La donación de sangre sigue siendo uno de los mayores actos de generosidad que una persona puede realizar en beneficio de los demás. Así lo recuerda la Hermandad de Donantes de Sangre de Albacete, que destaca la importancia de este gesto altruista que salva vidas cada día en los centros sanitarios.
La normativa vigente establece los 70 años como edad máxima para los donantes habituales, un límite que marca el final de una etapa para muchas personas que han dedicado buena parte de su vida a ayudar a quienes más lo necesitan. Con motivo de esta circunstancia, en la localidad de La Roda se despiden de la donación dos vecinos especialmente comprometidos con esta causa.
Se trata de D. Joaquín Salvador Meneses, delegado de la Hermandad en la localidad, quien cierra su etapa como donante tras alcanzar la cifra de 153 donaciones de sangre; y de D. Superancio Martínez Serrano, que ha contribuido con un total de 98 donaciones a lo largo de los años.
Desde la Hermandad de Donantes de Sangre de Albacete se ha querido expresar públicamente el más profundo agradecimiento a ambos por su solidaridad, constancia y entrega desinteresada. Su ejemplo, subrayan, representa los valores más altos del movimiento donante: compromiso, altruismo y responsabilidad social.
La Hermandad destaca que la huella de donantes como ellos permanece en cada vida salvada, y que su trayectoria constituye un estímulo para continuar fomentando la donación de sangre entre la población.


