Almansa se convertía en la noche de este 2 de mayo en un escenario vivo donde el pasado volvía a cobrar aliento. La localidad vivía con intensidad uno de los actos más esperados de sus Fiestas Mayores: la emblemática Embajada Mora Nocturna, una representación cargada de historia, emoción y simbolismo que cada año cautiva a vecinos y visitantes.
La Plaza de Santa María y el Castillo de Almansa se erigían como testigos privilegiados de esta espectacular cita, en la que el color, los impresionantes juegos de luces, la música, la épica y la pólvora se fusionaban para dar forma a un espectáculo único. La Embajada Mora Nocturna ofrece momentos irrepetibles, combinando la fuerza de la representación con la belleza visual de una puesta en escena que no deja indiferente.
En este marco incomparable, los Embajadores y Centinelas cobraban protagonismo en una escenificación que aúna tradición y dramatización, convirtiendo cada instante en una experiencia envolvente. Un acto que vuelve a consolidarse como uno de los grandes símbolos de las Fiestas Mayores de Almansa y una de sus citas más impactantes.
En esta edición de 2026, la Embajada Mora Nocturna ha contado con la dirección de Ángel Martínez, responsable de dar forma a una propuesta escénica innovadora y cargada de simbolismo. Bajo su visión, este tradicional acto se ha transformado en un relato más íntimo y espiritual, sin perder la esencia que lo convierte en una de las citas más esperadas de las Fiestas Mayores de Almansa.
La trama ha girado en torno a la historia de un guerrero de Almansa que decide emprender el Camino de Santiago en busca de la sanación de su alma, un viaje que ha llevado al público a recorrer distintos escenarios como los Pirineos, Palencia o Galicia. Todo ello mediante una puesta en escena renovada, con elementos visuales inéditos hasta ahora en este tipo de representación, reforzando la idea de un escenario vivo donde el pasado recupera su aliento y se funde con nuevas formas de contar la historia.
Una propuesta que ha sido recibida con entusiasmo por el público, que ha seguido con atención cada escena de este viaje cargado de emoción y simbolismo. Así, la Embajada Mora Nocturna vuelve a consolidarse como uno de los actos más innovadores y a la vez fieles a la tradición de las Fiestas Mayores de Almansa, declaradas de Interés Turístico Internacional, demostrando su capacidad para reinventarse sin perder su esencia y continuar emocionando año tras año.
/Miguel Fuentes/




























































































































































































































































































































