España ha puesto en marcha este 2026 un proceso extraordinario de regularización dirigido para personas migrantes en situación irregular. Una medida que está generando una alta demanda en todo el país, no exenta de polémica. El procedimiento permite a quienes ya residían en España antes de enero de 2026 obtener un permiso de residencia y trabajo si cumplen los requisitos necesarios, como acreditar determinada estancia en el país y carecer de antecedentes penales, entre otros. Una situación que también afecta a Albacete, donde se han registrado largas colas en los primeros días para comenzar con este procedimiento.
En esta situación se encuentra Yenit Parra, una mujer venezolana que reside en Albacete desde hace casi dos años y que ha iniciado el proceso con la esperanza de regularizar su situación. Como ella, son muchas las personas que ven en esta regularización una oportunidad para acceder a un empleo con garantías y desarrollar una vida más estable.
Yenit Parra es una mujer natural de Venezuela, que tras dos años en Albacete, ha comenzado el proceso de regulación en España buscando estabilidad, tanto personal como laboral, en el país. “Llegué a España el 27 de julio de 2024, llevo casi dos años”, comparte con El Digital de Albacete y explica que decidió emigrar porque su hijo ya lo había hecho antes. “Él lleva 3 años aquí y también tengo en Albacete a mi único nieto”, explica.

Yenit, a la espera de la regularización en Albacete: “Cobraba 3 dólares al mes en Venezuela”
“En Venezuela la situación era muy complicada y muy mala en todos los aspectos: salud, educación, inseguridad, alimentación. Todo sigue igual y no ha cambiado nada en estos años, sigue estando muy muy mal”, sostiene Yenit.
Además, señala que la situación para las personas migrantes no es sencilla. “Mi hijo también tenía problemas con el cuidado del niño”, y entre otros factores, Yenit decidió mudarse para estar con su hijo y su nieto. Además, en el plano laboral, señala que la situación irregular en el país supone “no poder trabajar o hacerlo sin contrato. Si no tienes papeles aceptas lo que hay porque no hay documentos para hacerlo con garantías”.

Del mismo modo, Yenit comparte que “era secretaria en mi país y estaba jubilada. La pensión de jubilación eran 3 dólares al mes, no llega para nada”. Así, desde hace dos años Yenit trabaja en lo que va saliendo, desde cuidado de personas mayores hasta acompañamiento en hospitales, limpieza o ayuda en el hogar.
“Es como ver la luz al final del túnel”
Este proceso de regularización ha supuesto una oportunidad para muchas personas en Albacete, entre ellas Yenit: “Es como ver la luz al final del túnel”, asegura. “Mi sueño ahora mismo es regularizarme para tenerlo todo en regla y reunir dinero para poder volver a mi tierra”, asegura, y sostiene que “tengo un hijo todavía en Venezuela y no lo veo desde hace años, también quiero poder visitar a mis hermanos, es lo que más quisiera”. Y es que al estar en situación irregular, Yenit no puede salir del país, algo que podría cambiar con el proceso de regularización. “Guardo dinero esperando el día que pueda volver”, manifiesta. Así, Yenit explica que “quiero regularizarlo todo, completar aquí los años de trabajo y poder vivir tranquila lo que me queda de vida”.
Emigrar no es fácil, pero la situación de Venezuela lo hace especialmente complicado. “Mi familia se ha dividido, hay gente en Venezuela, pero se han repartido alrededor del mundo. Algunos familiares viven en Perú, Ecuador, Chile, y nosotros en España”, explica, y comparte que “al final mi familia se ha dispersado, mis hermanos también han visto cómo sus hijos se han ido y estamos alrededor del mundo”.
“Somos muchos los que venimos a aportar nuestro granito para seguir haciendo de España un país grande»
El proceso de regularización que ha iniciado España para personas en situación irregular en el país no ha estado exento de polémica. “Estoy segura de que somos muchos más los que venimos a aportar nuestro granito de arena para seguir haciendo de España un país grande y próspero. Hay gente que viene a trabajar con ganas y mucho entusiasmo”, asegura.
Del mismo modo, comparte que “estoy en pleno proceso: solicité mis antecedentes penales a mi país y cita en el Ayuntamiento de Albacete, y reuní otros papeles”. “Hay gente que está ofreciéndose para hacer este proceso a otras personas y les están cobrando mucho dinero”, advierte, y explica que “uno puede hacer los trámites solo sin coste y hay gente intentando pescar en río revuelto”.

A la espera de que su solicitud avance, Yenit continúa construyendo una vida en Albacete con la mirada puesta en conseguir un futuro más estable. Como ella, muchas personas afrontan el proceso con incertidumbre, pero también con esperanza, confiando en que esta oportunidad permita dejar atrás la precariedad. Historias como la suya reflejan que, más allá del debate, este procedimiento tiene un profundo impacto humano en quienes buscan empezar de nuevo.

