analiza impactos, también se anticipa a posibles emergencias y exige planes de prevención y respuesta desde el diseño de los proyectos”, ha concluido Mercedes Gómez.
Gómez ha estado acompañada por el alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, así como por el presidente de la Asociación Española de Evaluación de Impacto Ambiental (AEEIA), Íñigo Sobrini, y el director general de Calidad Ambiental, Tomás Villarrubia.

