La controversia sobre el estado de la Plaza-Mercado del barrio de Fátima ha escalado este jueves en el Ayuntamiento de Albacete tras la contundente respuesta de la concejala de Barrios del Partido Popular, Llanos Navarro, a las críticas vertidas días atrás por su homóloga socialista, Ana Albaladejo.
Navarro ha defendido la actuación del actual Equipo de Gobierno y ha acusado directamente a la edil del PSOE de “decir medias verdades a los ciudadanos y ocultar información”, en relación con la moción presentada por el Grupo Municipal Socialista para la rehabilitación integral de este espacio del barrio de Fátima.
La concejala popular ha ido más allá, cuestionando “el porcentaje de maldad, oportunismo, incompetencia, ignorancia y mentira” en las declaraciones de Albaladejo, en un tono especialmente duro que evidencia la creciente tensión política en torno a este enclave urbano.
El reproche clave: “No hizo nada cuando tuvo la responsabilidad”
Uno de los ejes principales de la respuesta del PP ha sido recordar el pasado reciente de la edil socialista al frente de la Concejalía de Barrios. Según Navarro, durante esos cuatro años “no movió ni un solo dedo, papel o expediente” para abordar la situación de la Plaza de Fátima.
“¿Por qué cuando usted tuvo la oportunidad de dar solución a esta problemática no era el momento y ahora sí lo es?”, ha planteado la concejala popular, cuestionando el cambio de موقف del PSOE ahora desde la oposición.
Propiedad privada y responsabilidades compartidas
Navarro también ha querido aclarar un aspecto clave del debate: la titularidad del espacio. Según ha subrayado, la Plaza-Mercado es de propiedad privada, por lo que el mantenimiento no depende directamente del Ayuntamiento, sino de sus propietarios, entre los que se encuentra la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, con varios locales en el recinto.
En este sentido, ha instado a Albaladejo a dirigirse al Gobierno regional para exigir inversiones, en lugar de responsabilizar exclusivamente al Consistorio.
Además, ha explicado que esta condición de titularidad privada ha impedido que el proyecto de rehabilitación pueda acogerse a fondos europeos como EDUSI o EDIL.
La comunidad de propietarios, pieza clave sin resolver
La edil del PP ha insistido en que cualquier actuación efectiva pasa necesariamente por la constitución de una comunidad de propietarios, algo que, según ha recordado, no se ha logrado pese a múltiples intentos a lo largo de los años por parte de vecinos, asociaciones y distintas corporaciones.
Sin esta figura jurídica, ha advertido Navarro, “cualquier decisión carece de garantías reales de validez”.
El actual Equipo de Gobierno, ha asegurado, mantiene su compromiso de facilitar la localización de los propietarios y avanzar hacia una solución consensuada que permita recuperar este espacio para la ciudadanía.
El origen del conflicto: la moción del PSOE
La respuesta del PP llega después de que Albaladejo defendiera una moción en la que reclamaba una rehabilitación integral de la Plaza de Fátima, denunciando el “abandono insostenible” del recinto y alertando incluso de riesgos estructurales en algunas zonas.
La edil socialista proponía, entre otras medidas, un diagnóstico técnico urgente, la creación de una mesa de trabajo con todos los agentes implicados y un plan de dinamización que devuelva al espacio su función como centro de convivencia.
Asimismo, criticó que este enclave haya quedado fuera de los fondos europeos destinados al Ensanche, pese a la situación de degradación que presenta.
Un enfrentamiento que va más allá de la plaza
El cruce de declaraciones evidencia un choque político que trasciende el estado físico de la Plaza de Fátima y se adentra en la gestión pasada y presente del Ayuntamiento.
Mientras el PSOE exige liderazgo municipal y చర్య inmediata, el PP defiende que ha actuado dentro de sus competencias y acusa a la oposición de utilizar el problema con fines políticos.
Navarro ha concluido reclamando “menos titulares grandilocuentes y más rigor”, asegurando que los vecinos del barrio “merecen respeto, verdad y soluciones, no discursos oportunistas”.
La Plaza de Fátima, símbolo histórico del barrio y hoy foco de debate, se convierte así en el epicentro de una nueva batalla política en Albacete.


