A veces las historias más potentes no necesitan grandes producciones, sino apenas unos minutos y una verdad contada desde dentro. Y eso es precisamente el punto de partida de ‘Para que no me olvides’, un corto que apenas roza los 3 minutos de duración producido por Ana Moraleda, una joven de Albacete, que ha encontrado en el cine una forma de dar salida a una inquietud personal que tenía desde hace años. Así, tras comenzar su trayectoria dentro del mundo del cine documental decidió rescatar del altillo algunas cintas familiares de la infancia donde aparecía su primo Mario, el protagonista del corto, en compañía del resto de familiares.
Un sencillo gesto que ha resultado en una pieza en la que Ana cuenta la historia de su primo Mario, un chico trans. Así, es él mismo quien narra su historia desde dentro en tan solo 3 minutos mientras las imágenes recorren recuerdos del pasado. Un formato sencillo pero profundamente emocional que convierte lo cotidiano en testimonio y que comparte con el mundo algo íntimo. El cortometraje ha sido reconocido en esta ocasión en el festival ‘Lo auténtico vs. Lo artificial’, y se ha convertido en una reflexión sobre la memoria, la identidad y la forma en la que el pasado familiar puede ser una herramienta de reencuentro personal.

Ana Moraleda, creadora de ‘Para que no me olvides’, comparte con El Digital de Albacete que todo comenzó con una espinita que tenía la necesidad de quitarse, puesto que a pesar de haberse sentido atraída por el cine, decidió estudiar enfermería. “Hice un Máster de Cine Documental”, explica, y comparte que “a partir de ahí comencé a desempolvar cintas familiares antiguas en las que también aparecía mi primo Mario, y decidí que me gustaría contar su historia”.
Del altillo al cine: Ana rescató una historia familiar y la llevó a la pantalla
De aquel archivo familiar, Moraleda encontró una historia cercana que le inspiró. “Le propuse a Mario bucear en estos recuerdos que nos unen a los dos y le pregunté si le apetecía”, recuerda. Y la respuesta de Mario fue oro. “Me mandó un audio abriéndose en canal y profundizando mucho en 3 minutos”, comparte Ana. Así, realizaron un primer corto titulado ‘Eres niño como yo’, que después dio vida a ‘Para que no me olvides’, gracias a aquel audio espontáneo.
Tras ello, aquel audio, que Ana no dudó en guardarse en favoritos, sabiendo reconocer el potencial del mismo casi al instante, ha nacido un nuevo corto, muy corto, de tan solo 3 minutos, pero suficiente para hacer que el espectador se adentre en la historia de Mario. En 3 minutos habla de su identidad, de su familia, y de su experiencia como persona trans. «Era un audio muy potente”, comparte la creadora.

Del mismo modo, señala que aquel audio es el ejemplo de que “no hace falta extenderse mucho cuando escuchamos con atención lo que las personas tienen que decirnos”. Además, añade que “cuando hicimos el visionado de todo el material que teníamos hicimos una reflexión para hacer ese viaje al pasado y sacar el que ha sido el nuevo corto documental a través de las cintas antiguas”.
Una historia íntima contada en 3 minutos y galardonada en 2 ocasiones
Un documental que ya ha sido galardonado en dos ocasiones, la última de ellas recientemente en ‘Lo auténtico vs. Lo artificial’, organizado por Cultura Inquieta. Una cinta que también supone una oportunidad para reflexionar. “Me sigue sorprendiendo que la gente que no forma parte de ese círculo tan íntimo también pueda removerle y hacerle reflexionar”, añade.
Sobre la base del documental, que son las cintas familiares que cualquier familia tiene guardadas en el baúl de los recuerdos en casa, Ana Moraleda explica que “tendemos a romantizar el pasado, y cuando uno se adentra en la memoria puede que descubra que no todo es tan poético”, lo que también supone todo un reto emocional y personal, más allá del plano profesional.

“Mi idea fue poder contar la historia de Mario, porque la he vivido de cerca y porque él ha utilizado sus raíces y a su familia para reencontrarse, de alguna manera, consigo mismo. Es un proceso también terapéutico”, señala Moraleda, y explica que “a veces se tiende a romper con los lazos que tienes alrededor para reencontrarte contigo mismo, pero no es así en este caso”.
‘Para que no me olvides’ es una pieza breve pero profundamente reveladora, donde la memoria familiar y la voz de Mario se convierten en el hilo conductor de un testimonio que habla de identidad, pertenencia y del pasado. Así, Ana Moraleda ha conseguido transformar aquellas cintas olvidadas en un altillo en un relato que demuestra que 3 minutos son suficientes para empatizar cuando se escucha con el corazón.

