DESDE EL ACEQUIÓN | Las heridas de nuestro pasado

Artículo de opinión de Antonio Martínez

Querido paisano:

Te escribo desde la Motilla del Acequión para recordarte que cuando te confirmen la cita que tienes pendiente con nuestro apreciado alcalde, aparte de hablarle de lo tuyo, le repitas hasta la saciedad, eso sí, sin ponerte cansino, que sería de agradecer que, ahora que el Estado se ocupa de tener bien aprovisionadas las arcas municipales, cumpla con la obligación constitucional de proteger y conservar nuestro patrimonio histórico, artístico y cultural.

No creo que sea necesario que saques a relucir tu lado más leído cantando artículos y leyes como si fueras un aplicado opositor, pero ya puestos, quizás convenga recordarle que la Ley de Bases de Régimen Local atribuye a los municipios competencias en la promoción de la cultura y los equipamientos culturales. Además, la legislación autonómica sobre el patrimonio cultural obliga expresamente a las entidades locales a proteger, conservar y divulgar el patrimonio dentro de su término municipal, por lo que los ayuntamientos deben adoptar medidas para su salvaguardia, lo que incluye la gestión de sus propios inventarios y catálogos de bienes, obligación que no está ligada a la disponibilidad de fondos, puesto que la falta de recursos no justifica la inacción en la protección del patrimonio, por lo que no vale escaquearse mirando para otro lado. 

Coincidirás conmigo que no es de recibo que el edificio que albergó en su día el Ateneo Albacetense siga cerrado a cal y canto desde agosto de 2022, acumulando polvo y deteriorándose poco a poco ante la afligida mirada de los viandantes que transitan por la calle de la Feria, mientras que en el ambicioso, y por supuesto histórico, faltaría más, programa municipal de inversiones para el presente ejercicio, no aparece mencionado en ningún momento. Y todo ello a pesar de que el inmueble en cuestión figura incluido en el documento que hizo público la FAVA el pasado 7 de enero, y que recoge las 100 reivindicaciones vecinales que tienen como finalidad revitalizar el desarrollo de la ciudad.

Pero desgraciadamente no queda ahí la cosa, basta con darse una vuelta por el Parque Lineal, para comprobar cómo la antigua locomotora de vapor Mikado 141F-2415, que nos recuerda el antiguo camino que seguía el ferrocarril para entrar a la ciudad, precisa de la atención municipal de forma urgente y desde luego con algo más que una mano de pintura que borre las pintadas que entristecen la prestancia que a buen seguro tuvo antaño. No seré yo quien vaya con el cuento a la Fundación de los Ferrocarriles Españoles como propietaria de la máquina desde 1998, pero como alguien se entere del poco cariño con el que trata el consistorio a una de sus pertenencias más valiosas, igual se mosquea, y no le faltará razón.

Este triste póker de despropósitos, bien lo pudiera completar el edificio que ocupó durante sesenta y siete años el Banco de España en pleno centro de la ciudad, que para sorpresa de nadie, ve cómo se paraliza su rehabilitación cada vez que la ciudadanía elige al PP para que gobierne la ciudad. Por lo que durante estos años tampoco se llevará a cabo ninguna acción al respecto por parte de nuestro querido alcalde, que seguro estará ocupado en otras tareas de mayor enjundia, como por ejemplo, firmar protocolos de colaboración con otros municipios para estimular la promoción turística, histórica y cultural conjunta, curiosamente todos ellos gobernados por compañeros y compañeras de partido, para potenciar sinergias, destacando sus recursos compartidos y la conectividad cultural. Que dicho así, leído de un tirón y casi sin respirar, hasta tiene su aquel, pero lo malo es que cuando rascas un poco no encuentras nada sustancioso que echarte a la boca.

¿Sabes lo peor de todo?, que esta nefasta forma de actuar no es solo un caso aislado que afecta al actual inquilino del despacho rectangular de la primera planta de la Casa Consistorial, sino que forma parte del común denominador que planea sobre la gestión municipal cuando gobiernan los populares, y ejemplos, como las meigas, haberlos haylos.

Quien no recuerda el calvario por el que tuvieron que pasar los antiguos depósitos del agua de la Fiesta del Árbol, que si ahora lucen en perfecto estado de revista lo es gracias a los gobiernos socialistas que iniciaron y finalizaron las obras, con el correspondiente paréntesis popular entre medias. Fatal cronología extensible a la construcción de la biblioteca de los Depósitos del Sol, que también padecieron en primera persona el paso de un alcalde popular por el consistorio, o el edificio que albergó en su día la comisaría de la Policía Nacional, ahora afortunadamente abierto al público para su uso y disfrute, también gracias a un alcalde socialista. Estas son las lamentables credenciales de quienes presumen de que Albacete es cultura, o por lo menos eso es lo que han escrito en la vestimenta de las vallas de seguridad que salpican la ciudad cuando se acerca algún evento. Aunque ya sabes que por sus frutos los conoceréis, que reza la enseñanza bíblica.

Si después de todo lo anterior aún te quedan ganas de seguir dando la matraca, y antes de que algún asesor te apremie a finalizar la entrevista, aprovecha para preguntar por la Plaza de Fátima o por el Palacio de Congresos. Aunque mucho me temo que vista la escasa atención que pone el primer edil en curar las heridas de nuestro pasado, ya me contarás que interés puede tener en algo mucho más cercano en el tiempo.

Aunque si tenemos en cuenta que las elecciones están a la vuelta de la esquina, igual te llevas alguna sorpresa. Como seguro que se la llevaron las gentes de nuestras pedanías, cuando le escucharon decir que el prometido servicio de transporte a demanda tendrá un periodo de prueba que curiosamente finalizará al día siguiente de la cita electoral. ¿Casualidad?. ¡Venga ya!, ni de broma.

Si no te gusta lo que ves, ya sabes lo que toca cuando toque.

PD. La sonrisa de un trilero es como el humo, llamativa, pero sin sustancia.

Antonio Martínez

Mapfre

El Digital de Albacete

Diario digital líder en Albacete con toda la información de la capital y provincia
Botón volver arriba