El Albacete Balompié ya es, de forma matemática, equipo de Segunda División una temporada más. La permanencia ha quedado certificada este lunes tras la derrota por 4-2 del C.D. Mirandés en su visita a la UD Almería, un resultado que elimina cualquier opción de que los burgaleses, vigésimos empatados a 36 puntos con la S.D. Huesca (19º), puedan alcanzar al conjunto manchego en la clasificación. Por cierto, el último tanto de la victoria del Almería obra de Morci. Caprichos del destino.
Por otro lado, matemáticamente el Alba no tiene opciones de disputar los playoff de ascenso ni ganando los 4 partidos que restan, ya que el Málaga, último equipo de playoff al finalizar la jornada se encuentra a 13 puntos de distancia del Alba, uno más de los 12 que se sumarían en caso de 4 victorias.
Así pues, la temporada ha finalizado y las próximas 4 jornadas se antojan un aburrimiento, mejor dicho, un bendito aburrimiento. Mejor esto que el sufrimiento hasta el último minuto de otras temporadas.

SALVADOS SIN NECESIDAD DE JUGAR
El equipo albaceteño afrontaba la jornada con la salvación prácticamente asegurada, pendiente únicamente de que se dieran una serie de resultados para que las matemáticas lo confirmaran de manera definitiva. No ha sido necesario ni siquiera esperar al próximo partido del Alba: el tropiezo del Mirandés ha bastado para hacer oficial lo que ya era una realidad virtual desde hace semanas.
UNA PERMANENCIA TRABAJADA
Más allá de este desenlace, el Albacete ha construido su permanencia a base de constancia durante toda la temporada. Especialmente clave fue el impulso logrado en las últimas jornadas, donde el equipo sumó puntos decisivos que le permitieron superar la barrera psicológica de los 50 puntos y distanciarse de la zona de peligro. La regularidad en casa y la capacidad de competir en escenarios complicados han sido factores determinantes.
DEL SUFRIMIENTO A LA CALMA
No siempre ha sido un camino sencillo. Hubo momentos del curso en los que el Albacete se vio inmerso de lleno en la lucha por el descenso, con una clasificación muy apretada y varios rivales directos al acecho. Sin embargo, la reacción del equipo y los resultados favorables en jornadas clave fueron cambiando el panorama hasta dejar la permanencia encarrilada. Sin duda, la temporada tuvo un punto clave de inflexión y dosis de moral, la eliminación del Real Madrid en la Copa del Rey. El Alba mejoró sus registros y llenó los depósitos de la confianza, algo que se tradujo en resultados.
FINAL DE CURSO SIN PRESIÓN
Con el objetivo ya cumplido, el conjunto manchego afrontará el tramo final de la temporada con tranquilidad. Este escenario permitirá al cuerpo técnico dar minutos, ajustar piezas y empezar a mirar hacia el futuro con la estabilidad que supone seguir en el fútbol profesional.
EL ALBA SEGUIRÁ EN SEGUNDA
La conclusión es clara: el Albacete Balompié continuará una temporada más en Segunda División. Una permanencia que, aunque se haya confirmado desde el sofá, es el resultado de meses de trabajo y esfuerzo sobre el césped. En el Carlos Belmonte ya no se mira con preocupación a la zona baja, sino con ilusión a lo que está por venir.
Ahora resta ver quienes son los conjuntos que descienden. A día de hoy no están salvados la Cultural Leonesa, Real Zaragoza, Mirandés, Huesca, Cádiz, Real Sociedad B, C.D. Leganés, Real Valladolid y Granada C.F.


