La cuenta atrás ha comenzado. A pocas semanas de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), que tendrá lugar los próximos días 8, 9 y 10 de junio, miles de estudiantes de Albacete encaran la recta final con los nervios a flor de piel. Entre apuntes y repasos, la presión por lograr una buena nota convierte estos días en una auténtica carrera contrarreloj en la que el estrés puede jugar un papel determinante.
En este contexto, aprender a gestionar la ansiedad se vuelve casi tan importante como estudiar el temario. Así, incorporar hábitos también en este ámbito puede ser clave a la hora de mantener la calma, organizar el tiempo y afrontar los exámenes con mayor claridad mental, con recomendaciones que pueden marcar la diferencia en uno de los momentos académicos más duros para los jóvenes.

En este sentido, Ana Cantos, psicóloga albaceteña, comparte con El Digital de Albacete que es habitual que la Selectividad genere nervios al tratarse de un reto académico importante, y subraya la importancia de apostar por planificaciones realistas, por el descanso, y organizar el estudio con pausas que favorezcan el rendimiento, entre otras recomendaciones para llegar en las mejores condiciones al día del examen.
Nervios, apuntes y mucha presión: así afrontan los estudiantes de Albacete la PAU
Ana Cantos, psicóloga de Albacete, señala que en esta etapa académica se genera “mucho estrés porque es uno de los primeros grandes retos académicos de los jóvenes y es normal que haya estrés y nervios”. Eso sí, puntualiza que “es importante entender que ese estrés moderado puede resultar útil porque ayuda a rendir, pero cuando se desborda puede ser un problema”.

Así, comparte con El Digital de Albacete que “una de las claves para gestionarlo es una realizar una planificación realista. No se trata de estudiar más horas, sino de estudiar mejor”, y apunta que “un buen consejo es organizar el tiempo de estudio con pausas y respetar también el descanso que puede ser fundamental”. Especialmente, hace hincapié en “priorizar el descanso antes de los exámenes”.
La autoexigencia puede ser una gran aliada o el peor de los enemigos. “Hay que trabajarla porque hay muchos estudiantes que sienten que se la juegan, y solo es una etapa más”, explica, y señala que “hay que saber relativizar el resultado y entender que eso no define ni tu valor personal, ni tu futuro completo”. “Verlo de esta forma también ayuda a reducir muchísimo esa presión”, sostiene.
Una batalla bajo presión
En la misma línea, destaca otro “aspecto esencial” como es “cuidar el bienestar físico”, tal y como señala Cantos, que manifiesta que “hay que dormir y descansar, pero también viene bien hacer algo de ejercicio para desfogar, que aunque parece algo básico tiene un impacto directo en la capacidad de concentración y en la regulación emocional”.

Para gestionar ese estrés, que por momentos puede desbordar, Ana Cantos indica que “es muy importante incorporar pequeñas herramientas para gestionar emociones”. Así, señala como ejemplo que se pueden “hacer respiraciones conscientes, técnicas de relajación y dedicar unos minutos al día para respirar, conectar y reconectar con el presente”.
En estas ocasiones, a veces los jóvenes optan por algunos fármacos que anuncian que son beneficiosos para mejorar la concentración y el estudio. Sobre este aspecto, la psicóloga señala que “desde la evidencia científica no hay pruebas sólidas de que un suplemento alimenticio vaya a mejorar realmente el rendimiento y muchos de estos productos no tienen demostrados los beneficios”.

Para finalizar, la psicóloga albaceteña destaca que “no se trata de eliminar los nervios, sino de aprender a convivir con ellos sin que desborden”, y señala que “también hay que luchar un poco con estos pensamientos anticipatorios que aparecen y saber reconocerlos para no darles vueltas excesivas”.
En este tramo final, los expertos insisten en que cuidar el descanso, mantener hábitos saludables y relativizar la importancia del resultado son claves para afrontar los exámenes con mayor equilibrio. Porque, más allá de las notas, lo importante es aprender a atravesar estos momentos de exigencia sin que el estrés marque el camino.

